La hora de la unión frente al virus

El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, llamó a la unidad frente a la pandemia y sostuvo que las naciones del norte industrializado no podrán derrotar al nuevo coronavirus si al mismo tiempo no lo vencen las del sur en desarrollo.

Con casi cinco millones de infectados y más de 300.000 muertes, la COVID-19 “ha puesto de rodillas al mundo por falta de una estrategia conjunta. Hemos visto algo de solidaridad, pero muy poca unidad”, dijo Guterres al instalar el lunes 18 la Asamblea Mundial de la Salud, de nivel ministerial. Proteger a los más vulnerables “no es una cuestión de caridad o generosidad, sino de interés propio”, dijo el secretario general, e insistió en que “o superamos esta pandemia juntos o fallamos”.

“El norte global no puede derrotar a la COVID-19 a menos que el sur global lo derrote al mismo tiempo”, sentenció.

Defendió como “irremplazable” a la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuyos 194 Estados miembro fueron convocados a la asamblea, y recalcó que necesita más recursos, sobre todo para apoyar a los países en desarrollo.

Se requiere “apoyo que mantenga a los hogares a flote y a las empresas solventes, con énfasis en los más vulnerables como las mujeres, las personas mayores, los niños y aquellos que ganan poco”.

Argumentó que “si bien los países desarrollados pueden hacer esto por sí mismos, debemos aumentar enormemente los recursos disponibles para el mundo en desarrollo”.

“A menos que controlemos la propagación del virus, la economía no se recuperará”, transmitió el secretario general a los ministros que deliberaron a distancia, de modo virtual, durante esta asamblea.

La pandemia “es una tragedia. Tanto nuestra respuesta como nuestra recuperación deben poner las consideraciones de derechos humanos en el centro. Pero también es una oportunidad para abordar la crisis climática y la desigualdad de todo tipo, incluidas las brechas en nuestros sistemas de protección social”, dijo el titular de la ONU.

Las lecciones que deje la COVID-19 “serán esenciales para abordar desafíos similares en el futuro, pero ahora no es ese momento. Ahora es el momento de la unidad, de que la comunidad internacional trabaje en solidaridad para detener este virus y sus devastadoras consecuencias”, dijo el secretario general de la ONU.

Por su parte, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo que “la infección se ha movido como un incendio forestal y la mayoría de la población mundial sigue siendo susceptible a este virus”.

"El mundo no carece de las herramientas, la ciencia o los recursos para hacerlo más seguro contra las pandemias. Lo que falta es el compromiso sostenido de usar las herramientas, la ciencia y los recursos que tiene. Eso debe cambiar, y debe cambiar hoy”, planteó.

La OMS “entiende y apoya el deseo de los países de volver a ponerse de pie y volver al trabajo, pero debe hacerse con cuidado”, dijo.

“Es precisamente porque queremos la recuperación global más rápida posible que instamos a proceder con precaución. Los países que se mueven demasiado rápido, sin establecer la arquitectura de salud pública para detectar y suprimir la transmisión, corren un riesgo real de perjudicar su propia recuperación”, advirtió.

Para la OMS, la pandemia ilustra por qué invertir en salud debe estar en el centro del desarrollo. La salud no es un lujo, es una necesidad. No es recompensa para el desarrollo, sino requisito previo. No es un costo, es una inversión.

Muchos líderes globales aprendieron esta realidad con la COVID-19. Es la hora de la unión y la solidaridad.

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
TAGS
COMENTARIOS

La hora de la unión frente al virus

El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, llamó a la unidad frente a la pandemia y sostuvo que las naciones del norte industrializado no podrán derrotar al nuevo coronavirus si al mismo tiempo no lo vencen las del sur en desarrollo.

Con casi cinco millones de infectados y más de 300.000 muertes, la COVID-19 “ha puesto de rodillas al mundo por falta de una estrategia conjunta. Hemos visto algo de solidaridad, pero muy poca unidad”, dijo Guterres al instalar el lunes 18 la Asamblea Mundial de la Salud, de nivel ministerial. Proteger a los más vulnerables “no es una cuestión de caridad o generosidad, sino de interés propio”, dijo el secretario general, e insistió en que “o superamos esta pandemia juntos o fallamos”.

“El norte global no puede derrotar a la COVID-19 a menos que el sur global lo derrote al mismo tiempo”, sentenció.

Defendió como “irremplazable” a la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuyos 194 Estados miembro fueron convocados a la asamblea, y recalcó que necesita más recursos, sobre todo para apoyar a los países en desarrollo.

Se requiere “apoyo que mantenga a los hogares a flote y a las empresas solventes, con énfasis en los más vulnerables como las mujeres, las personas mayores, los niños y aquellos que ganan poco”.

Argumentó que “si bien los países desarrollados pueden hacer esto por sí mismos, debemos aumentar enormemente los recursos disponibles para el mundo en desarrollo”.

“A menos que controlemos la propagación del virus, la economía no se recuperará”, transmitió el secretario general a los ministros que deliberaron a distancia, de modo virtual, durante esta asamblea.

La pandemia “es una tragedia. Tanto nuestra respuesta como nuestra recuperación deben poner las consideraciones de derechos humanos en el centro. Pero también es una oportunidad para abordar la crisis climática y la desigualdad de todo tipo, incluidas las brechas en nuestros sistemas de protección social”, dijo el titular de la ONU.

Las lecciones que deje la COVID-19 “serán esenciales para abordar desafíos similares en el futuro, pero ahora no es ese momento. Ahora es el momento de la unidad, de que la comunidad internacional trabaje en solidaridad para detener este virus y sus devastadoras consecuencias”, dijo el secretario general de la ONU.

Por su parte, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo que “la infección se ha movido como un incendio forestal y la mayoría de la población mundial sigue siendo susceptible a este virus”.

"El mundo no carece de las herramientas, la ciencia o los recursos para hacerlo más seguro contra las pandemias. Lo que falta es el compromiso sostenido de usar las herramientas, la ciencia y los recursos que tiene. Eso debe cambiar, y debe cambiar hoy”, planteó.

La OMS “entiende y apoya el deseo de los países de volver a ponerse de pie y volver al trabajo, pero debe hacerse con cuidado”, dijo.

“Es precisamente porque queremos la recuperación global más rápida posible que instamos a proceder con precaución. Los países que se mueven demasiado rápido, sin establecer la arquitectura de salud pública para detectar y suprimir la transmisión, corren un riesgo real de perjudicar su propia recuperación”, advirtió.

Para la OMS, la pandemia ilustra por qué invertir en salud debe estar en el centro del desarrollo. La salud no es un lujo, es una necesidad. No es recompensa para el desarrollo, sino requisito previo. No es un costo, es una inversión.

Muchos líderes globales aprendieron esta realidad con la COVID-19. Es la hora de la unión y la solidaridad.

Logín