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La fortaleza de Bonavena no podía contra la jerarquía de Ali

En 1970 se enfrentaron en el "Madison Square Garden" de Nueva York. El estadounidense vencía al argentino en el decimoquinto round tras derribarlo en tres ocasiones.

Por redacción
| 07 de diciembre de 2020
Golpe. Ali reconoció tras su victoria que Bonavena había sido uno de los rivales más duros que enfrentó. Foro: archivo.

El 7 de diciembre de 1970 quedará grabado en la historia del boxeo mundial. Ese día, en el mítico “Madison Square Garden”, de Nueva York, Muhammad Ali y Oscar “Ringo” Bonavena se enfrentaban en una de las peleas más recordadas en la categoría de los pesados. El estadounidense se quedaba con el triunfo por nocaut en el último round, a los 2 minutos 30 segundos, tras tumbarlo en tres oportunidades.

 

Ali (Cassius Clay se llamaba hasta antes de convertirse al islamismo en 1964) volvía de una suspensión tras quitársele la licencia de campeón del mundo por no alistarse al ejército, por lo que fue sentenciado a prisión. Por lo tanto el combate no tuvo un título en juego, pero sí una enorme relevancia internacional.

 

En el encuentro del pesaje, Bonavena —locuaz, mediático, ocurrente y rebelde— no solamente llamaba “Clay” a su futuro rival—(cosa que Ali detestaba), sino que le reprochaba no haber participado de la Guerra de Vietnam, llamándolo “gallina”. El estadounidense acusaba un peso de 96,60 kilogramos y “Ringo”, de 92,53.

 

El Diario de San Luis del 8 de diciembre precisó que una multitud entusiasta concurrió temprano al “Madison Square Garden” de la ciudad de Nueva York, reconocido como el “Palacio del Box”, para presenciar el combate considerado “la pelea del siglo”.

 

Bonavena fue asediado en su camarín por la prensa argentina y en sus manifestaciones demostró estar completamente tranquilo. Cuando finalizó su pequeña conferencia antes del enfrentamiento, dijo que “ahora dejaba todo en manos de Dios”.

 

A continuación se describen los principales momentos que el matutino reseñó de la pelea, que generó que una multitud de argentinos siguiera el combate —a través de la televisión— de uno de los boxeadores más importante que tuvo el país.

 

En el primer round, Bonavena comenzó atacando con una izquierda mientras que Ali empezó a bailotear sobre el ring. Se cruzaron golpes en la cara y el cuerpo, empujando el excampeón al argentino sin que el árbitro advirtiera. El asalto terminó empatado.

 

En la cuarta vuelta se vio al mejor Bonavena. Atacó con fuerza, dio golpes de derecha a izquierda, lo que provocó en Ali que comenzara a salirle sangre por una hemorragia nasal. El estadounidense mostraba problemas con el aire, denotando fatiga en su respiración. Round para el argentino, que fue aplaudido con insistencia.

 

En el sexto, pese a no armonizar su línea, Ali consiguió prevalecer por la mejor ubicación de sus golpes, especialmente en jabs y cross, que le permitieron sumar puntos y ganarlo.

 

Al iniciar el noveno asalto, el público incitó al estadounidense (había prometido que le iba a ganar en ese round por nocaut). Sin embargo, fue Bonavena quien sorprendió rematando con violentos golpes sobre la cabeza y el cuerpo de Ali, que le permitieron emparejar la vuelta.

 

El decimosegundo fue para el excampeón, que de entrada sorprendió al argentino con tres golpes netos seguidos. “Ringo” respondió tocando la cara de su adversario, y fue al frente en busca de una mano potente que definiera el combate porque ya sabía que la pelea estaba perdida. Su desempeño le valió sostenidos aplausos de la concurrencia por su entereza.  

 

En el penúltimo round, el argentino seguía mostrando su gran fortaleza, pese al castigo implacable de Ali, que continuaba acumulando punto tras punto para volver a ganar nuevamente la vuelta.

 

En el último asalto, Bonavena se lanzó con desorden al ataque, tratando siempre de ubicar un poderoso golpe para concluir la pelea. El estadounidense siguió con su mismo ritmo, con el que logró derribarlo dos veces hasta que un potente cross de izquierda lo tumbó por tercera vez y el árbitro Mark Conn detuvo el encuentro en forma automática. Así, tras tres años, Ali regresaba al profesionalismo y ganaba un gran combate.  

 

El duelo marcó una vara alta en las transmisiones deportivas. El rating logrado (79,3 puntos) solo fue superado, veinte años después, por la semifinal del Mundial de Italia 90 entre Argentina e Italia (82). Hasta ese momento, ninguna pelea había despertado tanta expectativa en el país como la que protagonizaron “Ringo” y Ali.

 

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