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Piden cuatro años de cárcel para el policía que mató a Casandra

Por redacción
| 27 de febrero de 2014
Miranda había ido al Cerro Retana como instructor especializado en tiro.

Para la fiscal Sonia Fernández está tan claro que el oficial principal Walter Miranda, que mató a la cadete Casandra Fernández durante una práctica en el cerro Retana, es el único responsable de la muerte de la joven como que no tuvo la intención de quitarle la vida.

 

"Miranda actuó con harta imprudencia y con su accionar trajo la muerte de la cadete”


La acusación que la fiscal de instrucción Nº 2 hizo días atrás contra el policía está alejada de esos dos extremos a los que habían apuntado el defensor del imputado y la abogada de la víctima. Fernández consideró que Miranda debe ser condenado por “homicidio culposo” por el hecho ocurrido el miércoles 14 de noviembre de 2012.
Por eso solicitó que lo condenen a cuatro años de prisión y lo inhabiliten por nueve años para portar y manejar armas de fuego, le informó ayer la funcionaria judicial a El Diario de la República.
Miranda “actuó con harta imprudencia” cuando le apuntó a la cabeza a la cadete con su pistola 9 milímetros, durante una práctica de custodia “VIP” (a un personaje importante), “sin cerciorarse previamente que podía estar cargada”, dijo la fiscal.
“Antes del procedimiento Miranda debió verificar el estado del arma. Creó un riesgo de peligro concreto y con su acción trajo la muerte innecesaria de la cadete”, sostuvo Fernández.
Pese al hecho de que el instructor es un policía que, por consiguiente, debía estar entrenado sobre el manejo de armas y a que, según él mismo les había dicho a sus alumnos, se había especializado en esas maniobras, la fiscal consideró que apuntarle a la estudiante en la cabeza y gatillarle el arma no excede de una acción culposa. “No existió el dolo, la intención, en mi acusación he descartado el homicidio simple con dolo eventual”, dijo.
El dolo eventual es la actitud de quien, a sabiendas de que con determinada acción puede provocar un daño, en forma indolente persiste en llevarla a cabo.
La fiscal sostuvo que la causa directa de la muerte de Casandra fue el disparo. El abogado del policía había intentado introducir la presunción de que si la joven hubiera recibido atención médica a tiempo, se habría salvado.
“Es más que culposo”
“No soy abogado, pero algo de derecho he estudiado y sé que no es culposo. No admito esa calificación”, manifestó anoche Emiliano Fernández, hermano y compañero de curso de Casandra en el Instituto Superior de Seguridad Pública “Juan Pascual Pringles”.
“¿Qué le parece si estoy instruyendo a una persona, su hijo, por ejemplo, y de la nada saco un arma y le pego un tiro en la cabeza? No es que estoy practicando tiro, se me cae el arma y se escapa el tiro”, cuestiona Emiliano. El y su hermana querían ser policías, pero tras la muerte de ella a manos de un oficial, él decidió incorporarse a otra fuerza de seguridad, el Servicio Penitenciario.
“No digo que (Miranda) haya tenido intención de matarla, no sé si la habrá tenido. Pero hay normas de seguridad que él no cumplió. Yo las sé. Cómo no iba a saberlas él que era el instructor y además decía ser especialista en eso. Tenía que comprobar cómo estaba el arma, nunca lo hizo, no se fijó si estaba cargada”, afirmó.
Emiliano, que se enteró anoche por el llamado de El Diario sobre el pronunciamiento de la fiscal, dijo que aún conserva esperanza de que sus abogados logren una acusación más grave contra el policía.

 


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