Escuchá acá la 90.9

Escuchá acá la 90.9
X

Violadas por su padre: la madre no declaró



Con el ánimo devastado. Así se la veía ayer a Flavia Muñoz, cuando la llevaron a las nueve al Juzgado de Instrucción Penal Nº 3. Se le notaba en la cara. Acusada de ser partícipe necesaria en los abusos que su esposo habría cometido durante años contra sus tres hijas, la llevaron para que declarara. Probablemente su quebranto anímico se deba a que está presa y no a que las chicas hayan sufrido vejámenes, porque, según dijeron las víctimas, más de una vez le pidieron a su madre que las ayudara, que las defendiera, pero no hizo nada.


Muñoz habló poco con su abogado, Eduardo Alessio, antes de la audiencia. Y dentro del juzgado sólo respondió, con las palabras justas, las preguntas previas a la declaración. Luego contestó que no iba a declarar. Al salir del juzgado, el defensor dijo que iba a pedir la prórroga de la detención, para ver si presenta alguna prueba que alivie las sospechas sobre la mujer.


Dos policías de Delitos la condujeron otra vez, sin esposas, sin capucha, a su lugar de detención.


Por el mismo trámite de enfrentar a la jueza Virginia Palacios, en el mismo tipo de audiencia, pasará hoy a la mañana el principal acusado, que fue capturado el miércoles en la ciudad de Colón, Entre Ríos.


Lo atraparon cuando se aprestaba a pasar el río Uruguay, hacia la República Oriental del Uruguay.


El jueves a la tarde partió una comisión de la Policía de San Luis, encabezada por el subjefe del Departamento Judicial, comisario inspector Pablo Vieytes, para traerlo de vuelta a San Luis.


El acusado de ser un padre violador escapó de San Luis cuando le informaron que la Justicia había empezado a investigarlo por abusar de su hijastra, hoy de 18 años, y de sus dos hijas, que ahora tienen 17 y 14 años. Se fugó pese a que lo notificaron que no podía salir del país.


Los vejámenes se conocieron recién el sábado 23 de julio de este año, pero habían empezado hace años. El caso fue denunciado por una tía de las víctimas, hermana del imputado, que se enteró cuando las adolescentes sufrieron una crisis.


Le habían contado a su madre y hasta le habían escrito una carta pidiéndole ayuda. Muñoz no reaccionó. Las violaciones continuaron hasta que la familiar del abusador intervino.


Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
TAGS
COMENTARIOS

Violadas por su padre: la madre no declaró

Callada. A Flavia Muñoz la acusan de ser partícipe necesaria. Foto: Marina Balbo.


Con el ánimo devastado. Así se la veía ayer a Flavia Muñoz, cuando la llevaron a las nueve al Juzgado de Instrucción Penal Nº 3. Se le notaba en la cara. Acusada de ser partícipe necesaria en los abusos que su esposo habría cometido durante años contra sus tres hijas, la llevaron para que declarara. Probablemente su quebranto anímico se deba a que está presa y no a que las chicas hayan sufrido vejámenes, porque, según dijeron las víctimas, más de una vez le pidieron a su madre que las ayudara, que las defendiera, pero no hizo nada.


Muñoz habló poco con su abogado, Eduardo Alessio, antes de la audiencia. Y dentro del juzgado sólo respondió, con las palabras justas, las preguntas previas a la declaración. Luego contestó que no iba a declarar. Al salir del juzgado, el defensor dijo que iba a pedir la prórroga de la detención, para ver si presenta alguna prueba que alivie las sospechas sobre la mujer.


Dos policías de Delitos la condujeron otra vez, sin esposas, sin capucha, a su lugar de detención.


Por el mismo trámite de enfrentar a la jueza Virginia Palacios, en el mismo tipo de audiencia, pasará hoy a la mañana el principal acusado, que fue capturado el miércoles en la ciudad de Colón, Entre Ríos.


Lo atraparon cuando se aprestaba a pasar el río Uruguay, hacia la República Oriental del Uruguay.


El jueves a la tarde partió una comisión de la Policía de San Luis, encabezada por el subjefe del Departamento Judicial, comisario inspector Pablo Vieytes, para traerlo de vuelta a San Luis.


El acusado de ser un padre violador escapó de San Luis cuando le informaron que la Justicia había empezado a investigarlo por abusar de su hijastra, hoy de 18 años, y de sus dos hijas, que ahora tienen 17 y 14 años. Se fugó pese a que lo notificaron que no podía salir del país.


Los vejámenes se conocieron recién el sábado 23 de julio de este año, pero habían empezado hace años. El caso fue denunciado por una tía de las víctimas, hermana del imputado, que se enteró cuando las adolescentes sufrieron una crisis.


Le habían contado a su madre y hasta le habían escrito una carta pidiéndole ayuda. Muñoz no reaccionó. Las violaciones continuaron hasta que la familiar del abusador intervino.


Logín