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Una voz millonaria en el dial

Natalia Olguín

A un año de la final de la Copa Libertadores de América en Madrid, el relator recordó aquellos 120 minutos en los que River se quedó con la corona del clásico de clásicos frente a Boca Juniors. Añoranzas del partido que paralizó al mundo.

Lionel Messi, Antoine Griezmann, Diego Simeone, James Rodríguez, Paulo Dybala, entre otras estrellas del fútbol mundial estuvieron en el estadio Santiago Bernabéu, de la capital española, el 9 de diciembre del 2018. Estuvieron sí, pero en los palcos porque en la cancha los protagonistas fueron los jugadores de River Plate y Boca Juniors, en el clásico más épico que vivió el fútbol argentino. En esos 120 minutos, el partido de la vuelta frustrada para los millonarios por no poder jugarla en casa, sobraron las emociones y las palabras. Así lo vivió Atilio "Lito" Costa Febre, el relator de la campaña del club de Núñez que hace 30 años describe el juego del equipo de la banda roja con metáforas exquisitas y hasta se permite improvisar cánticos que luego corean las hinchadas.

En su memoria abundan las anécdotas con el "Millo". Ha visto gambetear al "Burrito" Ariel Ortega, fue testigo de la atajada de "Trapito" Marcelo Barovero al "Puma" Emmanuel Gigliotti, se regocijó con los goles de "El Príncipe" Enzo Francescoli, y se le anudó la garganta con el gol del puntano Juan Gilberto Funes en la primera Libertadores del 86. Pero en su rosario de memorias, la anécdota más especial es la del año pasado.

"Indudablemente, remarca Costa Febre, viví una jornada increíble. Me sentía Víctor Hugo Morales, que es mi ídolo, relatando Argentina-Inglaterra en el Mundial del 86. Fue lo máximo. River campeón de América ganándole a Boca, nunca dos rivales superclásicos habían podido definir un título continental", describió.

Aquella jornada tuvo diferentes condimentos, no solo la alegría de ganar una copa más, la cuarta de la historia del club. Tras haber empatado 2-2 en la ida con Boca de local, los de Núñez esperaban definir el campeonato en el Monumental, pero una horda de simpatizantes, o no, apedrearon el micro que trasladaba a los xeneizes y lo único que generaron fue la suspensión de la disputa en Argentina. Finalmente, la Conmebol decidió que Europa le arrebatara la final a Sudamérica.

Para Lito también estuvo llena de peripecias, además de la bronca de no jugarla en el país. "Viajamos con mucho fastidio porque no entendíamos por qué la final no se había jugado en la cancha de River, pero cuando terminó el partido y me di cuenta dónde había ganado la final no lo podía creer", contó aún movilizado.

Pero tras el silbato final y quedar afónico con los goles de Lucas Pratto, de "Juanfer" Quintero y del "Pity" Gonzalo Martínez, llegaron más exaltaciones para el corazón del relator."Viví un momento muy especial: saliendo del Bernabéu, un muchacho que trabajaba en la producción de la Conmebol y de Fox me dijo 'Lito, vení que la tengo que guardar'. Tenía la copa original con la que había festejado el equipo. Tengo esa foto que cuelga en mi habitación y en mi casa. Es el hecho que más recuerdo a lo largo de los 30 años", enfatizó.

 


El festejo millonario en la histórica final en Madrid hace un año.

 

Costa Febre fue quien bautizó “Napoleón” a Marcelo Gallardo. El DT de River guarda un lugar importante en el alma blanca y roja del locutor nacido en Alberti, a 200 kilómetros de la Capital Federal. "A mí me asiste una gran relación con El Muñeco porque lo conozco desde los 14 o 15 años. Por un lado, tengo una relación que se ciñe estrictamente en lo profesional cuando me toca opinar de su juego. Y, para otros escenarios de la vida, está el afecto de conocernos hace muchísimos años", sostuvo. "Por su capacidad, es el mejor técnico que ha tenido la historia de River y va ser difícil superarlo. El verdadero gestor del cambio de paradigma ha sido Gallardo; un hombre súper inteligente, que está por encima de la media de los técnicos de Sudamérica y que, sin haberse probado todavía, está entre los mejores de Europa".

Tal es la admiración y el reconocimiento a la labor de Gallardo, que Costa Febre se ilusiona con que dirija la Selección Nacional. "Me encantaría verlo pero primero que siga unos años más en River, que cumpla el contrato. Sé que a Marcelo no le gusta que hablen por él, pero no va a la Selección porque no le gustan los dirigentes que llevan adelante la AFA. Para trabajar con él tenés que tener una comisión directiva alineada con lo que pretende hacer. Eso es lo que encuentra en River y se siente muy cómodo", consideró.

 

Una pasión riverplatense

La devoción por los colores del barrio de Núñez llegó en la infancia de Lito, cuando se mudó a los de sus abuelos, luego de la separación de sus padres. En su nuevo hogar vivían también tres tíos: uno hincha de la banda, otro del xeneize y el último de Independiente. "En mi casa se comía con la radio en el medio de la mesa. Por eso primero está la pasión por la radio y, después, me fui enamorando del fútbol. Me hice fanático viniendo a jugar al colegio Don Bosco, de Ramos Mejía. A un grupo de alumnos le tocó ver Ferro-Atlanta y a mí a River-Huracán. Yo era arquero y ahí vi cómo uno del Millonario le atajaba dos penales a un jugador y ganaban 1 a 0. Con los años me di cuenta que ese hombre era Perico Pérez, del cual me hice amigo, al que le había atajado los penales era Miguelito Brindisi y el autor del gol fue Oscar “Pinino” Más. Creo que mi amor nació ahí", confesó.

El año que viene, Costa Febre celebrará tres décadas al frente de la campaña del club, con el programa "River monumental", que transmite radio Rivadavia. Aunque a mediados del mes pasado posteó en sus redes que "en desacuerdo con las nuevas autoridades" había decidido alejarse de la emisora, retomó a sus tareas unos días después para concluir el contrato con el cierre del 2019. A pesar de los altibajos, Lito prometió "tirar la casa por la ventana porque cumplir 30 años se merece una gran celebración".

Atrás quedaron los inicios, cuando tenía 26 y era llamado "el chico del dial". Hoy, no hay hincha de River que no reconozca su timbre de voz, sus narraciones y su trabajo. "Soy un apasionado de lo que hago. Debo ser el primer relator identificado con una camiseta que pudo demostrar a los demás que se puede hacer un periodismo serio, comprometido, que puede gustar o no, pero es una tarea profesional muy en serio", aseveró.

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Una voz millonaria en el dial

A un año de la final de la Copa Libertadores de América en Madrid, el relator recordó aquellos 120 minutos en los que River se quedó con la corona del clásico de clásicos frente a Boca Juniors. Añoranzas del partido que paralizó al mundo.

Costa Febre con su equipo transmitió también la final de la Libertadores de este año que River perdió con Flamengo de Brasil. La derrota más dolorosa del equipo de Marcelo Gallardo. 

Lionel Messi, Antoine Griezmann, Diego Simeone, James Rodríguez, Paulo Dybala, entre otras estrellas del fútbol mundial estuvieron en el estadio Santiago Bernabéu, de la capital española, el 9 de diciembre del 2018. Estuvieron sí, pero en los palcos porque en la cancha los protagonistas fueron los jugadores de River Plate y Boca Juniors, en el clásico más épico que vivió el fútbol argentino. En esos 120 minutos, el partido de la vuelta frustrada para los millonarios por no poder jugarla en casa, sobraron las emociones y las palabras. Así lo vivió Atilio "Lito" Costa Febre, el relator de la campaña del club de Núñez que hace 30 años describe el juego del equipo de la banda roja con metáforas exquisitas y hasta se permite improvisar cánticos que luego corean las hinchadas.

En su memoria abundan las anécdotas con el "Millo". Ha visto gambetear al "Burrito" Ariel Ortega, fue testigo de la atajada de "Trapito" Marcelo Barovero al "Puma" Emmanuel Gigliotti, se regocijó con los goles de "El Príncipe" Enzo Francescoli, y se le anudó la garganta con el gol del puntano Juan Gilberto Funes en la primera Libertadores del 86. Pero en su rosario de memorias, la anécdota más especial es la del año pasado.

"Indudablemente, remarca Costa Febre, viví una jornada increíble. Me sentía Víctor Hugo Morales, que es mi ídolo, relatando Argentina-Inglaterra en el Mundial del 86. Fue lo máximo. River campeón de América ganándole a Boca, nunca dos rivales superclásicos habían podido definir un título continental", describió.

Aquella jornada tuvo diferentes condimentos, no solo la alegría de ganar una copa más, la cuarta de la historia del club. Tras haber empatado 2-2 en la ida con Boca de local, los de Núñez esperaban definir el campeonato en el Monumental, pero una horda de simpatizantes, o no, apedrearon el micro que trasladaba a los xeneizes y lo único que generaron fue la suspensión de la disputa en Argentina. Finalmente, la Conmebol decidió que Europa le arrebatara la final a Sudamérica.

Para Lito también estuvo llena de peripecias, además de la bronca de no jugarla en el país. "Viajamos con mucho fastidio porque no entendíamos por qué la final no se había jugado en la cancha de River, pero cuando terminó el partido y me di cuenta dónde había ganado la final no lo podía creer", contó aún movilizado.

Pero tras el silbato final y quedar afónico con los goles de Lucas Pratto, de "Juanfer" Quintero y del "Pity" Gonzalo Martínez, llegaron más exaltaciones para el corazón del relator."Viví un momento muy especial: saliendo del Bernabéu, un muchacho que trabajaba en la producción de la Conmebol y de Fox me dijo 'Lito, vení que la tengo que guardar'. Tenía la copa original con la que había festejado el equipo. Tengo esa foto que cuelga en mi habitación y en mi casa. Es el hecho que más recuerdo a lo largo de los 30 años", enfatizó.

 


El festejo millonario en la histórica final en Madrid hace un año.

 

Costa Febre fue quien bautizó “Napoleón” a Marcelo Gallardo. El DT de River guarda un lugar importante en el alma blanca y roja del locutor nacido en Alberti, a 200 kilómetros de la Capital Federal. "A mí me asiste una gran relación con El Muñeco porque lo conozco desde los 14 o 15 años. Por un lado, tengo una relación que se ciñe estrictamente en lo profesional cuando me toca opinar de su juego. Y, para otros escenarios de la vida, está el afecto de conocernos hace muchísimos años", sostuvo. "Por su capacidad, es el mejor técnico que ha tenido la historia de River y va ser difícil superarlo. El verdadero gestor del cambio de paradigma ha sido Gallardo; un hombre súper inteligente, que está por encima de la media de los técnicos de Sudamérica y que, sin haberse probado todavía, está entre los mejores de Europa".

Tal es la admiración y el reconocimiento a la labor de Gallardo, que Costa Febre se ilusiona con que dirija la Selección Nacional. "Me encantaría verlo pero primero que siga unos años más en River, que cumpla el contrato. Sé que a Marcelo no le gusta que hablen por él, pero no va a la Selección porque no le gustan los dirigentes que llevan adelante la AFA. Para trabajar con él tenés que tener una comisión directiva alineada con lo que pretende hacer. Eso es lo que encuentra en River y se siente muy cómodo", consideró.

 

Una pasión riverplatense

La devoción por los colores del barrio de Núñez llegó en la infancia de Lito, cuando se mudó a los de sus abuelos, luego de la separación de sus padres. En su nuevo hogar vivían también tres tíos: uno hincha de la banda, otro del xeneize y el último de Independiente. "En mi casa se comía con la radio en el medio de la mesa. Por eso primero está la pasión por la radio y, después, me fui enamorando del fútbol. Me hice fanático viniendo a jugar al colegio Don Bosco, de Ramos Mejía. A un grupo de alumnos le tocó ver Ferro-Atlanta y a mí a River-Huracán. Yo era arquero y ahí vi cómo uno del Millonario le atajaba dos penales a un jugador y ganaban 1 a 0. Con los años me di cuenta que ese hombre era Perico Pérez, del cual me hice amigo, al que le había atajado los penales era Miguelito Brindisi y el autor del gol fue Oscar “Pinino” Más. Creo que mi amor nació ahí", confesó.

El año que viene, Costa Febre celebrará tres décadas al frente de la campaña del club, con el programa "River monumental", que transmite radio Rivadavia. Aunque a mediados del mes pasado posteó en sus redes que "en desacuerdo con las nuevas autoridades" había decidido alejarse de la emisora, retomó a sus tareas unos días después para concluir el contrato con el cierre del 2019. A pesar de los altibajos, Lito prometió "tirar la casa por la ventana porque cumplir 30 años se merece una gran celebración".

Atrás quedaron los inicios, cuando tenía 26 y era llamado "el chico del dial". Hoy, no hay hincha de River que no reconozca su timbre de voz, sus narraciones y su trabajo. "Soy un apasionado de lo que hago. Debo ser el primer relator identificado con una camiseta que pudo demostrar a los demás que se puede hacer un periodismo serio, comprometido, que puede gustar o no, pero es una tarea profesional muy en serio", aseveró.

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