34°SAN LUIS - Sabado 03 de Diciembre de 2022

34°SAN LUIS - Sabado 03 de Diciembre de 2022

EN VIVO

Este lunes arranca el juicio oral por el homicidio de Mónica Ramos

Federico Núñez, el único imputado, enfrenta un pedido a prisión perpetua. Hay citados unos 40 testigos.

Por redacción
| 02 de octubre de 2022
Ramos. El rostro de la víctima en un panfleto, en una de las tantas marchas que hicieron en pedido de justicia.Foto: El Diario.

Desde este lunes, y hasta el lunes 14 de octubre, un tribunal integrado por los jueces Adriana Lucero Alfonso, Julio de Viana y Virna Eguinoa comenzará a juzgar a Federico Núñez, el único imputado por el homicidio de la docente Mónica Ramos, ocurrido el 3 de marzo de 2020 en su casa de calle Belgrano, de la capital. Núñez está procesado por el delito de “Homicidio criminis causa en concurso real con robo calificado por escalamiento e incendio” y enfrenta un pedido de pena a prisión perpetua. Consultada por El Diario, la querella, representada por el abogado Santiago Saín, señaló que abundan pruebas que acreditan la participación y autoría del hombre en el hecho. Este medio también intentó conseguir el testimonio de Ricardo Gutiérrez Esley, defensor del acusado, para conocer sus expectativas de cara al debate, pero alegó problemas de salud y la comunicación no pudo concretarse.

 

Este medio trató de comunicarse con la defensa del imputado; no fue posible.

Saín, quien en marzo de 2022 asumió la representación de Pamela y Martín Rodríguez, hijos de la víctima, refirió que si bien el listado de testigos supera el centenar, finalmente solo pasarían por el estrado alrededor de 40. Respecto a las pruebas que él considera que complicarían a Núñez, las clasificó y situó en tres etapas: previo al hecho, durante el hecho y posterior al hecho.

 

 

Núñez. El único acusado por el crimen en marzo de 2020, en el Juzgado. Foto: Nicolás Varvara.

 

 

Previo al hecho

 

Mencionó que del informe pericial de video realizado por peritos del Departamento de Delitos Complejos del Poder Judicial surgió que la noche y la madrugada anterior al hecho, Núñez merodeó y pasó en distintos sentidos y de manera repetitiva y constante por calle Belgrano al 100. Esas maniobras quedaron registradas entre las 21 del 2 de marzo y las 6 de la mañana del día del homicidio. Para el letrado, esa actitud no tuvo otro fin más que “encontrar el mejor momento para subir al techo de la vivienda sin ser visto”.

 

Destacó que las imágenes de esos registros fílmicos son muy nítidas y que “se puede apreciar sin dudas que se trata de Núñez”. Agregó que además que se ve con claridad “que llevaba puesto el morral que posteriormente fue secuestrado en el interior del domicilio”, es decir, en la cochera de la casa de Mónica.

 

“Esto demuestra que el imputado estuvo realizando tareas de inteligencia previo al momento del hecho y lo sitúan fehacientemente en el lugar y momentos antes del hecho investigado”, expresó. Como dato no menor, mencionó que la expareja del acusado trabajaba en una guardería ubicada al frente de la casa de la víctima, y a quien el sospechoso presuntamente también conocía de una iglesia a la que concurrían.

 

 

Durante el hecho

 

En esta etapa, el letrado resaltó el hallazgo y el secuestro de un morral con pertenencias de Núñez en la cochera de la escena del crimen, y aseguró que él mismo da cuenta de su presencia en el domicilio.

 

Manifestó que ese hallazgo “resulta concordante con la situación en la que Núñez se dio a la fuga del lugar, ya que había dejado en el piso de la cochera su morral para tenerlo a mano al momento de salir; luego, una vez iniciado el incendio intencionalmente para borrar las evidencias, en el nerviosismo y quizás asfixiado por el humo salió raudamente de la cochera, olvidándoselo”.

 

Dentro hallaron “un papel con una fórmula química para crear un compuesto utilizado para limpiar superficies y eliminar materia grasa, tales como sangre u otros rastros o evidencias”. A eso lo relacionó con los conocimientos que tenía el imputado, quien se desempeñaba como técnico químico, y recordó que dentro de la vivienda también fueron secuestrados diversos guantes de goma que reunían las mismas características de otros que fueron hallados dentro del morral.

 

Saín opinó que el hecho de que “no se haya podido detectar ADN o huellas del imputado en los elementos mencionados no los descarta como elementos de prueba”. El letrado presume que Núñez podría haber tenido colocados varios pares de guantes unos sobre otros, lo que justifica el hallazgo de gran cantidad de ellos esparcidos por distintos sectores de la casa. Por otra parte, refirió que uno de los pares peritados tenían rastros de “una sustancia amarronada terrosa compatible con ladrillo” lo que “demuestra que Núñez escaló para ascender y descender del techo de la casa de Ramos”.

 

 

Posterior al hecho

 

Consumado el robo e incendio, Saín dijo que Núñez fue visto por al menos dos testigos cuando salió de la casa de la víctima en el auto de ella. Una de esas personas brindó características físicas del sospechoso “que se corresponden con las del imputado”. “Muchachito joven, con barba ni muy larga ni muy corta y no sabía manejar muy bien porque se le paró el auto”, refirió ese testigo.

 

Otro de los aspectos que el letrado consideró fue el resultado de la autopsia, que arrojó que la docente, quien sufrió quemaduras producto del incendio de su vivienda, no murió de manera inmediata, sino que agonizó. “El incendio fue iniciado al poco tiempo de que la misma fuera abatida, ya que la muerte se produjo diez minutos después de las lesiones (puñaladas)”, señaló Saín con base en el informe de la necropsia.

 

El día del hecho, Núñez mantuvo su teléfono móvil apagado toda la mañana, “lo que evitaría que se lo ubique a través de las torres de telefonía celular”. Es decir que el aparato no dejaría rastros de su recorrido, dado que al no estar encendido no impactaría en ninguna antena, infirió.

 

Por último, dio un dato que consideró “sobresaliente”: el día del homicidio, Núñez les dio diferentes versiones a su ex y a su actual pareja. A la primera le contó que “tenía el celular apagado porque se había levantado temprano a hacer trámites relacionados al régimen de visita de su hijo mayor y a pagar una deuda”, “en tanto quea la otra mujer le manifestó que había dormido hasta tarde”, señaló el letrado.

 

 

El presunto móvil

 

Para la querella, el móvil del homicidio fue meramente económico. “Ha quedado demostrado que el imputado se encontraba desempleado desde hacía meses, siendo sostenido económicamente por su pareja de ese momento. Tenía deudas de toda índole”, expuso.

 

Dijo que de las declaraciones de sus exparejas surgió que tenía “una especie de obsesión con el vehículo de Mónica Ramos”. “Mencionaba que iba a cobrar un juicio y que con ese dinero se iba a comprar un auto como el de ella”.

 

Refirió que de los testimonios de los hijos y de los allegados de la docente surgió que tenía ahorros en pesos, en dólares y en euros; hecho que fue corroborado a través del conocimiento de la existencia de cuentas bancarias en diferentes entidades en las que tenía cajas en esos tres tipos de moneda. “Al respecto, se constató desorden en las distintas locaciones de la vivienda donde Ramos habría tenido guardado el dinero, y con los cuatro puntos de incendio originados intencionalmente a los fines de eliminar cualquier tipo de rastro”, agregó.

 

“Todo ello se ratifica con los testimonios de sus exparejas, quienes afirman que luego del hecho, Núñez acompañó a una de ellas a comprar ropa para su hijo para un casamiento, invitándolos a comer y entregándoles dinero para una tarjeta de casamiento, lo que no se condecía con la situación económica del imputado anterior al hecho”, cerró.

 

La apertura del debate está pautada para las 10 de la mañana. Estarán presentes los hijos de Mónica: Martín llegará desde Mendoza y su hermana, Pamela, desde Francia, donde se desempeña como médica residente. Una fuente judicial señaló que serían los primeros en declarar.

 

Habrá una marcha a la misma hora

 

Este lunes a las 10, el mismo horario en el que arrancaría el debate, allegados a la familia de Ramos convocaron a una manifestación frente al Poder Judicial, por calle Rivadavia.

 

“A esta marcha la convocamos amigos y familiares de Martín, el hijo de Mónica, pero también la hacemos considerando que la gravedad y el horror del caso atraviesa a la sociedad puntana entera”, sostuvo Victoria Demo, una de las promotoras.

 

“Me parece que es una responsabilidad de todos el acompañar para que se sepa que a todos los que vamos a estar ahí afuera nos interesa lo que se va a resolver adentro. Al margen de ser amiga del hijo, también voy como civil, como hija de una docente jubilada, como sobrina de una tía que vive sola y a una cuadra de donde mataron a Mónica. Vamos a estar ahí para hacer peso y compañía”, explicó.

 

Comentá vos tambien...