SAN LUIS - Domingo 26 de Junio de 2022

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Analizan retomar el mes próximo las obras en la Iglesia Catedral

Por redacción
| 25 de julio de 2015
No hay peligro. Aunque el vallado es para prevenir la caída de mampostería, no hay ningún riesgo de que se derrumbe el edificio.

La comisión que tomó la dirección técnica de la obras de refacción en la Iglesia Catedral y preside el padre David Picca, en representación del Obispado, retomaría en agosto los trabajos en las columnas del atrio; y en una segunda etapa el resto del acondicionamiento en el interior y la cúpula del templo. Si bien desde el 5 de noviembre del año pasado, cuando los integrantes se hicieron cargo de esta tarea, no hubo trabajos en el sector de ingreso que está vallado, el director de Patrimonio Histórico Municipal, Ricardo Menéndez Beneitone, informó que en estos meses “se contrató al jefe de la cátedra de Patología de la Arquitectura de la Universidad Nacional de Córdoba, Enrique Zanni, quien hace dos semanas le presentó a la comisión su evaluación y los trabajos que él recomienda”.

 


Menéndez forma parte de este grupo junto con los representantes de los colegios de Ingenieros, Arquitectos y Geólogos; además de un docente de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas y Naturales de la Universidad Nacional de San Luis, el técnico que aportó una empresa constructora local y el arquitecto Hugo Larramendi, de parte del Gobierno de la Provincia.

 


Lo primero que está previsto es concretar la estabilización de las columnas del atrio, que según Menéndez Beneitone, “se haría instalando unos anillos de hormigón debajo de las bases que están encadenadas entre sí. Sobre el revoque de los pilares se instalarían unas protecciones de material sintético para que no se produzcan grietas en la mampostería”. Aclaró que esto sería lo más urgente “porque el revestimiento de esas columnas es muy antiguo y es a base de ladrillo, cal y cemento”.

 


El Obispado trató de hacer unos primeros trabajos para apuntalar las bases de las columnas del atrio y así detener el problema. La tarea de estudio del suelo, donde está asentada la iglesia, se la encargaron a dos profesionales del Instituto de Geotécnica de la Universidad Nacional de Cuyo: Arnaldo Barchiesi y Francisco Crisafulli, quienes coincidieron en que no había ningún peligro de derrumbe porque el suelo tenía los niveles normales de humedad. “Allí se decidió detener las obras previstas de apuntalamiento y concretar un diagnóstico exhaustivo de todos los problemas que sufre el edificio”, recordó Menéndez.

 


También anticipó que “el arquitecto Zanni presentó a un grupo de restauradores que podrían realizar el resto de las obras porque dijo que era gente muy seria y con mucha experiencia en Córdoba, a la que se podía tener en cuenta”. Y estimó que no veía posible que estas obras se concreten mediante un llamado a licitación sino que “se haría a través de un concurso de precios con las bases, el diagnóstico y los trabajos que presentó el propio Zanni. Porque no son obras que puedan hacerse con cualquier empresa constructora, tiene que ser gente especializada”. Otras fuentes de la comisión consultadas por El Diario de la República coincidieron con esta apreciación y detallaron que sólo hay este tipo de especialistas en tres lugares: Mendoza, Córdoba y la Ciudad de Buenos Aires. 

 


Menéndez aclaró que “nunca se detuvieron los trabajos, ni mucho menos. Lo que entiendo es que la mayoría de los habitantes de San Luis ha visto que la Catedral está cerrada con ese vallado de seguridad y supongo que les ha generado algún inconveniente. Pero estos son problemas que los hemos tratado con cuidado porque no son fáciles de resolver”.

 


El atrio de la Catedral todavía permanece con los dos vallados por cuestiones de seguridad: “Se han dejado abiertas las bases de dos columnas donde se realizaron excavaciones de unos tres metros de profundidad, porque ahí se haría el apuntalamiento con unos aros de hormigón. Y además para prevenir la caída de alguna moldura o revoque del frontispicio”, reiteró el arquitecto.

 


El director de Patrimonio Histórico de la  Municipalidad también señaló que “el comienzo de los trabajos dependerá de la cantidad de fondos que obtenga el Obispado. Pero eso forma parte de otra subcomisión de legales y finanzas, que también preside el padre Picca. Yo no tengo participación en ese tema pero ya le ofrecimos desde la Municipalidad toda nuestra colaboración en cuanto a personal técnico calificado, operarios, maquinarias y materiales”.

 


En cambio fue cauto a la hora de los aportes económicos que podría ofrecer el Municipio: “Llegado el caso yo haría las gestiones ante el intendente Enrique Ponce, pero por ahora no podemos asegurar un monto en particular”.

 


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