SAN LUIS - Miércoles 25 de Mayo de 2022

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La Revolución de las Viejas Puntanas busca el cambio

Son mujeres de más de 50 años que se suman a las luchas de los feminismos. Se identifican con la vejez, la viven como una etapa más de la vida, pero se desafían a desestigmatizarla, dignificarla y romper los estereotipos.

Por Raquel Wolansky
| 02 de mayo de 2022
En San Luis ya son más de 50. Un grupo viajó en abril al 2° Encuentro Nacional en Chapadmalal; compartieron viaje con compañeras de Cuyo. Foto: Gentileza.

El feminismo mueve, sacude, alborota todo lo establecido de la actual sociedad patriarcal. Sus ondas expansivas no solo lo atraviesan todo, sino que organizan para el cambio. Y en San Luis, esta revolución llegó también a las mujeres adultas, a las llamadas viejas. “Ser una revolucionaria vieja es ser consciente de que nos quedan 20 o 25 años de vida y no vamos a repetir, ni queremos, el modelo de nuestras abuelas, de nuestras madres o hermanas mayores, en el que nuestro único destino posible es quedar al cuidado de nuestros hijos, sobre todo hijas, o terminar en un geriátrico. Por eso, una de nuestras luchas es organizarnos para proponer y poder concretar formas alternativas y creativas de poder habitar nuestras vejeces, que sobre todo sean dignas y significativas para la sociedad, que generalmente nos estigmatiza”, indicó Ana Irene, de 61 años, miembro en San Luis del Movimiento Nacional de la Revolución de las Viejas.

 

Unidas y organizadas. Buscan sacar del closet la vejez.

 

 

“Estamos transitando la etapa más larga de la vida y queremos cambiar el paradigma patriarcal dominante que nos empuja a vivir nuestras vejeces en forma pasiva, con muy pocas opciones para disfrutar el seguir vivas, porque está instalado culturalmente que lo viejo ya no sirve”, indicaron las integrantes de este grupo en crecimiento, que en San Luis está conformado actualmente por unas 50 mujeres.

 

“Somos viejas a quienes no les molesta llamarse y ser llamadas así, porque consideramos la vejez como una etapa más de la vida. Abrazamos diferentes miradas y perspectivas dentro del campo nacional y popular, con la convicción de reconocernos sujetas políticas activas, deseantes, que tenemos potencialidades y queremos decidir sobre nuestras vidas en autonomía”, expresaron en una entrevista a Tinta Violeta.

 

 

Nos proponemos el desafío de cambiar un paradigma patriarcal dominante que nos empuja a vivir las vejeces en forma pasiva. Ana Irene.

 

Una de sus principales luchas es la invisibilización a las vejeces y sobre todo a la de las mujeres viejas, ocultadas por el sistema capitalista que pide producción a cambio de vida, y las designa a los cuidados, como única tarea posible. “Lo que ahora queremos es deconstruirnos, desarticular el andamiaje de estereotipos y prejuicios que nos encorsetan, y resignificar las vejeces para nosotras y para las que vendrán”.

 

La Revolución de las Viejas en Argentina nació en enero de 2019, cuando Gabriela Cerruti, en ese momento diputada nacional del Frente de Todos y actual portavoz del gobierno nacional, grabó un video en el que habló sobre qué les pasa a las mujeres después de los 50 años.

 

Cambio. Mujeres que no quieren repetir las historias de sus madres.

 

 

“Ya cumplí cincuenta y cuatro; estoy bien, ponele. Me levanto a la mañana más arrugada. Tengo algunos dolores de rodillas, estoy menopáusica… Bah, ya pasé la menopausia. Tomo calcio. Tengo cincuenta y cuatro años: esto significa que dentro de tal vez seis voy a pasar a ser lo que se considera en la sociedad una adulta mayor. Diciéndolo claramente y pronto, lo que voy a pasar a ser es una vieja, ¿okay?”.

 

Las imágenes se viralizaron de inmediato y fueron el puntapié para todo lo que continuó después: la publicación de un libro, “La revolución de las viejas”, de Editorial Planeta; la creación de un grupo de Facebook, en el que ya participan 30.000 personas, y la elaboración de proyectos de ley como el de “antiedadismo”, que plantea eliminar la discriminación por edad para acceder a puestos de trabajo en el Estado, un programa para la reinserción laboral de mujeres mayores de 45 años y la erradicación del edaismo en los medios de comunicación, entre otras cosas.

 

 

 La Revolución de las Viejas San Luis invita a sumarse por Facebook, en LRDLV SAN LUIS.

 

“Somos una colectiva de viejas que pretendemos luchar contra todas las formas de violencia y de discriminación. Contra el racismo, el edadismo, el machismo, el sexismo, la misoginia y toda forma de opresión. Es decir, luchamos para derribar al patriarcado”, se definen las puntanas.

 

“La pandemia de alguna manera colaboró para bien, ya que la Revolución de las Viejas se concretó federalmente vía internet, donde abundaron chats, encuentros por Zoom y conformación de grupas zonales y temáticas. Existen alrededor de 50 grupos que a su vez están articulados por una mesa federal que congrega a las representantes rotativas de cada una de esas grupas y donde se visualizan, debaten y acuerdan políticas comunes a llevar a cabo para continuar con esta revolución”, agregaron.

 

 

Unidas y organizadas

 

Los primeros tres días de abril fueron la fecha elegida para concretar en Chapadmalal el segundo Encuentro Nacional de la Revolución de las Viejas, donde participaron cerca de 600 mujeres de todo el país.

 

El primer encuentro del movimiento había sido en 2020, con mucha menos presencia, y allí Cerruti sostuvo: “Somos la generación llamada a poner sobre la mesa una cantidad de discusiones. Somos la generación que vivió la última dictadura militar, que peleó por el regreso a la democracia, que creció con el rock nacional, que fue construyendo un montón de hitos. Luchamos por el divorcio y por la tenencia compartida, y ahora estamos peleando por el aborto legal, seguro y gratuito, aunque ya no sea para nosotras”.

 

En esta segunda edición, pospandemia, las actividades se concentraron en el Complejo Turístico de Chapadmalal del 1° al 3 de abril, con talleres temáticos, plenarios, conversatorios y charlas, actividades recreativas y artísticas, todas atravesadas por los feminismos y la lucha contra la discriminación por edad.

 

 

 Encuentro y debate. El contingente puntano llevó a Chapadmalal un taller que planteaba “Revolucionarias dónde, cómo y cuándo”, sobre la dimensión política del movimiento.

 

 

De San Luis partió un contingente de 14 mujeres, quienes se sumaron a un colectivo con compañeras de Mendoza y San Juan.

 

Sury Villagra, integrante de la colectiva puntana, contó que llevaron la propuesta de un taller sobre política, que planteaba “Revolucionarias dónde, cómo y cuándo”. “Nuestro objetivo fue ofrecer un espacio para escuchar, debatir y construir significado en relación a la dimensión ética y política que supone el nombre de la Revolución de las Viejas. Fue muy convocante y pudimos subrayar la necesidad de que nos visibilicen como colectivo en todas las luchas, de continuar abriendo espacios con presencia en territorios, de incluir, acercarnos y ser sensibles con otras vejeces, sumando las diversidades y sus luchas”, indicó Sury. Y concluyó: “Estuvo presente siempre la sensación de lucha por una conquista y de la recuperación de derechos en este nuevo despertar de las viejas, que sin dudas es revolucionario”.

 

 

 EL MANIFIESTO DE LAS VIEJAS

 

►  Este manifiesto es una declaración de identidad puesta en palabras, un grito emancipador que evoca el acto público, porque la historia de las viejas es historia de plazas, de calles y de memoria.

 

►  Pensarnos y resignificarnos es la tarea al interior de la Revolución de las Viejas y también lo es para todas las mujeres que se sientan interpeladas por nuestras voces.

 

► Somos feministas incluso desde antes de definirnos como tales. Nuestro movimiento nació al calor de las luchas de los movimientos antipatriarcales de todo el continente.

 

►Somos activas y deseantes. Queremos habitar la vejez desde el paradigma del buen vivir.

 

►Somos revolucionarias. Cuando esperaban vernos silenciosas y aceptando apáticas un destino impuesto, nos unimos fuertes, experimentadas y solidarias, acompañándonos en este nuevo camino, para elegir y construir una vida mejor.

 

►Luchamos contra la tiranía de los estereotipos de belleza que nos reclaman ser eternamente jóvenes.

 

► Luchamos contra la geriatrización de las vejeces. Luchamos para transitar esta etapa decidiendo con quién vivir, creando comunidad.

 

Redacciób / NTV

 

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