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"La programación es la puerta de entrada a muchas habilidades"

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"La programación es la puerta de entrada a muchas habilidades"

Carlos Palloti, especialista en informática, apuntó que no solo es una salida laboral, sino que desarrolla destrezas cognitivas.

Carlos Palloti lleva décadas abocado a las nuevas tecnologías y el trabajo en torno a ellas. Fundador de entidades como Argencon, que aúna a empresas "de servicios basados en el conocimiento"; la Fundación Clementina, que preside y que estudia políticas tecnológicas, llegó a ser subsecretario de Servicios Tecnológicos y Productivos de la Nación. Hoy el tiempo parece darle la razón y es que la programación y la informática están al orden del día con empresas de gran éxito como Mercado Libre y políticas de nivel nacional como el Plan 111mil, para capacitar programadores en todo el país y a nivel provincial con la plataforma "Programadores 3.0". Justamente Palloti disertó hace unos días en San Luis para quienes estudian en el programa puntano. En un contacto telefónico con El Diario de la República, destacó la actividad, su peso en el mercado laboral  del futuro y sobre todo que no sólo es una profesión, sino que incluso contribuye a ejercitar habilidades cognitivas en quienes se animan a entrar al mundo de códigos y máquinas.
"El mundo va evolucionando de las actividades manuales a las actividades intelectuales y la programación no solo es una profesión en s--í misma, sino que a su vez es la puerta de entrada para otras habilidades cognitivas que hacen falta en esta nueva época del mundo del trabajo", aseguró el especialista. 
Para Palloti la programación en sí misma es una actividad laboral pero a su vez, el aprendizaje que conlleva permite "interpretar otros procesos que podés aplicar a nuevos empleos que se están generando". Entre ellos la programación de robots, diseño asistido por computadora, animación y publicidad. "Para hacer cualquiera de estas cosas hace falta un criterio de lógica, de procedimiento, que al estudiar programación, se da es un primer paso", detalló.
La primera habilidad es el pensamiento abstracto. "Tiene que ver con sumar un tema y analizarlo, no en su periferia, sino en su centro y tratar de llegar a cómo solucionarlo o cómo le encuentro una solución. Pensar de manera diferente un mismo problema para encontrarles soluciones nuevas. Porque tengo que hacerlo así, si lo puedo hacer por otro lado. Quiero ver si hay otras respuestas para la misma pregunta. Te da la capacidad de procesamiento, la posibilidad de que evalúes más de una respuesta o camino posible", explicó.
Por otro lado potencia el trabajo grupal. A diferencia de muchas profesiones, entre programadores suelen compartirse datos y códigos, para realizar un mejor trabajo. "La programación es una tarea colectiva. Siempre hay un grupo de gente porque nada se hace solo.  El networking, el integrarse con otras personas, genera una capacidad humana diferente que son las que están demandando hoy", afirmó.
También potencia lo que se llaman las "habilidades blandas", es decir la capacidad de integrarse con otras personas. "La capacidad de haber interactuado con otras personas me permite encontrar palabras, formas, gestos, modos, de interactuar mejor contigo y contarte algo de una manera diferente, si no hubiera tenido esa previa interactuación", detalló. "Hablar, exponer, contar, presentar mis argumentos, eso hace que mejore la forma en que me puedo expresar y la forma en que me pueden entender", remarcó. 
"Estoy hablando del nuevo mundo laboral", aseguró Palloti. "Hace unas décadas atrás era más manual. Como la industria textil, máquinas con mucha gente detrás haciendo cosas. Hoy la producción sigue, pero hay que crear una marca, un diseño, una logística para llegar con las prendas, franquicias y falta gente con capacidades diferentes a las que estaban en las máquinas", resumió.

La programación hoy
El especialista destacó que de todas maneras, la programación ya desembarcó en el país y enumeró múltiples ejemplos. 
"Un mecánico tenía que conocer de motores, desarmaba. Hoy muchos talleres tienen un analizador de motores, te ponen una computadora, sensores y después te dice, si tiene tal cosa u otra. Pero tienes que poder interpretar los datos y a su vez tienes que programar, éste es un auto de tal modelo", comenzó. 
 La medicina y la abogacía también se valen de las nuevas herramientas.  "Todos los procesos de análisis de patologías, ADN, seguimiento de epidemias, pasan  por médicos que se especializan en informática, o informática aplicada a medicina. Y cada vez que hacemos un análisis clínico, los equipamientos son más sofisticados y todos ellos necesitan conceptos de programación", dijo. Mientras la abogacía requiere de análisis de la jurisprudencia y cómo se aplica. "Para eso está el big data, tomar datos y hacer que alguna computadora nos ayude a determinar la información valiosa". 

Lo que se viene
El consultor no pudo evitar una de las nuevas tendencias que están en boga en el mundo de la informática: el "internet de las cosas". Salido de una novela de ciencia ficción, consiste en que los aparatos ni siquiera requerirán de un usuario para que cumplan funciones, sino más bien de la interacción entre ellas. "Estamos acostumbrados a la internet donde hay una computadora en algún lado que nos brinda un servicio y nosotros como ser humano, somos la interfase. Un ser humano contra una computadora.  En el internet de las cosas, se conectan cosas con cosas. Computadoras con computadoras, computadoras con sensores, con dispositivos", afirmó.
En Buenos Aires ya se instalaron sensores en el alcantarillado, que en función del caudal de agua, abren o cierran compuertas para que el agua circule más fácilmente, comentó Palloti. "Alguien lo tiene que programar. Alguien tiene que ver los dispositivos, ver la lógica. Las profesiones del futuro están basadas en elementos cognitivos, que tienen estos procedimientos, estos procesos de recursividad, que te brinda la programación", afirmó. 

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"La programación es la puerta de entrada a muchas habilidades"

Carlos Palloti, especialista en informática, apuntó que no solo es una salida laboral, sino que desarrolla destrezas cognitivas.

Palloti expuso en el primer encuentro de programadores de san luis y dijo que la programación es el "trabajo del mañana".

Carlos Palloti lleva décadas abocado a las nuevas tecnologías y el trabajo en torno a ellas. Fundador de entidades como Argencon, que aúna a empresas "de servicios basados en el conocimiento"; la Fundación Clementina, que preside y que estudia políticas tecnológicas, llegó a ser subsecretario de Servicios Tecnológicos y Productivos de la Nación. Hoy el tiempo parece darle la razón y es que la programación y la informática están al orden del día con empresas de gran éxito como Mercado Libre y políticas de nivel nacional como el Plan 111mil, para capacitar programadores en todo el país y a nivel provincial con la plataforma "Programadores 3.0". Justamente Palloti disertó hace unos días en San Luis para quienes estudian en el programa puntano. En un contacto telefónico con El Diario de la República, destacó la actividad, su peso en el mercado laboral  del futuro y sobre todo que no sólo es una profesión, sino que incluso contribuye a ejercitar habilidades cognitivas en quienes se animan a entrar al mundo de códigos y máquinas.
"El mundo va evolucionando de las actividades manuales a las actividades intelectuales y la programación no solo es una profesión en s--í misma, sino que a su vez es la puerta de entrada para otras habilidades cognitivas que hacen falta en esta nueva época del mundo del trabajo", aseguró el especialista. 
Para Palloti la programación en sí misma es una actividad laboral pero a su vez, el aprendizaje que conlleva permite "interpretar otros procesos que podés aplicar a nuevos empleos que se están generando". Entre ellos la programación de robots, diseño asistido por computadora, animación y publicidad. "Para hacer cualquiera de estas cosas hace falta un criterio de lógica, de procedimiento, que al estudiar programación, se da es un primer paso", detalló.
La primera habilidad es el pensamiento abstracto. "Tiene que ver con sumar un tema y analizarlo, no en su periferia, sino en su centro y tratar de llegar a cómo solucionarlo o cómo le encuentro una solución. Pensar de manera diferente un mismo problema para encontrarles soluciones nuevas. Porque tengo que hacerlo así, si lo puedo hacer por otro lado. Quiero ver si hay otras respuestas para la misma pregunta. Te da la capacidad de procesamiento, la posibilidad de que evalúes más de una respuesta o camino posible", explicó.
Por otro lado potencia el trabajo grupal. A diferencia de muchas profesiones, entre programadores suelen compartirse datos y códigos, para realizar un mejor trabajo. "La programación es una tarea colectiva. Siempre hay un grupo de gente porque nada se hace solo.  El networking, el integrarse con otras personas, genera una capacidad humana diferente que son las que están demandando hoy", afirmó.
También potencia lo que se llaman las "habilidades blandas", es decir la capacidad de integrarse con otras personas. "La capacidad de haber interactuado con otras personas me permite encontrar palabras, formas, gestos, modos, de interactuar mejor contigo y contarte algo de una manera diferente, si no hubiera tenido esa previa interactuación", detalló. "Hablar, exponer, contar, presentar mis argumentos, eso hace que mejore la forma en que me puedo expresar y la forma en que me pueden entender", remarcó. 
"Estoy hablando del nuevo mundo laboral", aseguró Palloti. "Hace unas décadas atrás era más manual. Como la industria textil, máquinas con mucha gente detrás haciendo cosas. Hoy la producción sigue, pero hay que crear una marca, un diseño, una logística para llegar con las prendas, franquicias y falta gente con capacidades diferentes a las que estaban en las máquinas", resumió.

La programación hoy
El especialista destacó que de todas maneras, la programación ya desembarcó en el país y enumeró múltiples ejemplos. 
"Un mecánico tenía que conocer de motores, desarmaba. Hoy muchos talleres tienen un analizador de motores, te ponen una computadora, sensores y después te dice, si tiene tal cosa u otra. Pero tienes que poder interpretar los datos y a su vez tienes que programar, éste es un auto de tal modelo", comenzó. 
 La medicina y la abogacía también se valen de las nuevas herramientas.  "Todos los procesos de análisis de patologías, ADN, seguimiento de epidemias, pasan  por médicos que se especializan en informática, o informática aplicada a medicina. Y cada vez que hacemos un análisis clínico, los equipamientos son más sofisticados y todos ellos necesitan conceptos de programación", dijo. Mientras la abogacía requiere de análisis de la jurisprudencia y cómo se aplica. "Para eso está el big data, tomar datos y hacer que alguna computadora nos ayude a determinar la información valiosa". 

Lo que se viene
El consultor no pudo evitar una de las nuevas tendencias que están en boga en el mundo de la informática: el "internet de las cosas". Salido de una novela de ciencia ficción, consiste en que los aparatos ni siquiera requerirán de un usuario para que cumplan funciones, sino más bien de la interacción entre ellas. "Estamos acostumbrados a la internet donde hay una computadora en algún lado que nos brinda un servicio y nosotros como ser humano, somos la interfase. Un ser humano contra una computadora.  En el internet de las cosas, se conectan cosas con cosas. Computadoras con computadoras, computadoras con sensores, con dispositivos", afirmó.
En Buenos Aires ya se instalaron sensores en el alcantarillado, que en función del caudal de agua, abren o cierran compuertas para que el agua circule más fácilmente, comentó Palloti. "Alguien lo tiene que programar. Alguien tiene que ver los dispositivos, ver la lógica. Las profesiones del futuro están basadas en elementos cognitivos, que tienen estos procedimientos, estos procesos de recursividad, que te brinda la programación", afirmó. 

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