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Los chicos de APAD apuestan al reciclado y a la decoración

La institución reúne a jóvenes con discapacidad. En el taller de carpintería reutilizan los neumáticos viejos y hacen banquetas para vender.  

La Asociación de Pro Ayuda al Discapacitado (APAD) puso en marcha un proyecto nuevo: en la clase de Carpintería reutilizan los neumáticos viejos y los transforman en banquetas que venden en las redes sociales. La idea es que aprendan a hacer cosas nuevas y que puedan obtener ganancias para que los alumnos puedan viajar a fin de año. 

"Surgió como un plus del taller para los más grandes de la institución. Lo hablé con los integrantes de la comisión y a los chicos les interesó, que eso era importante. En recursos era accesible y las herramientas que requiere no son complejas en el uso.

Así que desarmamos una banqueta que tenía en mi casa para explicarles los materiales y así arrancaron. Cuando les preguntamos para qué querían juntar dinero dijeron que les gustaría hacer un viaje", contó Victoria Giuliani, la coordinadora de la institución.

 

En total son 36 los alumnos que tiene APAD que tienen desde 14 años en adelante.

 

Son cerca de una decena los que participan de la propuesta. "Según la habilidad de cada uno es la tarea, hay quienes manejan el torno, algunos usan la caladora y otros la inglentadora, que es la herramienta con la que damos el tamaño del taco. Les gusta mucho usar las máquinas porque para ellos es novedoso y les llama la atención", contó Daniel Velázquez, el profesor de carpintería.

"Vamos por parte, el primer paso es limpiar la rueda con una rejilla para sacarle lo negro porque si no se mancha la tela. Luego cortamos la goma espuma para la tapa y para forrar la rueda", explicó Rodrigo Morales, uno de los alumnos.

Una vez que terminaron de forrar y que el asiento está listo, llega el turno de las bases. Víctor Herrera es quien se encarga de tornear la madera con una de las máquinas que está en el taller para convertirlas en las patas. Terminarlas, incluido lijarlas, les demora cerca de unos 20 minutos. 

Su compañero, Maximiliano Urquiza, contó que toman las medidas de las tapas y las telas antes de cortar. "Hacer las cuatro patas de cada asiento lleva tiempo porque tienen que estar prolijas. Al final las barnizamos, después de lijarlas", describió.  

Otro de los jóvenes, Pablo Arrieta, señaló que una vez listas, "las atornillamos con el taladro para que queden fijas". Y agregó: "Estamos conformes, espero que a la gente les gusten. Acá aprendemos siempre algo nuevo".

En la semana de inicio del proyecto, confeccionaron una banqueta bien colorida para promocionar la iniciativa en las redes. Y obtuvieron 15 pedidos.

Las peticiones son variadas, algunos especificaron colores de las telas y hay quienes les solicitaron que las forraran con cuerina. El costo es de $1.400 y por estos días han frenado los encargos porque los chicos requieren de tiempos más largos para obtener un buen resultado. 

 

 

La coordinadora indicó que quieren aprender a hacerlo. "La otra pata es trabajar en equipo, que sepan que si quiero hacer algo debo esforzarme, además de que conocieron cómo realizar algo que luego podrán hacerlo con la familia o amigos", resaltó.

Además de las banquetas, los jóvenes de APAD tienen talleres de folclore, huerta, panadería, lectoescritura, educación física y música. Por estos días, también están armando cajas con la técnica decoupage para regalar en el Día de la Madre y están finalizando unos veladores calados.

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Los chicos de APAD apuestan al reciclado y a la decoración

La institución reúne a jóvenes con discapacidad. En el taller de carpintería reutilizan los neumáticos viejos y hacen banquetas para vender.  

En proceso. Armaron una de muestra e iniciaron con los encargos. Fotos: Juan Andrés Galli.

La Asociación de Pro Ayuda al Discapacitado (APAD) puso en marcha un proyecto nuevo: en la clase de Carpintería reutilizan los neumáticos viejos y los transforman en banquetas que venden en las redes sociales. La idea es que aprendan a hacer cosas nuevas y que puedan obtener ganancias para que los alumnos puedan viajar a fin de año. 

"Surgió como un plus del taller para los más grandes de la institución. Lo hablé con los integrantes de la comisión y a los chicos les interesó, que eso era importante. En recursos era accesible y las herramientas que requiere no son complejas en el uso.

Así que desarmamos una banqueta que tenía en mi casa para explicarles los materiales y así arrancaron. Cuando les preguntamos para qué querían juntar dinero dijeron que les gustaría hacer un viaje", contó Victoria Giuliani, la coordinadora de la institución.

 

En total son 36 los alumnos que tiene APAD que tienen desde 14 años en adelante.

 

Son cerca de una decena los que participan de la propuesta. "Según la habilidad de cada uno es la tarea, hay quienes manejan el torno, algunos usan la caladora y otros la inglentadora, que es la herramienta con la que damos el tamaño del taco. Les gusta mucho usar las máquinas porque para ellos es novedoso y les llama la atención", contó Daniel Velázquez, el profesor de carpintería.

"Vamos por parte, el primer paso es limpiar la rueda con una rejilla para sacarle lo negro porque si no se mancha la tela. Luego cortamos la goma espuma para la tapa y para forrar la rueda", explicó Rodrigo Morales, uno de los alumnos.

Una vez que terminaron de forrar y que el asiento está listo, llega el turno de las bases. Víctor Herrera es quien se encarga de tornear la madera con una de las máquinas que está en el taller para convertirlas en las patas. Terminarlas, incluido lijarlas, les demora cerca de unos 20 minutos. 

Su compañero, Maximiliano Urquiza, contó que toman las medidas de las tapas y las telas antes de cortar. "Hacer las cuatro patas de cada asiento lleva tiempo porque tienen que estar prolijas. Al final las barnizamos, después de lijarlas", describió.  

Otro de los jóvenes, Pablo Arrieta, señaló que una vez listas, "las atornillamos con el taladro para que queden fijas". Y agregó: "Estamos conformes, espero que a la gente les gusten. Acá aprendemos siempre algo nuevo".

En la semana de inicio del proyecto, confeccionaron una banqueta bien colorida para promocionar la iniciativa en las redes. Y obtuvieron 15 pedidos.

Las peticiones son variadas, algunos especificaron colores de las telas y hay quienes les solicitaron que las forraran con cuerina. El costo es de $1.400 y por estos días han frenado los encargos porque los chicos requieren de tiempos más largos para obtener un buen resultado. 

 

 

La coordinadora indicó que quieren aprender a hacerlo. "La otra pata es trabajar en equipo, que sepan que si quiero hacer algo debo esforzarme, además de que conocieron cómo realizar algo que luego podrán hacerlo con la familia o amigos", resaltó.

Además de las banquetas, los jóvenes de APAD tienen talleres de folclore, huerta, panadería, lectoescritura, educación física y música. Por estos días, también están armando cajas con la técnica decoupage para regalar en el Día de la Madre y están finalizando unos veladores calados.

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