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Villa Mercedes: cárcel para un acusado de robar celulares en Naldo Lombardi

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Villa Mercedes: cárcel para un acusado de robar celulares en Naldo Lombardi

Juan Funes negó haber atacado el local. Dijo que llegó a la provincia para visitar a un amigo, que luego se enteró había muerto.

Un día antes de que el juez instructor Alfredo Cuello decidiera su destino, es decir si lo procesaba por el robo a Naldo Lombardi, Juan Daniel Funes Gramajo dio su versión de lo que hacía al momento que sucedió el saqueo que le había valido la detención. Declaró que el jueves 9 llegó de Mendoza a Villa Mercedes, solo para visitar a un viejo amigo de su familia. Su idea era quedarse en lo de ese conocido. Pero el plan se le vino abajo, según él, cuando se enteró de que ese hombre había muerto. Cuando empezó a deambular para ver qué hacía, si quedarse en San Luis o volver a su provincia, lo detuvieron los policías de la Comisaría 8ª. Esa historia, sin embargo, no bastó. Los videos de las cámaras que captaron el robo al comercio y también las prendas que le incautaron, muy similares a las que usó el delincuente, lo ubicaban en el lugar y el momento del saqueo. Por eso ayer fue procesado y enviado al penal. 

Pero a ese dolor de cabeza de Funes Gramajo en las próximas horas se le sumarán otros. Será cuando la Justicia de Catamarca, La Pampa y Mendoza solicite que sea trasladado a esas provincias, donde también está acusado de cometer robos muy parecidos a ese por el que fue detenido en la ciudad de la Calle Angosta. Mientras esos trámites estén en curso el hombre de 40 años permanecerá en la penitenciaría de San Luis, comentó el subcomisario Pedro Alaniz, jefe de la Comisaría 8ª. 

Las pruebas reunidas esta última semana le permiten al juez de instrucción Penal 1 inferir que Funes Gramajo saqueó el local de electrodomésticos el jueves, entre las 7 y las 7:10. Y lo hizo, de acuerdo a la reconstrucción del hecho lograda por el magistrado, forzando con una barreta la puerta de la cortina metálica que tiene el negocio, ubicado en Pedernera 525, y rompiendo con una piedra el vidrio de la puerta. 

Una vez dentro del comercio fue hasta el exhibidor donde están los teléfonos y tablets, y también le hizo trizas el vidrio. De allí sustrajo 25 celulares, y se dio la fuga. Para ese entonces ya se había activado la alarma de seguridad del local. 

Funes Gramajo fue aprehendido unos 40 minutos después, en Urquiza y Pueyrredón, a unas seis cuadras de Naldo Lombardi. En ese lapso, de acuerdo a las conjeturas del juez, el sospechoso comenzó a "dar vueltas por el barrio". En Rivadavia y Belgrano, a casi tres cuadras del comercio saqueado, arrojó el hierro que usó para entrar en él. Y en Rivadavia, casi Las Heras, en el techo de una casa abandonada escondió el botín. 

Sus movimientos fueron advertidos, al menos, por dos mujeres a las que les llamó la atención ver cómo el hombre merodeaba la zona. Los policías de la Comisaría 8ª recuperaron lo robado esa misma noche. Los 25 teléfonos estaban en una bolsa de consorcio, junto a un par de guantes, una gorra, un cuello polar y otras prendas. 

A su favor, en la indagatoria, el sospechoso dijo que cuando los efectivos lo arrestaron él regresaba del Cementerio Municipal, acababa de visitar la tumba de ese amigo por el que había viajado hasta Villa Mercedes. 

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Villa Mercedes: cárcel para un acusado de robar celulares en Naldo Lombardi

Funes podría ser llevado luego a Catamarca, Mendoza o La Pampa. Foto: Comisaría 8ª.

Juan Funes negó haber atacado el local. Dijo que llegó a la provincia para visitar a un amigo, que luego se enteró había muerto.

Un día antes de que el juez instructor Alfredo Cuello decidiera su destino, es decir si lo procesaba por el robo a Naldo Lombardi, Juan Daniel Funes Gramajo dio su versión de lo que hacía al momento que sucedió el saqueo que le había valido la detención. Declaró que el jueves 9 llegó de Mendoza a Villa Mercedes, solo para visitar a un viejo amigo de su familia. Su idea era quedarse en lo de ese conocido. Pero el plan se le vino abajo, según él, cuando se enteró de que ese hombre había muerto. Cuando empezó a deambular para ver qué hacía, si quedarse en San Luis o volver a su provincia, lo detuvieron los policías de la Comisaría 8ª. Esa historia, sin embargo, no bastó. Los videos de las cámaras que captaron el robo al comercio y también las prendas que le incautaron, muy similares a las que usó el delincuente, lo ubicaban en el lugar y el momento del saqueo. Por eso ayer fue procesado y enviado al penal. 

Pero a ese dolor de cabeza de Funes Gramajo en las próximas horas se le sumarán otros. Será cuando la Justicia de Catamarca, La Pampa y Mendoza solicite que sea trasladado a esas provincias, donde también está acusado de cometer robos muy parecidos a ese por el que fue detenido en la ciudad de la Calle Angosta. Mientras esos trámites estén en curso el hombre de 40 años permanecerá en la penitenciaría de San Luis, comentó el subcomisario Pedro Alaniz, jefe de la Comisaría 8ª. 

Las pruebas reunidas esta última semana le permiten al juez de instrucción Penal 1 inferir que Funes Gramajo saqueó el local de electrodomésticos el jueves, entre las 7 y las 7:10. Y lo hizo, de acuerdo a la reconstrucción del hecho lograda por el magistrado, forzando con una barreta la puerta de la cortina metálica que tiene el negocio, ubicado en Pedernera 525, y rompiendo con una piedra el vidrio de la puerta. 

Una vez dentro del comercio fue hasta el exhibidor donde están los teléfonos y tablets, y también le hizo trizas el vidrio. De allí sustrajo 25 celulares, y se dio la fuga. Para ese entonces ya se había activado la alarma de seguridad del local. 

Funes Gramajo fue aprehendido unos 40 minutos después, en Urquiza y Pueyrredón, a unas seis cuadras de Naldo Lombardi. En ese lapso, de acuerdo a las conjeturas del juez, el sospechoso comenzó a "dar vueltas por el barrio". En Rivadavia y Belgrano, a casi tres cuadras del comercio saqueado, arrojó el hierro que usó para entrar en él. Y en Rivadavia, casi Las Heras, en el techo de una casa abandonada escondió el botín. 

Sus movimientos fueron advertidos, al menos, por dos mujeres a las que les llamó la atención ver cómo el hombre merodeaba la zona. Los policías de la Comisaría 8ª recuperaron lo robado esa misma noche. Los 25 teléfonos estaban en una bolsa de consorcio, junto a un par de guantes, una gorra, un cuello polar y otras prendas. 

A su favor, en la indagatoria, el sospechoso dijo que cuando los efectivos lo arrestaron él regresaba del Cementerio Municipal, acababa de visitar la tumba de ese amigo por el que había viajado hasta Villa Mercedes. 

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