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Escándalo en la Rural del Norte: expulsaron a cuatro directivos

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Escándalo en la Rural del Norte: expulsaron a cuatro directivos

Argumentaron que no pagan la cuota. Los excluidos dicen que el presidente no quiere rendir cuentas.

La Sociedad Rural del Norte vivió un momento complicado en la última asamblea. Un conflicto desatado en los últimos dos años terminó con cuatro miembros de la comisión directiva y dos socios expulsados por adeudar la cuota social desde el año 2013. El Diario conversó con Hugo Díaz Flores, tesorero de la entidad y uno de los impulsores de la medida junto con el presidente José Donato; y también con Luis Gatica, uno de los excluidos.

Quienes perdieron su condición de asociados son justamente Gatica, que es el vicepresidente, el secretario Sergio Alvarado, el vocal titular Sergio Quiroga Céliz (fue presidente durante dos períodos), el vocal suplente Guillermo Pelz y los socios Marcos Gatica (ex presidente y actual titular de la subsecretaría de Agricultura Familiar) y Mauricio González Ferrari, aunque con este último hay disidencias, porque los actuales directivos aseguran que no figura como socio y los disidentes, sí.

“Desde que se fundó la Rural en 2002 que nadie pagaba la cuota. Condonamos una parte, pero en 2013 decidimos comenzar a reclamar, muchos socios pagaron, pero este grupo siguió negándose. No asistían a una reunión de comisión directiva desde 2014, y encima en la última vinieron de malos modos”, contó Díaz Flores.

Según el directivo, “les dimos todas las oportunidades, hasta un plazo de gracia de seis meses para ponerse al día durante 2016. Llenamos las radios locales de avisos. Son 200 pesos anuales, que no paguen es una vergüenza. Ni la tarjeta para la Expo Toro compran. En esto no hay encono personal, ahora se agarran de que hicimos lo mismo que en San Luis (N de R: La Rural capitalina vivió un conflicto similar hace poco más de un año) simplemente decidimos darle una corte a la situación”.

Díaz Flores dice que “Donato es un hombre abierto, un presidente que siempre buscó una salida, pero hasta llegaron a reemplazarlo temporalmente cuando se fue en diciembre a Buenos Aires para pasar las fiestas con sus hijas. El vicepresidente se atribuyó el cargo, cuando el estatuto lo prohíbe, organizaron un asado con gente que no es socia de la Rural y ahora pretenden que se lo paguemos”.

Del otro lado de la ‘grieta’, Gatica argumentó que “lo de la cuota es una excusa, nadie paga, yo reconozco que tampoco lo hacía pero es una cuestión de confianza, imaginate que no vamos a hacer lío por 200 pesos, pasa que no nos quieren en la comisión directiva porque preguntamos cosas, queremos saber el estado patrimonial, ver una rendición de cuentas, saber por qué no le dan cabida a los jóvenes del ateneo y tratar algunas modificaciones al estatuto”.

Sobre la cena de fin de año, asegura que es una costumbre. “Se hace para agasajar a la gente que trabaja, a los clientes. Jamás quise pasar por encima del presidente, incluso invitamos a todos, a ellos también. Pero Díaz Flores se toma atribuciones que no le corresponden, quiere estar en todo, maneja la llave de la oficina, no muestra las actas, pasa por encima del secretario y de todos nosotros”.

El hombre niega haber tenido malos modos y dice que “arreglaron previamente que otros paguen para dejarnos a nosotros afuera. El problema fue que en enero iba a haber reunión de comisión directiva y no la hicieron, la postergaron sin fecha, en febrero comenzaron a llamarnos ‘disidentes’, cuando en realidad a ninguno de nosotros nos interesa ser presidente de la Rural, sólo queremos que las cosas salgan a la luz, darles una respuesta a los productores, que preguntan cómo se maneja el dinero que ingresa, qué pasa con los ingresos por los remates feria, por el Dopro y por la campaña de vacunación. Vamos a ir a Personas Jurídicas para ver si podemos tener acceso a las actas y la documentación”.

Gatica cree que Donato y Díaz Flores se molestaron porque él ofreció un predio para mudar las instalaciones. “Un amigo lo dona, son tres hectáreas cerca de la ruta 20, en el campo Santa Catalina. Allí podemos levantar los corrales en un santiamén, tengo gente para hacerlo y estaríamos más alejados de la ciudad para evitar problemas legales, porque en algún momento vamos a estar dentro del ejido y no se puede, ya lo anticipó el anterior intendente. Pero Díaz Flores insiste con el terreno actual, se lo quisimos comprar y salió con un disparate de precio (se habla de medio millón de dólares). Entonces no se entiende, son cosas que no están claras”.

Otro de los ex directivos, que prefirió el anonimato, contó que volvió a participar el año pasado, después de un tiempo alejado. “Vi cosas que no me gustaron, pedí el estatuto, se los leí para mostrarles en qué se equivocaban, hice una tarea docente. Yo quiero llegar a puntos en común, dejar los asuntos personales de lado, por el bien de la Rural. Valoro a los que le ponen el pecho, porque ser directivo es una tarea pesada, hay que postergar los asuntos personales, y ellos lo hacen. Pero el presidente y el tesorero la manejan a su antojo, no le dan cabida a nadie. Y en la última asamblea decidieron que en el orden del día iba a haber un solo punto, la condición de asociado. Así nos quisieron sacar de encima”.

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Escándalo en la Rural del Norte: expulsaron a cuatro directivos

Argumentaron que no pagan la cuota. Los excluidos dicen que el presidente no quiere rendir cuentas.

Sonrisas de otros tiempos. El tesorero Díaz Flores y el presidente Donato en la última expo toro. Foto: El Diario.

La Sociedad Rural del Norte vivió un momento complicado en la última asamblea. Un conflicto desatado en los últimos dos años terminó con cuatro miembros de la comisión directiva y dos socios expulsados por adeudar la cuota social desde el año 2013. El Diario conversó con Hugo Díaz Flores, tesorero de la entidad y uno de los impulsores de la medida junto con el presidente José Donato; y también con Luis Gatica, uno de los excluidos.

Quienes perdieron su condición de asociados son justamente Gatica, que es el vicepresidente, el secretario Sergio Alvarado, el vocal titular Sergio Quiroga Céliz (fue presidente durante dos períodos), el vocal suplente Guillermo Pelz y los socios Marcos Gatica (ex presidente y actual titular de la subsecretaría de Agricultura Familiar) y Mauricio González Ferrari, aunque con este último hay disidencias, porque los actuales directivos aseguran que no figura como socio y los disidentes, sí.

“Desde que se fundó la Rural en 2002 que nadie pagaba la cuota. Condonamos una parte, pero en 2013 decidimos comenzar a reclamar, muchos socios pagaron, pero este grupo siguió negándose. No asistían a una reunión de comisión directiva desde 2014, y encima en la última vinieron de malos modos”, contó Díaz Flores.

Según el directivo, “les dimos todas las oportunidades, hasta un plazo de gracia de seis meses para ponerse al día durante 2016. Llenamos las radios locales de avisos. Son 200 pesos anuales, que no paguen es una vergüenza. Ni la tarjeta para la Expo Toro compran. En esto no hay encono personal, ahora se agarran de que hicimos lo mismo que en San Luis (N de R: La Rural capitalina vivió un conflicto similar hace poco más de un año) simplemente decidimos darle una corte a la situación”.

Díaz Flores dice que “Donato es un hombre abierto, un presidente que siempre buscó una salida, pero hasta llegaron a reemplazarlo temporalmente cuando se fue en diciembre a Buenos Aires para pasar las fiestas con sus hijas. El vicepresidente se atribuyó el cargo, cuando el estatuto lo prohíbe, organizaron un asado con gente que no es socia de la Rural y ahora pretenden que se lo paguemos”.

Del otro lado de la ‘grieta’, Gatica argumentó que “lo de la cuota es una excusa, nadie paga, yo reconozco que tampoco lo hacía pero es una cuestión de confianza, imaginate que no vamos a hacer lío por 200 pesos, pasa que no nos quieren en la comisión directiva porque preguntamos cosas, queremos saber el estado patrimonial, ver una rendición de cuentas, saber por qué no le dan cabida a los jóvenes del ateneo y tratar algunas modificaciones al estatuto”.

Sobre la cena de fin de año, asegura que es una costumbre. “Se hace para agasajar a la gente que trabaja, a los clientes. Jamás quise pasar por encima del presidente, incluso invitamos a todos, a ellos también. Pero Díaz Flores se toma atribuciones que no le corresponden, quiere estar en todo, maneja la llave de la oficina, no muestra las actas, pasa por encima del secretario y de todos nosotros”.

El hombre niega haber tenido malos modos y dice que “arreglaron previamente que otros paguen para dejarnos a nosotros afuera. El problema fue que en enero iba a haber reunión de comisión directiva y no la hicieron, la postergaron sin fecha, en febrero comenzaron a llamarnos ‘disidentes’, cuando en realidad a ninguno de nosotros nos interesa ser presidente de la Rural, sólo queremos que las cosas salgan a la luz, darles una respuesta a los productores, que preguntan cómo se maneja el dinero que ingresa, qué pasa con los ingresos por los remates feria, por el Dopro y por la campaña de vacunación. Vamos a ir a Personas Jurídicas para ver si podemos tener acceso a las actas y la documentación”.

Gatica cree que Donato y Díaz Flores se molestaron porque él ofreció un predio para mudar las instalaciones. “Un amigo lo dona, son tres hectáreas cerca de la ruta 20, en el campo Santa Catalina. Allí podemos levantar los corrales en un santiamén, tengo gente para hacerlo y estaríamos más alejados de la ciudad para evitar problemas legales, porque en algún momento vamos a estar dentro del ejido y no se puede, ya lo anticipó el anterior intendente. Pero Díaz Flores insiste con el terreno actual, se lo quisimos comprar y salió con un disparate de precio (se habla de medio millón de dólares). Entonces no se entiende, son cosas que no están claras”.

Otro de los ex directivos, que prefirió el anonimato, contó que volvió a participar el año pasado, después de un tiempo alejado. “Vi cosas que no me gustaron, pedí el estatuto, se los leí para mostrarles en qué se equivocaban, hice una tarea docente. Yo quiero llegar a puntos en común, dejar los asuntos personales de lado, por el bien de la Rural. Valoro a los que le ponen el pecho, porque ser directivo es una tarea pesada, hay que postergar los asuntos personales, y ellos lo hacen. Pero el presidente y el tesorero la manejan a su antojo, no le dan cabida a nadie. Y en la última asamblea decidieron que en el orden del día iba a haber un solo punto, la condición de asociado. Así nos quisieron sacar de encima”.

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