“La Vecindad”: las familias denunciaron promesas incumplidas y abandono del Estado
Los vecinos acusaron al gobierno provincial y al Municipio de San Luis de abandonarlos pese a notas, reuniones y compromisos. “Nos mintieron otra vez”, cuestionaron.
En el Barrio “La Vecindad”, en la ciudad de San Luis, no hay discursos que tapen la oscuridad. Las más de 130 familias viven sin acceso al servicio eléctrico y este miércoles volvieron a decir basta.
“Estamos reclamando un derecho humano fundamental, no privilegios ni regalos”. Esta expresión apunta directo a lo que ven como una mala gestión y un patrón repetido: promesas que se anuncian y nunca se cumplen.
El invierno que agrava todo
Sin luz no hay calefacción, los chicos no pueden estudiar bien, los alimentos y medicamentos no se conservan. “El frío entra en las casas. Vivimos con miedo, con bronca y con una angustia que parece no importarle a nadie”, expresaron los vecinos.
La situación ya los llevó al límite el año pasado, cuando acamparon frente a Casa de Gobierno para ser escuchados. Pasaron días bajo el frío y la indiferencia. Dicen que ahí recibieron promesas de solución. Promesas que, no dudan en señalar, "quedaron en nada".
“Nos hicieron creer que esta vez sí iban a cumplir. Pero pasó el tiempo y nunca hicieron nada. Otra vez nos mintieron. Otra vez jugaron con la necesidad de las familias humildes”, cuestionaron con mucha indignación.
Papeles que no se traducen en hechos
La crítica a la gestión queda expuesta en el propio expediente administrativo. El 3 de julio de 2025, el ministro de Gobierno, Gonzalo Amondaraín, envió una nota a EDESAL autorizando el ingreso al barrio para tareas de mantenimiento y reparación.
Antes, en febrero de 2024, los vecinos habían pedido ayuda formal al intendente Gastón Hissa por la falta de servicios básicos. Y el 26 de junio de 2025, la intendencia municipal volvió a dirigirse a la empresa pidiendo intervención en el barrio ubicado entre Catamarca y Chacho Peñaloza.
En esa reunión, Hissa se comprometió a ayudar a regularizar la situación. Nada de eso se concretó.
Para los vecinos, la secuencia muestra la falta de cumplimiento de promesas y la ausencia de una gestión que resuelva lo urgente.
“Sentimos que nos castigan por ser un barrio popular y vulnerable. Nos tienen marginados porque somos pobres. Porque creen que nos vamos a cansar de reclamar. Pero se equivocan”, afirmaron.
El reclamo final
“No vamos a naturalizar vivir sin luz. No vamos a aceptar que en pleno 2026 haya familias abandonadas por el Estado mientras siguen acumulándose promesas vacías”.
Las familias solicitan respuestas inmediatas y no dudan en acusar al gobierno provincial “de mirar para otro lado” mientras la política habitacional se anuncia en los discursos, pero no llega a los más necesitados.
“La dignidad no puede seguir esperando. El abandono también es violencia. Y, el silencio del Estado duele todos los días”, reflexionaron y fustigaron con dolor.
LA MEJOR OPCIÓN PARA VER NUESTROS CONTENIDOS
Suscribite a El Diario de la República y tendrás acceso primero y mejor para leer online el PDF de cada edición papel del diario, a nuestros suplementos y a los clasificados web sin moverte de tu casaMás Noticias
