24°SAN LUIS - Lunes 26 de Septiembre de 2022

24°SAN LUIS - Lunes 26 de Septiembre de 2022

EN VIVO

Cientos de puntanos sufren el cruel aumento de los planes de autoahorro

Este año Defensa del Consumidor recibió más de cien denuncias de clientes. Las cuotas subieron un 70 por ciento. Es una consecuencia de la escalada alocada del dólar y del incremento en los costos de producción.

Por redacción
| 23 de diciembre de 2018

Desesperación. Un golpe de nocaut. O vivir con la Espada de Damocles sobre la cabeza durante todo el mes, el año entero. Cualquiera de las tres opciones son válidas para reflejar lo que padecen miles de argentinos que, detrás de un sueño o tal vez por necesidad, se aferraron en su buena fe de un crédito que parecía dócil y luego, como una mamba negra, giró su cabeza y los mordió hasta hundirles el veneno, para lastimar su economía familiar y dejarlos presos de la desesperanza. No es otra cosa (u otro mal) que los planes de autoahorro para subirse al soñado 0 kilómetro que, con tasa anclada al precio de las fábricas automotrices quedaron sujetos a la conducta del dólar, ese billete verde que se ríe y se ríe de los esfuerzos de los argentinos y lo jaquea todo. En San Luis, como en el resto del país, hay cientos de casos que hoy son una jaqueca interminable para esos soñadores que, o ven muy lejos su coche o ya circulan en él bajo un costo altísimo lo cual los obliga a ajustarse el cinturón a fondo para poder domar sus cuotas.

Según indicó el Programa Defensa del Consumidor –que depende del Ministerio de Desarrollo Social- en lo que va de 2018, unas 106 personas denunciaron ante sus escritorios el incremento demencial que experimentaron las cuotas que pagan. Muchos comenzaron abonando $3.000 y ahora afrontan boletas de $12.000. Decenas de puntanos, que ni siquiera arrancaron por primera vez el motor de su soñado coche, ya desistieron de la lucha y optaron por poner a la venta el plan o lo abandonaron y perdieron el dinero que ya habían pagado. Adiós a la ilusión. 
 

 

En todo el  país hay de 1,2 a 1,5 millones de ahorristas atrasados en las cuotas de sus planes.

 


La modalidad del autoahorro es muy conocida y practicada en Argentina. El diagrama más utilizado permite abonar un vehículo durante siete años, en cuotas variables que cada mes se calculan dividiendo por 84 el valor actualizado del 0 km, más otros gastos que pueden subir el monto en un 14%. Para ello las automotrices arman grupos de 168 compradores que reciben los vehículos a razón de dos por mes, uno por sorteo y otro por licitación. En épocas de estabilidad, inflación “normal”, dólar dormido y cierta tranquilidad económica, el esquema era viable. Pero este año los cero kilómetro acumulan aumentos entre el 60 y 80%, que viraron hacia las cuotas y dejaron a los ahorristas en la lona.

Entre los clientes puntanos hay casos que comenzaron con pagos de $2.600 y ahora, en la última boleta, ese número creció hasta los $12.000. Y sólo por un vehículo base, con el confort mínimo. U otros casos, de diferente marca, en los que al inicio abonaron $3.000 y ahora enfrentan un compromiso de $11.000. 

Si la persona deja de pagar, tiene la chance de recuperar el dinero aportado, pero esa devolución no alcanza a los cargos extra. Y para peor tiene que esperar hasta el final del plazo previsto (pueden ser años). La otra salida es vender el plan, pero siempre será a un precio mucho menor a lo que ya pagaron.

El panorama más bravo lo viven aquellos que ya tienen el auto y no pueden cumplir más con las cuotas. El retraso genera una cifra inalcanzable y en consecuencia se exponen a un juicio que puede derivar en el secuestro del auto y su posterior remate. La derrota total.

 

 



El principal dilema radica en que los usuarios firmaron un contrato con las fábricas y eso dificulta el reclamo directo, aunque los vendedores que les ofrecieron el plan y los entusiasmaron con la belleza y prestaciones del coche pertenezcan a concesionarias puntanas. Muchos recurren a abogados privados bajo el afán de destrabar el conflicto. La otra salida, para quienes no pueden ir con un letrado particular, es Defensa del Consumidor.

“Las cuotas deben seguir linealmente el precio de los autos. Esto es para asegurar que todos los aportantes puedan tener su unidad. Lo que pasó es que, a nivel mercado, desde diciembre, los precios variaron en torno al 75%, cuando el dólar lo hizo más de un 100%. Eso debió trasladarse a las cuotas”, manifestó Santos Doncel Jones, gerente general de Autoahorro Volkswagen en declaraciones que reprodujo el diario Clarín.

El Ejecutivo también reconoció que en todo el país hay de 1,2 a 1,5 millón deudores de planes de ahorro.

Ante este panorama sombrío, en las asociaciones que defienden al consumidor responsabilizan a las automotrices. Ellos subrayan que las cuotas se están ajustando en función a los “precios de lista” de los vehículos, pero argumentan que “están inflados” porque en los concesionarios el mismo modelo se ofrece a valores bonificados de un 30% menos.

En todas las provincias, las entidades que respaldan a los consumidores están preocupados por la creciente cantidad de denuncias. Para esos organismos del interior, el precio que fijan las fábricas no tiene correlato con los valores del mercado y sostienen que esa práctica es deshonesta. Analizan reclamos ante la Justicia, ya que desde el gobierno nacional no tienen respuestas. En Tucumán, una protesta frente a la Secretaría de Comercio terminó con un piquete callejero y quema de neumáticos. Aquí en tierras puntanas, la desesperanza crece y la bronca también.

 

Comentá vos tambien...