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La ley del eterno retorno en la oscuridad de la serie sin fin

La producción alemana que mezcló una caverna misteriosa, una secta todavía indefinida y algunos elementos de "volver al futuro" enseña que el tiempo es una absurda paradoja.

Por Florencia Espinosa
| 29 de junio de 2020

Resulta difícil pensar y presentar “el final de Dark” porque si algo demostró esa serie es que tanto el futuro como el pasado y el presente parecen estar conectados y que su orden no es, precisamente, cronológico. Aun así, Netflix estrenó los capítulos finales de la producción alemana ayer en una fecha que no es azarosa: el 27 de junio de 2020 arrancó el último ciclo en Winden, el pueblo donde se desarrolla toda la acción, con más incertidumbres que certezas.

 

En la trama de la serie predomina una pregunta que revuela la cabeza del espectador: ¿esto que pasa sucede por primera vez, o es parte del ciclo sin fin que se repite una y otra vez? El tiempo es algo que fluctúa, va y viene y, capítulo tras capítulo, demuestra que es el personaje principal. Y aunque la fórmula de "Dark" es una vieja conocida, porque ya se utilizó en, por ejemplo, “Volver al futuro” y producciones de ese estilo, igualmente conquistó al público de todo el mundo. ¿Cómo empezó todo en el misterioso pueblo? Es una pregunta difícil de responder.

 

 

No leer antes del 28 de junio

 

El primer capítulo de la producción empieza intenso: en 2019 Michael se suicida y deja una nota que no debe ser leída antes del 4 de noviembre. Hasta ahí, todo es un poco similar a lo que ya se ha visto otras veces. Pero luego, el espectador descubre que Michael en 2019 también fue un niño que en ese momento se llamaba Mikkel y vivía a pocas cuadras del ahora muerto Michael. El pequeño desaparece una noche (la misma del suicidio) en la que estaba con su amigo Joan, quien resultó ser hijo de Michael, es decir, de Mikkel. Su desaparición fue, en realidad, un viaje al pasado, a 1986, una época en la debe adaptarse a una nueva vida, lejos de su familia, sus amigos y su era.

 

Joan descubre cómo viajar para traer de vuelta a su amigo, pero en ese mismo viaje también se da cuenta que Mikkel armaría una nueva vida en esa década y se enamoraría de quien luego pasaría a ser su madre. Es decir, rescatarlo sería impedir su propia existencia.

 

Allí aparece un punto en común con la mayoría de las películas y series donde hay viajes en el tiempo: cualquier cambio que se realiza en el pasado repercute en el futuro y es imposible manejar los hechos como piezas de ajedrez. El problema es que los cambios en "Dark", las idas y vueltas, ya estaban estipuladas de antemano. Entonces aparecen parentescos de los más extraordinarios, como que la chica que le gusta a alguien en verdad es su tía; o la madre es en realidad una hija, quien luego se convierte en madre, y así en un loop eterno.

 

 

La pregunta no es dónde, sino cuándo

 

Entre los viajes en el tiempo, la cueva misteriosa, la profecía sobre el apocalipsis y los secretos de la planta de energía nuclear, la serie marca su rumbo. Pero, en realidad, lo que más le interesa al espectador es descubrir quién es quién en el pasado, el presente y el futuro y las relaciones que plantea la trama entre cada personaje. Todo puede pasar y nada es imposible. Eso hace que se pueda esperar cualquier cosa para la temporada que empieza hoy y, por ende, que siempre se esté a punto de cruzar la fina línea que separa un éxito de un fracaso.

 

Mundos paralelos como el de "Stranger things" —otra serie que marcó una estética en el mundo Netflix—, viajes en el tiempo o realidades alternativas como sucedió en "Lost", y pararse frente a tu madre en la adolescencia como en "Volver al futuro" son moneda corriente en "Dark".

 

Solo que esta vez la narrativa se aleja de lo naif que tiene la historia protagonizada por Eleven; no hay playas de arena blanca y mar turquesa, ni tampoco autos voladores y futuristas. Con el marco, en cambio, de un bosque gris y lluvioso, el condimento de los residuos radioactivos y una secta de la que poco se sabe, la historia se vuelve más que interesante.

 

 

Sic Mundus Creatus Est

 

"Y así se creó el mundo" es la frase que define a la organización o secta, mezcla de religión y esoterismo, que controla los viajes en el tiempo, aunque a lo largo de todos los capítulos no se logra definir cuál es la intención de esos traslados. Tampoco se termina de conocer quiénes son todos los viajeros ni cuáles son sus objetivos.

 

Los personajes no dejan de dar detalles sobre sus orígenes y con cualquier giro de la historia pueden aparecer rasgos nuevos. No se sabe quiénes son los buenos ni los malos, en quién se puede confiar y en quién no. Y eso en "Dark" es determinante, es casi su marca registrada. Quizás en esta tercera y última temporada se logre atar todos esos cabos sueltos. Mientras tanto, el tiempo sigue haciendo de las suyas. Tic, tac.

 

 

 

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