19°SAN LUIS - Viernes 30 de Septiembre de 2022

19°SAN LUIS - Viernes 30 de Septiembre de 2022

EN VIVO

La vida nunca fue tan dulce

Con tickets dorados ilimitados y cascadas de chocolate, los merlinos y turistas disfrutaron de tres días con sabor a caramelo.

Por redacción
| 17 de agosto de 2022
Tradición repostera. Con el objetivo de mantener las batidoras prendidas y la producción regional activa, la fiesta promovió los productos regionales con originalidad y Willy Wonka. Foto: Municipio de Merlo

“Lo siento", pedir perdón a través de un rectángulo de chocolate con el arrepentimiento escrito en cobertura blanca es una buena (y dulce) forma de sincerarse con el otro. Por supuesto, hubo otras inscripciones menos culposas y más deliciosas como un "Te amo". Si la intención era ser más sutil una porción de selva negra, un chupetín de caramelo artesanal o un alfajor, relleno con mermelada de malbec, también fueron buenas opciones durante el fin de semana largo para llegar al corazón, y estómago, del ser querido.

 

El lunes finalizó la 31ª edición de la Fiesta Nacional de la Dulzura en la Villa de Merlo. "La vida no había sido tan dulce", les había dicho Willy Wonka a los afortunados niños que pudieron ingresar a la fábrica de chocolate y la misma frase podría aplicar a los tres días —13, 14 y 15 de agosto— que duró el encuentro con ticket dorado libre y gratuito.

 

Si bien no hubo Oompa Loompas o un río de leche chocolatada, sí estuvieron los sombreros con galeras, caracterizados como el chocolatero, y la cascada de chocolate puesta estratégicamente casi al ingreso del predio para tentar e inundar de un olor dulzón a los deseosos comensales. Además, a la puerta de acceso la flanqueaba un panel de corazones rojos y plateados como para enfatizar el tenor romántico, empalagoso y alto en grasas saturadas de las cremas y baños de repostería.

 

Las tortas, recubiertas con pomposos glaseados, aguardaban en las letrinas y competían entre ellas para captar la atención del público. Las propias productoras de la jalea dulce estuvieron entre los puestos en un panal de vidrio que, aunque no tenía un cartel de prohibido tocar, el general se acercaba con precaución por temor a liberar a las abejas y sus aguijones.

 

Los productores de "Manjares de Merlo"  ganaron el premio al "Alfajor merlino".

 Las chocolinas y las oreos protagonizaron gran parte de los decorados y rellenos en formas de paletas heladas, en vasos con cremas varias y, en la más tradicional, como ingrediente principal de una barra de chocolate.

 

Los más de sesenta stands, que contaron con el asesoramiento y supervisión de bromatología municipal, incluyeron un sector salado con chacinados, quesos saborizados y especias ahumadas cosechadas y envasadas en la villa. Y, para cortar con tanta dulzura, hubo un patio cervecero en la parte descubierta del predio. Muy útil cuando de aliviar las acarameladas bocas se trataba.

 

El otro sentido que se vio cautivado, además del olfato, el gusto y la vista, fue la audición. Las grandes estrellas de los tres días, respectivamente, fueron Ezequiel Pedraza, Jairo y Gauchos of the Pampa. También hubo shows de danza, de academias locales y un momento patriótico encabezado por una comitiva de granaderos.

 

Algunos cuadros del encuentro de Pintores Paisajistas también tuvieron su espacio con imágenes, en distintas técnicas como collage o pintura con espátula, sobre los escenarios locales. También hubo un stand dedicado al recuerdo: un antiguo libro de Doña Petrona y las páginas amarillas de "Manjares de Merlo" protagonizaron el espacio.

 

El gran ganador del fin de semana fue "Cocoa Kanel", que se coronó durante la Peña de la Dulzura, cierre del evento, como mejor stand —fue elegido por tres turistas—. El premiado podrá volver en la 32ª edición con el puesto gratis. Viva la repostería merlina... ¡Viva!

 

Redacción/MGE

 

Comentá vos tambien...