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Lo condenaron a tres años de cárcel por manosear a su nieta

El hombre no irá a prisión porque la pena fue de ejecución condicional. La mamá de la víctima se quejó.

Pareciera que la única condición para que los envíen a la cárcel es que lleguen al extremo. Que violen o maten. Sino, no”, se quejó ayer la mamá de una nena abusada por su abuelo en La Toma. Es que si bien la Cámara del Crimen 1 condenó al acusado a tres años de cárcel, la pena impuesta fue de ejecución condicional, motivo por el que seguirá libre. A pesar de que esperaba un castigo más severo, la mujer dijo sentirse aliviada de que quedara probado que ni ella ni su hija mentían.

El caso fue denunciado en abril de 2015, cuando la víctima tenía sólo 4 años.

Según surgió en el debate oral, como sus papás estaban separados y el hombre trabajaba en Villa Mercedes, era el abuelo paterno quien solía buscar a la menor casi todos los fines de semana para que pasara tiempo con él.

Al regreso de una de esas visitas, la pequeña confesó que el acusado la había tocado por debajo de la ropa, en sus partes íntimas, mientras estaba en la cama. La madre la llevó de inmediato al hospital de La Toma, donde una médica corroboró que la niña tenía irritada la zona genital.

Pero no se quedó solo con esa consulta, y un día después llevó a su hija a un psicólogo. “Si bien a él no le contó lo que pasó, empezaron a hacer dibujos sobre con quién y cómo jugaban. Con su hermano, con otras personas. Hasta que le preguntó por el abuelo y ella se puso mal,  rompió el lápiz y le dijo ‘¿Ya te contó mi mamá?”, reprodujo ayer la fiscal de Cámara, Carolina Monte Riso.

Ése y otras dos psicólogas pasaron por el estrado en las audiencias del juicio. Una fue la coordinadora de la Cámara Gesell del Poder Judicial de San Luis, Marisa Samper, quien dio detalles de la entrevista y pruebas que se le practicaron a la menor; la otra fue la profesional que actualmente trata a la chiquita, y que evidenció que nota en la víctima “signos de un trauma que está procesando. Indicios en su conducta que son compatibles con una vivencia traumática”, contó una fuente judicial.

En sus alegatos, Monte Riso solicitó cuatro años de condena efectiva. "Me basé, fundamentalmente, en los informes médicos. Sobre todo en el que se hizo al día siguiente de que la nena contara lo ocurrido, o sea, de forma inmediata. También, en la actitud de la madre, en su notable angustia y en el hecho de que su denuncia no fue un arrebato, sino que, antes de acudir al juzgado, quiso corroborar con un médico y un psicólogo lo que su hija le había contado, desdibujando de algún modo la versión de su ex pareja y del imputado”, comentó.

El martes, el papá de la víctima se presentó espontáneamente a declarar en el juicio y defendió la inocencia de su padre alegando que la denuncia era una venganza de su ex para con él.

Antes, el imputado había declarado que lo que en realidad sucedió es que su nieta estaba paspada y que el supuesto manoseo en realidad se había dado en circunstancias en las que él secaba con una toalla a la pequeña, luego de una ducha. Su abogado, Rodolfo Mercau, alegó que fueron los adultos quienes le dieron una connotación sexual a un hecho como ése.

“Mi alegato se refirió, más que nada, al hecho de que en el proceso no surgieron certezas, sino meras presunciones, meros indicios. Los que pasaron por el estrado usaron palabras como ‘podría’, ‘habría’, ‘sería’, ‘indicaría’. Por eso considero que mi cliente merecía la absolución”, opinó ayer Mercau, que evalúa la posibilidad de apelar la decisión del tribunal.

Los jueces consideraron como atenuante el hecho de que el acusado no tuviera antecedentes ni condenas previas, y como agravante, el hecho de que sea familiar de la víctima. Por eso lo condenaron por la figura de “abuso sexual simple calificado por el vínculo”.

“No era lo que esperaba. Hubiera querido que fuera preso. Pero en parte me alegro, porque todos estos años se me acusó de haber manipulado a mi hija para generar esta situación, y que lo condenaran nos dio la razón a ambas”, se conformó la madre de la pequeña.

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Lo condenaron a tres años de cárcel por manosear a su nieta

El hombre no irá a prisión porque la pena fue de ejecución condicional. La mamá de la víctima se quejó.

Tribunales. La audiencia de ayer comenzó a las 9:30 y terminó a las 12. El fallo fue leído a las 13:30.

Pareciera que la única condición para que los envíen a la cárcel es que lleguen al extremo. Que violen o maten. Sino, no”, se quejó ayer la mamá de una nena abusada por su abuelo en La Toma. Es que si bien la Cámara del Crimen 1 condenó al acusado a tres años de cárcel, la pena impuesta fue de ejecución condicional, motivo por el que seguirá libre. A pesar de que esperaba un castigo más severo, la mujer dijo sentirse aliviada de que quedara probado que ni ella ni su hija mentían.

El caso fue denunciado en abril de 2015, cuando la víctima tenía sólo 4 años.

Según surgió en el debate oral, como sus papás estaban separados y el hombre trabajaba en Villa Mercedes, era el abuelo paterno quien solía buscar a la menor casi todos los fines de semana para que pasara tiempo con él.

Al regreso de una de esas visitas, la pequeña confesó que el acusado la había tocado por debajo de la ropa, en sus partes íntimas, mientras estaba en la cama. La madre la llevó de inmediato al hospital de La Toma, donde una médica corroboró que la niña tenía irritada la zona genital.

Pero no se quedó solo con esa consulta, y un día después llevó a su hija a un psicólogo. “Si bien a él no le contó lo que pasó, empezaron a hacer dibujos sobre con quién y cómo jugaban. Con su hermano, con otras personas. Hasta que le preguntó por el abuelo y ella se puso mal,  rompió el lápiz y le dijo ‘¿Ya te contó mi mamá?”, reprodujo ayer la fiscal de Cámara, Carolina Monte Riso.

Ése y otras dos psicólogas pasaron por el estrado en las audiencias del juicio. Una fue la coordinadora de la Cámara Gesell del Poder Judicial de San Luis, Marisa Samper, quien dio detalles de la entrevista y pruebas que se le practicaron a la menor; la otra fue la profesional que actualmente trata a la chiquita, y que evidenció que nota en la víctima “signos de un trauma que está procesando. Indicios en su conducta que son compatibles con una vivencia traumática”, contó una fuente judicial.

En sus alegatos, Monte Riso solicitó cuatro años de condena efectiva. "Me basé, fundamentalmente, en los informes médicos. Sobre todo en el que se hizo al día siguiente de que la nena contara lo ocurrido, o sea, de forma inmediata. También, en la actitud de la madre, en su notable angustia y en el hecho de que su denuncia no fue un arrebato, sino que, antes de acudir al juzgado, quiso corroborar con un médico y un psicólogo lo que su hija le había contado, desdibujando de algún modo la versión de su ex pareja y del imputado”, comentó.

El martes, el papá de la víctima se presentó espontáneamente a declarar en el juicio y defendió la inocencia de su padre alegando que la denuncia era una venganza de su ex para con él.

Antes, el imputado había declarado que lo que en realidad sucedió es que su nieta estaba paspada y que el supuesto manoseo en realidad se había dado en circunstancias en las que él secaba con una toalla a la pequeña, luego de una ducha. Su abogado, Rodolfo Mercau, alegó que fueron los adultos quienes le dieron una connotación sexual a un hecho como ése.

“Mi alegato se refirió, más que nada, al hecho de que en el proceso no surgieron certezas, sino meras presunciones, meros indicios. Los que pasaron por el estrado usaron palabras como ‘podría’, ‘habría’, ‘sería’, ‘indicaría’. Por eso considero que mi cliente merecía la absolución”, opinó ayer Mercau, que evalúa la posibilidad de apelar la decisión del tribunal.

Los jueces consideraron como atenuante el hecho de que el acusado no tuviera antecedentes ni condenas previas, y como agravante, el hecho de que sea familiar de la víctima. Por eso lo condenaron por la figura de “abuso sexual simple calificado por el vínculo”.

“No era lo que esperaba. Hubiera querido que fuera preso. Pero en parte me alegro, porque todos estos años se me acusó de haber manipulado a mi hija para generar esta situación, y que lo condenaran nos dio la razón a ambas”, se conformó la madre de la pequeña.

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