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Yohana Alfonzo, la campeona mundial de boxeo en Planeta Xilium

Por Alberto Rodriguez Saá


En Planeta Xilium, Alberto Rodríguez Saá dialogó con la reciente campeona mundial de boxeo, la mercedina Yohana Alfonzo.


— Preséntese, ¿quién es usted?
— Soy Yohana Alfonzo, boxeadora.


— ¿Y el cinturón?
— Es del título Argentino y titulo Latinoamericano.


— Usted es campeona argentina, latino y ahora mundial de peso ligero. ¿Dónde nació?
— En Villa Mercedes… estoy muy feliz de estar acá, muy feliz, no lo puedo creer.


— Esta belleza, señora, mujer, mercedina, campeona, conquistó el título mundial que le resultó esquivo a Abel Celestino Bailone y a José María Gatica.
— Gracias por tan bonitas palabras.


— ¿Dónde vivís?
— Vivo en el barrio Las Mirandas, por la calle Perón, barrio humilde. Soy nacida y criada ahí.


— ¿Cuánto pesas?
— Peso 61 kilos, soy categoría ligero; súper ligero es con 63, walter 66 kilos, y súper Walter 69.


— Contá sobre tu familia, tu escuela.
— Mi familia se conforma con mi mamá, papá y tres hermanos. Somos familia de boxeadores. Asistí al Colegio 38, ahora se llama “Nélida Ester Pérez de Ferrer”, un colegio muy humilde al que asiste casi todo el barrio. Hasta el día de hoy me siguen invitando al colegio… estoy muy contenta, nunca pensé tener tanta repercusión en mis peleas, yo quería disfrutar con mi familia y mi entorno, nunca esperé que trascendiera tanto, sorprendida por el cariño de la gente, no lo esperaba.
Cuando llegué, me fue a ver mucha gente, sólo esperaba llegar a casa y estar con los míos. Donde iba por la calle, el cariño de la gente fue increíble, en la panadería, en los quioscos, los remiseros, y me sigue pasando hasta el día de hoy, no entiendo nada.


— Vos con tu pelea, con tu sacrificio, con tu historia, tu carrera, sos generosa porque nos das una alegría a los puntanos y a las puntanas. Eso es muy bonito, eso es lo que nos pasa y lo que a vos te sorprende, has sido generosa en darnos esta alegría.
Contanos: ¿Cómo se llaman tu papá, tu mamá y hermanos?

— Mi papá Ángel, mamá Rosa, y hermanos Jairo, Cristian y Jesús. Una familia de trabajadores, humildes. Uno es albañil, otro trabaja en la municipalidad, recolectando residuos, y otro en la empresa de Rovella Carranza.
Uno es boxeador profesional.  Ahora agarró lindos trabajos como albañil. Jesús fue amateur y a mi papá siempre le gustó el boxeo, nosotros, viernes y sábado siempre veíamos boxeo por Space. Después mi hermano formó su familia, crió a sus hijos y se dedicó a trabajar, Jairo es el que traía a los chicos del barrio a hacer guantes en casa, y después yo, que siempre fui ansiosa, entusiasmada, quería lograr algo. Es todo un camino.Primero como amateur, después profesional, los títulos Argentino y Latino que me permiten estar en el ranquing profesional y pelear por el título mundial. Fueron diez largos años de esfuerzo y sacrificio.


— El boxeo tiene un entrenamiento riguroso.
 — Lo sufro más cuando tengo que hacer dieta. Hay dos peleas, una en la balanza y otra en el ring. Tengo muy buenos compañeros, la pasamos bien. El entrenamiento es durísimo y se dejan muchas cosas de lado.


— Un mes antes de la pelea, ¿cómo entrenás? ¿Cuánto tiempo de soga, gimnasia y guantes?
— Entre siete y ocho horas por día, en tres turnos distintos. Una hora y media corro con distintas velocidades. Vivo cerca de la dársena y del dique, a orilla del río Quinto, entonces corro por ahí. O hago escalera en la Calle Angosta, piernas y velocidad. A veces escucho música corriendo. Cuando es a un solo ritmo, a diferentes velocidades, no… Me siento muy identificada con la película de Rocky… después descanso, desayuno y vuelvo al mediodía. Hago circuitos físicos de dos minutos de intensidad, para trabajar fuerza, resistencia y potencia. Vuelvo a las 14 y de seis de la tarde a diez de la noche, soga para calentar 15 o 20 minutos, 45 minutos de gimnasia, después bolsa, manopla y guanteo.


— Es la famosa gimnasia sueca. Esa gimnasia la hicieron todos los boxeadores, desde Archie Moore hasta Monzón.
— La gimnasia es igual, cambia solo la parte de los circuitos.


— Yohana, dejamos la foto completa. La descripción desde el día que peleaste.
— La pelea fue el 24 de julio en Florencio Varela, contra María Maderna, que fue campeona argentina y sudamericana, muy nombrada y querida. Fui de visitante y de punto, me lo hicieron sentir desde que llegué. No estuvimos cómodos, no tuvimos calefacción. La comida era recalentada y el club quedaba lejos, los quioscos también. Más que nada era para futbolistas no es para concentrar boxeadores.
Esa noche debía descansar, fui a las 16 y volví a las 20, no solamente eso, sino que al no estar abrigada, -soy muy friolenta-, tenía una sola colcha en la cama y mis entrenadores se durmieron sin colchas para que yo estuviese abrigada y sentados a mis pies. Yo peleaba a las doce de la noche y me hicieron ir a las seis de la tarde. Su segundo me mojó la pollera con agua helada, pero yo estaba concentrada, más allá del insulto de la gente que juega en contra.
La satisfacción fue que a partir del quinto round todo el estadio hinchaba para mí. Generar eso para mí, es algo grande.


— Salvo dos rounds parejos, el resto fueron todos tuyos. ¿Cómo viviste la pelea?
— Yo la viví más pareja, no soy de boxear e ir para adelante. Me gusta de contragolpe, acá tuve que ir para adelante. El plan de pelea fue yendo adelante. Me cuesta pero era un título del mundo.
Pensé que iba parejo, ella contragolpeaba, yo pegaba y ella también. En el primer fallo de la tarjeta, un juez da por 6 o por 5 puntos de ventaja, yo dije: "Pucha, debería haber hecho otra pelea, la tendría que haber volteado". Y otro juez dio 8 y 9 puntos, ahí dije: "La perdí".


— Ayudó la transmisión de Osvaldo Príncipi, era my objetiva, resaltaba el entrenamiento, decía de Mercedes, San Luis, mencionó al Mono Gatica. La transmisión fue muy buena y exigente con la campeona. Fue muy equilibrado y eso ayudó.
— El rincón me dijo la ganamos, pero no sé si te la van a dar. Tengo 25 años, he visto mucho boxeo y cómo roban peleas.
Estuve después de la pelea con él (Príncipi), dijo que vio mucha evolución, es que yo nunca peleo así, hago un boxeo distinto. Dijo que era la que mejor estaba. A mí me entusiasmó que sea el título del mundo, quería traérmelo.


— ¿Metiste alguna vez ese gancho?
— Ese gancho me hizo ganar muchas peleas, pasa que esta rival era muy alta y el gancho quedaba volando. Hacía el paso atrás.


— ¿Y ahora, cómo viene el futuro?
— Firmé con Mario Arano, promotor de Lucas Matthysse; firmé por seis peleas más, soy la dueña del cinturón, me gusta decir eso (risas). De tener siempre todo en contra, ahora tengo las de ganar.


— Si te pidiera algo, te diría que hagas las seis peleas en Villa Mercedes, vamos a estar todos alentándote.
— La primera semana de octubre tenemos pelea. Sería un honor para mí que esté en el rincón.


— ¡Viva la Yohana Alfonzo, viva Villa Mercedes, viva la campeona del mundo!
— Le voy a contar algo, usted cuando fue al Palacio de los Deportes, antes de cerrar la campaña, mucho antes de la pelea, nombró a todos los boxeadores, y le digo a mis amigos: "Cuándo será que el Alberto diga Yohana Alfonzo". Lo vi pasadas las elecciones que hablaba el Adolfo con Valenzuela y usted ahí dijo: "Yohana Alfonzo que es nuestra campeona del mundo... Lo estábamos viendo, mi familia, todos con lágrimas en los ojos, y yo que soy llorona y sensible… le quería agradecer por eso.


— ¿Lo viste boxear al Chiqui Valenzuela?
— No tuve el placer.


— Era como Nicolino, así igual, igual… hacía lo mismo, con la misma escuela, tenía una pegada de mula, pegaba fuertísimo con sus 63-64 kilos. Peleó con campeones del mundo. Lo que tenía el Chiqui es que era desordenado, se perdía en la Villa de la Quebrada, cosa que nuestra Yohana Alfonzo no hace.
¿Ahora sabés qué vamos a hacer? También vamos a poner en juego el cinturón de Planeta Xilium, para que seas una campeona interplanetaria.


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Yohana Alfonzo, la campeona mundial de boxeo en Planeta Xilium

Con la felicidad plena: en octubre Yohana hará su primera defensa. | Foto: Marina Balbo

En Planeta Xilium, Alberto Rodríguez Saá dialogó con la reciente campeona mundial de boxeo, la mercedina Yohana Alfonzo.


— Preséntese, ¿quién es usted?
— Soy Yohana Alfonzo, boxeadora.


— ¿Y el cinturón?
— Es del título Argentino y titulo Latinoamericano.


— Usted es campeona argentina, latino y ahora mundial de peso ligero. ¿Dónde nació?
— En Villa Mercedes… estoy muy feliz de estar acá, muy feliz, no lo puedo creer.


— Esta belleza, señora, mujer, mercedina, campeona, conquistó el título mundial que le resultó esquivo a Abel Celestino Bailone y a José María Gatica.
— Gracias por tan bonitas palabras.


— ¿Dónde vivís?
— Vivo en el barrio Las Mirandas, por la calle Perón, barrio humilde. Soy nacida y criada ahí.


— ¿Cuánto pesas?
— Peso 61 kilos, soy categoría ligero; súper ligero es con 63, walter 66 kilos, y súper Walter 69.


— Contá sobre tu familia, tu escuela.
— Mi familia se conforma con mi mamá, papá y tres hermanos. Somos familia de boxeadores. Asistí al Colegio 38, ahora se llama “Nélida Ester Pérez de Ferrer”, un colegio muy humilde al que asiste casi todo el barrio. Hasta el día de hoy me siguen invitando al colegio… estoy muy contenta, nunca pensé tener tanta repercusión en mis peleas, yo quería disfrutar con mi familia y mi entorno, nunca esperé que trascendiera tanto, sorprendida por el cariño de la gente, no lo esperaba.
Cuando llegué, me fue a ver mucha gente, sólo esperaba llegar a casa y estar con los míos. Donde iba por la calle, el cariño de la gente fue increíble, en la panadería, en los quioscos, los remiseros, y me sigue pasando hasta el día de hoy, no entiendo nada.


— Vos con tu pelea, con tu sacrificio, con tu historia, tu carrera, sos generosa porque nos das una alegría a los puntanos y a las puntanas. Eso es muy bonito, eso es lo que nos pasa y lo que a vos te sorprende, has sido generosa en darnos esta alegría.
Contanos: ¿Cómo se llaman tu papá, tu mamá y hermanos?

— Mi papá Ángel, mamá Rosa, y hermanos Jairo, Cristian y Jesús. Una familia de trabajadores, humildes. Uno es albañil, otro trabaja en la municipalidad, recolectando residuos, y otro en la empresa de Rovella Carranza.
Uno es boxeador profesional.  Ahora agarró lindos trabajos como albañil. Jesús fue amateur y a mi papá siempre le gustó el boxeo, nosotros, viernes y sábado siempre veíamos boxeo por Space. Después mi hermano formó su familia, crió a sus hijos y se dedicó a trabajar, Jairo es el que traía a los chicos del barrio a hacer guantes en casa, y después yo, que siempre fui ansiosa, entusiasmada, quería lograr algo. Es todo un camino.Primero como amateur, después profesional, los títulos Argentino y Latino que me permiten estar en el ranquing profesional y pelear por el título mundial. Fueron diez largos años de esfuerzo y sacrificio.


— El boxeo tiene un entrenamiento riguroso.
 — Lo sufro más cuando tengo que hacer dieta. Hay dos peleas, una en la balanza y otra en el ring. Tengo muy buenos compañeros, la pasamos bien. El entrenamiento es durísimo y se dejan muchas cosas de lado.


— Un mes antes de la pelea, ¿cómo entrenás? ¿Cuánto tiempo de soga, gimnasia y guantes?
— Entre siete y ocho horas por día, en tres turnos distintos. Una hora y media corro con distintas velocidades. Vivo cerca de la dársena y del dique, a orilla del río Quinto, entonces corro por ahí. O hago escalera en la Calle Angosta, piernas y velocidad. A veces escucho música corriendo. Cuando es a un solo ritmo, a diferentes velocidades, no… Me siento muy identificada con la película de Rocky… después descanso, desayuno y vuelvo al mediodía. Hago circuitos físicos de dos minutos de intensidad, para trabajar fuerza, resistencia y potencia. Vuelvo a las 14 y de seis de la tarde a diez de la noche, soga para calentar 15 o 20 minutos, 45 minutos de gimnasia, después bolsa, manopla y guanteo.


— Es la famosa gimnasia sueca. Esa gimnasia la hicieron todos los boxeadores, desde Archie Moore hasta Monzón.
— La gimnasia es igual, cambia solo la parte de los circuitos.


— Yohana, dejamos la foto completa. La descripción desde el día que peleaste.
— La pelea fue el 24 de julio en Florencio Varela, contra María Maderna, que fue campeona argentina y sudamericana, muy nombrada y querida. Fui de visitante y de punto, me lo hicieron sentir desde que llegué. No estuvimos cómodos, no tuvimos calefacción. La comida era recalentada y el club quedaba lejos, los quioscos también. Más que nada era para futbolistas no es para concentrar boxeadores.
Esa noche debía descansar, fui a las 16 y volví a las 20, no solamente eso, sino que al no estar abrigada, -soy muy friolenta-, tenía una sola colcha en la cama y mis entrenadores se durmieron sin colchas para que yo estuviese abrigada y sentados a mis pies. Yo peleaba a las doce de la noche y me hicieron ir a las seis de la tarde. Su segundo me mojó la pollera con agua helada, pero yo estaba concentrada, más allá del insulto de la gente que juega en contra.
La satisfacción fue que a partir del quinto round todo el estadio hinchaba para mí. Generar eso para mí, es algo grande.


— Salvo dos rounds parejos, el resto fueron todos tuyos. ¿Cómo viviste la pelea?
— Yo la viví más pareja, no soy de boxear e ir para adelante. Me gusta de contragolpe, acá tuve que ir para adelante. El plan de pelea fue yendo adelante. Me cuesta pero era un título del mundo.
Pensé que iba parejo, ella contragolpeaba, yo pegaba y ella también. En el primer fallo de la tarjeta, un juez da por 6 o por 5 puntos de ventaja, yo dije: "Pucha, debería haber hecho otra pelea, la tendría que haber volteado". Y otro juez dio 8 y 9 puntos, ahí dije: "La perdí".


— Ayudó la transmisión de Osvaldo Príncipi, era my objetiva, resaltaba el entrenamiento, decía de Mercedes, San Luis, mencionó al Mono Gatica. La transmisión fue muy buena y exigente con la campeona. Fue muy equilibrado y eso ayudó.
— El rincón me dijo la ganamos, pero no sé si te la van a dar. Tengo 25 años, he visto mucho boxeo y cómo roban peleas.
Estuve después de la pelea con él (Príncipi), dijo que vio mucha evolución, es que yo nunca peleo así, hago un boxeo distinto. Dijo que era la que mejor estaba. A mí me entusiasmó que sea el título del mundo, quería traérmelo.


— ¿Metiste alguna vez ese gancho?
— Ese gancho me hizo ganar muchas peleas, pasa que esta rival era muy alta y el gancho quedaba volando. Hacía el paso atrás.


— ¿Y ahora, cómo viene el futuro?
— Firmé con Mario Arano, promotor de Lucas Matthysse; firmé por seis peleas más, soy la dueña del cinturón, me gusta decir eso (risas). De tener siempre todo en contra, ahora tengo las de ganar.


— Si te pidiera algo, te diría que hagas las seis peleas en Villa Mercedes, vamos a estar todos alentándote.
— La primera semana de octubre tenemos pelea. Sería un honor para mí que esté en el rincón.


— ¡Viva la Yohana Alfonzo, viva Villa Mercedes, viva la campeona del mundo!
— Le voy a contar algo, usted cuando fue al Palacio de los Deportes, antes de cerrar la campaña, mucho antes de la pelea, nombró a todos los boxeadores, y le digo a mis amigos: "Cuándo será que el Alberto diga Yohana Alfonzo". Lo vi pasadas las elecciones que hablaba el Adolfo con Valenzuela y usted ahí dijo: "Yohana Alfonzo que es nuestra campeona del mundo... Lo estábamos viendo, mi familia, todos con lágrimas en los ojos, y yo que soy llorona y sensible… le quería agradecer por eso.


— ¿Lo viste boxear al Chiqui Valenzuela?
— No tuve el placer.


— Era como Nicolino, así igual, igual… hacía lo mismo, con la misma escuela, tenía una pegada de mula, pegaba fuertísimo con sus 63-64 kilos. Peleó con campeones del mundo. Lo que tenía el Chiqui es que era desordenado, se perdía en la Villa de la Quebrada, cosa que nuestra Yohana Alfonzo no hace.
¿Ahora sabés qué vamos a hacer? También vamos a poner en juego el cinturón de Planeta Xilium, para que seas una campeona interplanetaria.


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