Escuchá acá la 96.3

Escuchá acá la 96.3
X

Dos años de prisión en suspenso para el conductor ebrio que atropelló a un joven y huyó

foto
video

Hernán Emiliano Muñoz no irá preso. La sentencia llegó en un juicio abreviado en el que reconoció su culpabilidad. También quedó inhabilitado para manejar automóviles por 2 años.

Dos años de prisión en suspenso y dos de inhabilitación para manejar automotores. Esa es la sentencia que recayó sobre Hernán Emiliano Muñoz, el automovilista que el 30 de mayo del año pasado, alcoholizado, cruzó un semáforo en rojo y atropelló al motociclista Daniel Miranda del Valle cuyas graves heridas lo dejaron al borde de la muerte.     

Tras el accidente, Muñoz escapó y luego le mintió a la Policía al denunciar que, al momento del choque, le habían robado el auto y que el ladrón fue quien embistió a Miranda del Valle.  

El fallo fue dictado por la jueza de Sentencia en lo Penal, Correccional y Contravencional, Laura Molino, luego de una audiencia oral y pública que se realizó este viernes en la sala de debates orales de la Cámara del Crimen 2 de San Luis.

 

 

 

Muñoz estuvo con prisión preventiva, pero su defensa logró que el juez Correccional y Contravencional 2, Juan Manuel Montiveros Chada, le concediera la excarcelación.

El conductor que provocó el accidente llegó al debate oral procesado por “Lesiones culposas agravadas en accidente de tránsito en concurso real con el delito de falsa denuncia”.

El fiscal de instrucción 3, Esteban Roche, había solicitado que fuera condenado a dos años y seis meses de prisión e inhabilitación especial para conducir por dos años.

Sin embargo, mediante un juicio abreviado que el fiscal Roche acordó con el defensor de Muñoz, el abogado Santiago Olivera Aguirre, la sentencia quedó firme en dos años de prisión en suspenso y dos años de inhabilitación para manejar automotores. Con esto, Muñoz no irá a la cárcel.

Mediante un juicio abreviado, la fiscalía y la defensa acuerdan el monto de la pena con la condición de que el imputado reconozca la existencia del delito y su participación en él.

 

Ebrio y descontrolado

Tras una larga convalecencia en el Hospital San Luis que incluyó dramáticos días en Terapia Intensiva, Daniel Alejandro Miranda del Valle está vivo de milagro. Pero todavía arrastra las secuelas de las gravísimas lesiones que le causó la embestida del auto que conducía Muñoz.

El jueves 30 de mayo de 2019, pasadas las seis y media de la mañana, el joven de 27 años iba por Bolívar en su moto Motomel 150 negra, camino a buscar a su novia, Gabriela, que salía de trabajar en el sanatorio Rivadavia. Cuando llegó a la esquina de Maipú, el semáforo le dio luz verde y avanzó.

Por Maipú hacia el norte iba Muñoz en un Chery blanco. Dos amigos lo acompañaban. Salían de un boliche de la zona este de la capital. Iba alcoholizado y a alta velocidad. Las pericias posteriores lo confirmaron y arrojaron precisiones.

La de alcoholemia estableció que al momento del hecho tenía 1,87 de alcohol en sangre, cuando el máximo permitido para un conductor particular es 0,50.

El peritaje mecánico determinó que al momento de embestir a la moto iba a 74,58 kilómetros por hora. La velocidad máxima para circular por allí es de 40 kilómetros por hora y, además, hay que disminuir la velocidad para entrar en la bocacalle. Pero, sobre todo, el semáforo estaba en rojo.

Muñoz embistió de lleno a Daniel Miranda y lo empujó a varios metros junto a su moto. El auto chocó a otros dos que estaban estacionados, sin ocupantes, en Maipú, al norte de Bolívar: un Peugeot 307 gris y un Chevrolet Corsa gris.

El motociclista quedó tirado entre dos vehículos.

Pero Muñoz no se preocupó por el estado del muchacho al que acababa de atropellar. Huyó a pie con uno de sus amigos y fue a la Comisaría 1ª, a denunciar falsamente que alguien le había robado el auto.

 

 

Otras exigencias de la sentencia

Hernán Emiliano Muñoz, además de los dos años de prisión en suspenso y la inhabilitación para manejar que deberá afrontar, tendrá que cumplir con reglas de conductas según surgió de la sentencia que la jueza Laura Molino dio a conocer este viernes.

El joven deberá responder a una serie de reglamentaciones durante 4 años: no cometer otros delitos, comunicar cada cambio de residencia que realice, no podrá salir del país, cumplirá tres horas semanales de tareas comunitarias en la Comisaría 1ª por un total de 576 horas, aprobar un curso de manejo, abstenerse de usar estupefacientes o abusar de bebidas alcohólicas y someterse a un tratamiento psicológico.

 

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
TAGS
COMENTARIOS

Dos años de prisión en suspenso para el conductor ebrio que atropelló a un joven y huyó

Hernán Emiliano Muñoz no irá preso. La sentencia llegó en un juicio abreviado en el que reconoció su culpabilidad. También quedó inhabilitado para manejar automóviles por 2 años.

fotos: Nicolás Varvara. Videos: Marina Balbo

Dos años de prisión en suspenso y dos de inhabilitación para manejar automotores. Esa es la sentencia que recayó sobre Hernán Emiliano Muñoz, el automovilista que el 30 de mayo del año pasado, alcoholizado, cruzó un semáforo en rojo y atropelló al motociclista Daniel Miranda del Valle cuyas graves heridas lo dejaron al borde de la muerte.     

Tras el accidente, Muñoz escapó y luego le mintió a la Policía al denunciar que, al momento del choque, le habían robado el auto y que el ladrón fue quien embistió a Miranda del Valle.  

El fallo fue dictado por la jueza de Sentencia en lo Penal, Correccional y Contravencional, Laura Molino, luego de una audiencia oral y pública que se realizó este viernes en la sala de debates orales de la Cámara del Crimen 2 de San Luis.

 

 

 

Muñoz estuvo con prisión preventiva, pero su defensa logró que el juez Correccional y Contravencional 2, Juan Manuel Montiveros Chada, le concediera la excarcelación.

El conductor que provocó el accidente llegó al debate oral procesado por “Lesiones culposas agravadas en accidente de tránsito en concurso real con el delito de falsa denuncia”.

El fiscal de instrucción 3, Esteban Roche, había solicitado que fuera condenado a dos años y seis meses de prisión e inhabilitación especial para conducir por dos años.

Sin embargo, mediante un juicio abreviado que el fiscal Roche acordó con el defensor de Muñoz, el abogado Santiago Olivera Aguirre, la sentencia quedó firme en dos años de prisión en suspenso y dos años de inhabilitación para manejar automotores. Con esto, Muñoz no irá a la cárcel.

Mediante un juicio abreviado, la fiscalía y la defensa acuerdan el monto de la pena con la condición de que el imputado reconozca la existencia del delito y su participación en él.

 

Ebrio y descontrolado

Tras una larga convalecencia en el Hospital San Luis que incluyó dramáticos días en Terapia Intensiva, Daniel Alejandro Miranda del Valle está vivo de milagro. Pero todavía arrastra las secuelas de las gravísimas lesiones que le causó la embestida del auto que conducía Muñoz.

El jueves 30 de mayo de 2019, pasadas las seis y media de la mañana, el joven de 27 años iba por Bolívar en su moto Motomel 150 negra, camino a buscar a su novia, Gabriela, que salía de trabajar en el sanatorio Rivadavia. Cuando llegó a la esquina de Maipú, el semáforo le dio luz verde y avanzó.

Por Maipú hacia el norte iba Muñoz en un Chery blanco. Dos amigos lo acompañaban. Salían de un boliche de la zona este de la capital. Iba alcoholizado y a alta velocidad. Las pericias posteriores lo confirmaron y arrojaron precisiones.

La de alcoholemia estableció que al momento del hecho tenía 1,87 de alcohol en sangre, cuando el máximo permitido para un conductor particular es 0,50.

El peritaje mecánico determinó que al momento de embestir a la moto iba a 74,58 kilómetros por hora. La velocidad máxima para circular por allí es de 40 kilómetros por hora y, además, hay que disminuir la velocidad para entrar en la bocacalle. Pero, sobre todo, el semáforo estaba en rojo.

Muñoz embistió de lleno a Daniel Miranda y lo empujó a varios metros junto a su moto. El auto chocó a otros dos que estaban estacionados, sin ocupantes, en Maipú, al norte de Bolívar: un Peugeot 307 gris y un Chevrolet Corsa gris.

El motociclista quedó tirado entre dos vehículos.

Pero Muñoz no se preocupó por el estado del muchacho al que acababa de atropellar. Huyó a pie con uno de sus amigos y fue a la Comisaría 1ª, a denunciar falsamente que alguien le había robado el auto.

 

 

Otras exigencias de la sentencia

Hernán Emiliano Muñoz, además de los dos años de prisión en suspenso y la inhabilitación para manejar que deberá afrontar, tendrá que cumplir con reglas de conductas según surgió de la sentencia que la jueza Laura Molino dio a conocer este viernes.

El joven deberá responder a una serie de reglamentaciones durante 4 años: no cometer otros delitos, comunicar cada cambio de residencia que realice, no podrá salir del país, cumplirá tres horas semanales de tareas comunitarias en la Comisaría 1ª por un total de 576 horas, aprobar un curso de manejo, abstenerse de usar estupefacientes o abusar de bebidas alcohólicas y someterse a un tratamiento psicológico.

 

Logín