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Los signos de puntuación en francés

Miguel Garro

La historieta de las Galias consiguió entrar en el mercado de todo el mundo sin tener que deformar ni adaptar su lengua original. Secretos develados en rojo, azul y blanco.

Si las historietas sirven para algo más que para pasar un buen rato, una buena utilidad es iniciar un acercamiento a un idioma desconocido o a una cultura ajena. Muchos de los argentinos que alguna vez tuvieron entre sus manos un cómic de “Astérix”, la saga francesa creada por Albert Uderzo y René Goscinny, aprendieron historia y algunas expresiones de la lengua más refinada del mundo.

A 60 años de la primera publicación de la historieta, un grupo de lingüistas de una aplicación de idiomas hizo un aporte más a esa intención de conocer en profundidad a los inolvidables personajes y a sus expresiones más repetidas. Todo, como acompañamiento de la publicación –a finales del mes pasado- de “La hija de Vercingétorix”, el cómic 38 de la serie que en su mejor momento llegó a vender 350 millones de ejemplares en todo el mundo.

Por lo general, las historietas francesas le dan una importancia altísima a la explicación de los nombres de los personajes. En “Astérix”, esas nominaciones están regidas por el origen de los protagonistas y por la intención de que el lector reconozca de inmediato de dónde provienen los intérpretes de las historias. Es así que los personajes franceses tienen la terminación “ix”-en honor al famoso líder de las Galias, Vercingétorix- y los romanos la terminación “us”.

“Es una historieta muy famosa que describe de manera muy acertada una parte de la historia francesa. Los treintañeros la recuerdan muy bien”, dijo Lis Larramendi, la directora de la Alianza Francesa en San Luis.

La docente explicó que si bien no hay en los planes de estudio un apartado especial a la serie, siempre los docentes de la institución tratan de ilustrar sus clases con historietas del bigotón del casco alado.

La estrella de la historieta, el viejo Astérix recibió el nombre del asterisco, un símbolo bastante utilizado en la lingüística francesa. “Se usa más que en el castellano, no es un signo de los más frecuentes pero está bastante presente en la escritura”, sostuvo Lis.

Proveniente del griego, el término significa la “estrella” y remite a la forma que tiene el signo de puntuación. En el caso de su mejor amigo, Obélix, el nombre también remite a un símbolo tipográfico (†), que a veces es utilizado para indicar una segunda nota al pie, luego de la primera, que está representada justamente por el asterisco. También el nombre del obeso y querible personaje está relacionado con el obelisco.

Ideafix es el perrito temeroso e inseparable de Obélix y su idea puede traducirse como “idea fija” y en el argumento se adelantó a las preocupaciones ambientales de la actualidad. Ecologista, no soporta que los humanos derriben un árbol o corrompan el equilibrio natural.

Como la historia centra las aventuras en los dos personajes principales, es difícil encontrar algún protagonismo destacado en los periféricos. No obstante “Panoramix” –el sacerdote de la aldea que conoce el secreto de una poción mágica- y Abracúrix, el jefe de la aldea, tienen algunas apariciones. El nombre del primero remite al panorama, con la acepción de ser aquel “que todo lo ve”; en tanto que el líder aldeano debe su nombre a la expresión “brazos cortados”, que describe la postura de aquel que está por pelear.

 

Términos autóctonos

Las ediciones de “Astérix” que llegaban al país tenían algunas grietas en las traducciones. Muchos vocablos no estaban traspasados al castellano y se colaron entre los globos de los diálogos.

Uno de los más usados es “druida”, que en francés en rigor es druide. En la historieta, el término se refiere al inventor de todo tipo de pociones y, por extensión, a la fuente de toda la sabiduría gala, por lo que está representado en Panoramix, quien es médico, estudia Filosofía, tiene conocimiento de Matemáticas y aconseja con frecuencia a Astérix.

Cuando el argumento busca un ubicación y menciona “Las Galias”, para el lector es fácil determinar que se sitúa en el territorio hoy conocido como Francia, pero no es tan claro cuando se menciona a París, que los romanos bautizaron como Lutecia, el nombre que tiene en la historieta la Ciudad Luz.

Algunas palabras usadas por los autores y que son presumiblemente francesas están en el diccionario de la Real Academia Española. Uno de esos casos es “menhir”, que refiere a la larga piedra que Obélix suele cargar en sus espaldas y que se convierte en su ocupación: el personaje esculpe esas piedras y regala uno de los momentos divertidos del cómic, cuando intenta mandar las enormes rocas por correo.

 

POCIONES, DIOSES Y OTRAS EXPRESIONES

La historieta también tiene algunas expresiones típicas y otras que fueron exclusivas de sus personajes. Un repaso por ellas.

 

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Los signos de puntuación en francés

La historieta de las Galias consiguió entrar en el mercado de todo el mundo sin tener que deformar ni adaptar su lengua original. Secretos develados en rojo, azul y blanco.

Obélix remite a un símbolo tipográfico (†), que a veces es utilizado para indicar una segunda nota al pie.

Si las historietas sirven para algo más que para pasar un buen rato, una buena utilidad es iniciar un acercamiento a un idioma desconocido o a una cultura ajena. Muchos de los argentinos que alguna vez tuvieron entre sus manos un cómic de “Astérix”, la saga francesa creada por Albert Uderzo y René Goscinny, aprendieron historia y algunas expresiones de la lengua más refinada del mundo.

A 60 años de la primera publicación de la historieta, un grupo de lingüistas de una aplicación de idiomas hizo un aporte más a esa intención de conocer en profundidad a los inolvidables personajes y a sus expresiones más repetidas. Todo, como acompañamiento de la publicación –a finales del mes pasado- de “La hija de Vercingétorix”, el cómic 38 de la serie que en su mejor momento llegó a vender 350 millones de ejemplares en todo el mundo.

Por lo general, las historietas francesas le dan una importancia altísima a la explicación de los nombres de los personajes. En “Astérix”, esas nominaciones están regidas por el origen de los protagonistas y por la intención de que el lector reconozca de inmediato de dónde provienen los intérpretes de las historias. Es así que los personajes franceses tienen la terminación “ix”-en honor al famoso líder de las Galias, Vercingétorix- y los romanos la terminación “us”.

“Es una historieta muy famosa que describe de manera muy acertada una parte de la historia francesa. Los treintañeros la recuerdan muy bien”, dijo Lis Larramendi, la directora de la Alianza Francesa en San Luis.

La docente explicó que si bien no hay en los planes de estudio un apartado especial a la serie, siempre los docentes de la institución tratan de ilustrar sus clases con historietas del bigotón del casco alado.

La estrella de la historieta, el viejo Astérix recibió el nombre del asterisco, un símbolo bastante utilizado en la lingüística francesa. “Se usa más que en el castellano, no es un signo de los más frecuentes pero está bastante presente en la escritura”, sostuvo Lis.

Proveniente del griego, el término significa la “estrella” y remite a la forma que tiene el signo de puntuación. En el caso de su mejor amigo, Obélix, el nombre también remite a un símbolo tipográfico (†), que a veces es utilizado para indicar una segunda nota al pie, luego de la primera, que está representada justamente por el asterisco. También el nombre del obeso y querible personaje está relacionado con el obelisco.

Ideafix es el perrito temeroso e inseparable de Obélix y su idea puede traducirse como “idea fija” y en el argumento se adelantó a las preocupaciones ambientales de la actualidad. Ecologista, no soporta que los humanos derriben un árbol o corrompan el equilibrio natural.

Como la historia centra las aventuras en los dos personajes principales, es difícil encontrar algún protagonismo destacado en los periféricos. No obstante “Panoramix” –el sacerdote de la aldea que conoce el secreto de una poción mágica- y Abracúrix, el jefe de la aldea, tienen algunas apariciones. El nombre del primero remite al panorama, con la acepción de ser aquel “que todo lo ve”; en tanto que el líder aldeano debe su nombre a la expresión “brazos cortados”, que describe la postura de aquel que está por pelear.

 

Términos autóctonos

Las ediciones de “Astérix” que llegaban al país tenían algunas grietas en las traducciones. Muchos vocablos no estaban traspasados al castellano y se colaron entre los globos de los diálogos.

Uno de los más usados es “druida”, que en francés en rigor es druide. En la historieta, el término se refiere al inventor de todo tipo de pociones y, por extensión, a la fuente de toda la sabiduría gala, por lo que está representado en Panoramix, quien es médico, estudia Filosofía, tiene conocimiento de Matemáticas y aconseja con frecuencia a Astérix.

Cuando el argumento busca un ubicación y menciona “Las Galias”, para el lector es fácil determinar que se sitúa en el territorio hoy conocido como Francia, pero no es tan claro cuando se menciona a París, que los romanos bautizaron como Lutecia, el nombre que tiene en la historieta la Ciudad Luz.

Algunas palabras usadas por los autores y que son presumiblemente francesas están en el diccionario de la Real Academia Española. Uno de esos casos es “menhir”, que refiere a la larga piedra que Obélix suele cargar en sus espaldas y que se convierte en su ocupación: el personaje esculpe esas piedras y regala uno de los momentos divertidos del cómic, cuando intenta mandar las enormes rocas por correo.

 

POCIONES, DIOSES Y OTRAS EXPRESIONES

La historieta también tiene algunas expresiones típicas y otras que fueron exclusivas de sus personajes. Un repaso por ellas.

 

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