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Villa Mercedes: Representarán a San Luis en las olimpiadas de robótica

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Villa Mercedes: Representarán a San Luis en las olimpiadas de robótica

Prepararon proyectos de exoesqueletos para rehabilitar manos y piernas. La Roboliga 2018 arranca mañana. 

Aquel primer puesto obtenido el año pasado en la XVIII Olimpiada Argentina de Robótica que se llevó adelante en el Campus de la Universidad de La Punta no fue casualidad ni tampoco quedó apartado. Seis alumnos de sexto grado de la Escuela pública Bilingüe Digital “Mahatma Gandhi” se ganaron el boleto para mostrar sus habilidades en la Roboliga 2018 que se desarrollará entre hoy y mañana en el predio de la Universidad Abierta Interamericana (UAI) en Buenos Aires y competirán junto con estudiantes del nivel primario de todo el país. Pensando en vivir una experiencia inolvidable, los protagonistas prepararon para exhibir dos proyectos innovadores e inclusivos: Un exoesqueleto de una mano y otro de una pierna que se pueden utilizar para rehabilitación.

Wenceslao Castillo, Danna Miranda, Matías Vazquez Flores, María Luz Sosa Vecino, Ignacio Vara y Tomas Sosa partieron anoche hacia la capital con la ilusión y las esperanzas de que el colegio primario del barrio La Ribera y la provincia sigan haciendo historia en el ámbito tecnológico y digital. La delegación estuvo integrada además por los profesores de robótica e informática, Elio Ogas y Jorge Pardo, la directora del establecimiento, María Elena Gurruchaga, y Marisa Villegas, la vicedirectora.

“Estamos con muchas ganas, sentimos que la fuerza que tenemos es muy importante para poder desarrollar en esta competencia todo lo que fuimos realizando durante el año. Pase lo que pase no me lo voy a olvidar jamás”, manifestó Wenceslao, muy emocionado por esta oportunidad.

Durante estos meses el grupo de alumnos, junto con los maestros, estuvieron diseñando, creando y ensamblando las piezas para ir construyendo los robots. Ambos proyectos están orientados a lo que es la utilización de la robótica en la rehabilitación de personas y van a competir en la categoría de Control Automatizado. “Fue un trabajo muy extenso. Investigamos un montón para conocer cómo funciona este tipo de tecnología. Los chicos se interiorizaron bastante y vieron muchos videos para conocer sobre este sistema que en el mundo ya se está utilizando, pero acá no es muy conocido”, comentó Ogas.

Un exoesqueleto es una prótesis que se coloca por afuera del cuerpo y contribuye en la ejercitación y recuperación de una parte corporal determinada. “Elegimos estos proyectos porque se utiliza mucho la creatividad y no solo forma parte de la robótica, sino también de la vida cotidiana”, explicó el profe, quien dijo que este sistema innovador le dará otro sentido a la competencia.

Además de la emoción, los nervios que sentían los pequeños inteligentes no pasaban desapercibidos mientras preparaban los últimos detalles de los elementos, que quizás los llevarían a subir una vez más al podio ganador. “Estamos re nerviosos, pero confiamos en nuestro trabajo”, expresó Matías. Danna, su compañera, añadió que “lo importante es estar en este tipo de ferias”. Muchísimas pruebas, errores, cambios de operaciones, varias horas adicionales adentro del laboratorio, así fueron estos meses para los competidores. “Todo el sacrificio que hicimos lo vamos a volcar en estos días. Estamos muy confiados y sentimos el apoyo de la familia y de todos nuestros compañeros y profesores”, aseguró María Luz.

La directora destacó la voluntad de los alumnos y la responsabilidad con la que tomaron este desafío. “Estamos muy orgullosos de que nuestros niños puedan participar de este evento tan importante a nivel nacional. Hay que valorar además el nivel de nuestros profesores y la confianza de los padres que permitieron que sus hijos puedan cumplir este sueño”, expresó María Elena.

Los padres de los pequeños aseguran que en su casa la robótica dejó de ser un hobby y se convirtió en una realidad. “Se juntan a mirar videos, debaten sobre los proyectos, hay días que pasan horas practicando”, confesó Daniel Sosa, papá de María Luz, quien además es profesor de danza en la institución y siente una gran admiración por todos los chicos. “Es una alegría inmensa la que sentimos por ellos, más que nada por todo el sacrificio que hicieron para lograr todo esto”, remarcó.

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Villa Mercedes: Representarán a San Luis en las olimpiadas de robótica

Prepararon proyectos de exoesqueletos para rehabilitar manos y piernas. La Roboliga 2018 arranca mañana. 

Atentos a cada detalle, los alumnos afinaron todas las técnicas. Foto: Gentileza Elio Ogas.

Aquel primer puesto obtenido el año pasado en la XVIII Olimpiada Argentina de Robótica que se llevó adelante en el Campus de la Universidad de La Punta no fue casualidad ni tampoco quedó apartado. Seis alumnos de sexto grado de la Escuela pública Bilingüe Digital “Mahatma Gandhi” se ganaron el boleto para mostrar sus habilidades en la Roboliga 2018 que se desarrollará entre hoy y mañana en el predio de la Universidad Abierta Interamericana (UAI) en Buenos Aires y competirán junto con estudiantes del nivel primario de todo el país. Pensando en vivir una experiencia inolvidable, los protagonistas prepararon para exhibir dos proyectos innovadores e inclusivos: Un exoesqueleto de una mano y otro de una pierna que se pueden utilizar para rehabilitación.

Wenceslao Castillo, Danna Miranda, Matías Vazquez Flores, María Luz Sosa Vecino, Ignacio Vara y Tomas Sosa partieron anoche hacia la capital con la ilusión y las esperanzas de que el colegio primario del barrio La Ribera y la provincia sigan haciendo historia en el ámbito tecnológico y digital. La delegación estuvo integrada además por los profesores de robótica e informática, Elio Ogas y Jorge Pardo, la directora del establecimiento, María Elena Gurruchaga, y Marisa Villegas, la vicedirectora.

“Estamos con muchas ganas, sentimos que la fuerza que tenemos es muy importante para poder desarrollar en esta competencia todo lo que fuimos realizando durante el año. Pase lo que pase no me lo voy a olvidar jamás”, manifestó Wenceslao, muy emocionado por esta oportunidad.

Durante estos meses el grupo de alumnos, junto con los maestros, estuvieron diseñando, creando y ensamblando las piezas para ir construyendo los robots. Ambos proyectos están orientados a lo que es la utilización de la robótica en la rehabilitación de personas y van a competir en la categoría de Control Automatizado. “Fue un trabajo muy extenso. Investigamos un montón para conocer cómo funciona este tipo de tecnología. Los chicos se interiorizaron bastante y vieron muchos videos para conocer sobre este sistema que en el mundo ya se está utilizando, pero acá no es muy conocido”, comentó Ogas.

Un exoesqueleto es una prótesis que se coloca por afuera del cuerpo y contribuye en la ejercitación y recuperación de una parte corporal determinada. “Elegimos estos proyectos porque se utiliza mucho la creatividad y no solo forma parte de la robótica, sino también de la vida cotidiana”, explicó el profe, quien dijo que este sistema innovador le dará otro sentido a la competencia.

Además de la emoción, los nervios que sentían los pequeños inteligentes no pasaban desapercibidos mientras preparaban los últimos detalles de los elementos, que quizás los llevarían a subir una vez más al podio ganador. “Estamos re nerviosos, pero confiamos en nuestro trabajo”, expresó Matías. Danna, su compañera, añadió que “lo importante es estar en este tipo de ferias”. Muchísimas pruebas, errores, cambios de operaciones, varias horas adicionales adentro del laboratorio, así fueron estos meses para los competidores. “Todo el sacrificio que hicimos lo vamos a volcar en estos días. Estamos muy confiados y sentimos el apoyo de la familia y de todos nuestros compañeros y profesores”, aseguró María Luz.

La directora destacó la voluntad de los alumnos y la responsabilidad con la que tomaron este desafío. “Estamos muy orgullosos de que nuestros niños puedan participar de este evento tan importante a nivel nacional. Hay que valorar además el nivel de nuestros profesores y la confianza de los padres que permitieron que sus hijos puedan cumplir este sueño”, expresó María Elena.

Los padres de los pequeños aseguran que en su casa la robótica dejó de ser un hobby y se convirtió en una realidad. “Se juntan a mirar videos, debaten sobre los proyectos, hay días que pasan horas practicando”, confesó Daniel Sosa, papá de María Luz, quien además es profesor de danza en la institución y siente una gran admiración por todos los chicos. “Es una alegría inmensa la que sentimos por ellos, más que nada por todo el sacrificio que hicieron para lograr todo esto”, remarcó.

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