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El campo se instaló en la ciudad y desató una fiesta bien familiar

Con animales de granja, juegos y buena gastronomía, la muestra atrajo a grandes y chicos en un día de sol pleno.

Contrariamente a lo que se puede suponer, la Exposición Rural de San Luis no es un evento cerrado, reservado a quienes conocen de campo o quieren cerrar alguna operación con vacas y toros. Esos, que conocen el paño, tienen su espacio y lo aprovechan.

Pero lo realmente significativo es la manera en la que disfrutan las familias de este encuentro entre el campo y la ciudad, un choque de culturas que en San Luis es una verdadera fiesta, sin grietas. Los productores quieren mostrar lo que hacen todo el año y los puntanos que viven rodeados de cemento buscan en el predio de Belgrano y Rawson un rato de distensión, para que los chicos puedan apreciar los animales y las máquinas, mientras ellos toman unos mates o incluso aprovechan también para hacer alguna compra fuera de presupuesto.

"Siempre que podemos, venimos con los niños. Este año era ideal, porque ellos no pagan y la entrada estaba accesible. Paseamos, comemos y vemos cosas que durante el año son lejanas", contó Darío, acompañado de su esposa Cintia y sus tres hijos: Santino, Martina y Emilia, que degustaban un licuado de frutas.

En el predio se instalaron todo tipo de empresas. Las grandes automotrices, las que fabrican tractores, los bancos que ofrecen tarjetas rurales, las dependencias del gobierno provincial y hasta hay una miniferia de pequeños productores, con 35 emprendedores y 12 artesanos, como para no extrañar lo que sucede cada 15 días en San Luis y Villa Mercedes.

Los chicos, como siempre, se sienten atraídos por los animales de granja. Establecimientos locales, pampeanos, cordobeses y mendocinos llevaron pavos real, pollitos bebés, borregos y gallinas para vender, o exhibir con mucho éxito. Para ellos también había un inflable donde saltar y un sector donde pintar.

Los remates también son un clásico. Ayer fue el de granja y el de caballos. Para hoy se espera el de bovinos, con Hereford, Angus, Limangus y Braford de gran calidad.

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El campo se instaló en la ciudad y desató una fiesta bien familiar

Con animales de granja, juegos y buena gastronomía, la muestra atrajo a grandes y chicos en un día de sol pleno.

En exhibición. Los campeones de todas las categorías posaron en la pista durante la inauguración oficial. Foto: Martín Gómez.

Contrariamente a lo que se puede suponer, la Exposición Rural de San Luis no es un evento cerrado, reservado a quienes conocen de campo o quieren cerrar alguna operación con vacas y toros. Esos, que conocen el paño, tienen su espacio y lo aprovechan.

Pero lo realmente significativo es la manera en la que disfrutan las familias de este encuentro entre el campo y la ciudad, un choque de culturas que en San Luis es una verdadera fiesta, sin grietas. Los productores quieren mostrar lo que hacen todo el año y los puntanos que viven rodeados de cemento buscan en el predio de Belgrano y Rawson un rato de distensión, para que los chicos puedan apreciar los animales y las máquinas, mientras ellos toman unos mates o incluso aprovechan también para hacer alguna compra fuera de presupuesto.

"Siempre que podemos, venimos con los niños. Este año era ideal, porque ellos no pagan y la entrada estaba accesible. Paseamos, comemos y vemos cosas que durante el año son lejanas", contó Darío, acompañado de su esposa Cintia y sus tres hijos: Santino, Martina y Emilia, que degustaban un licuado de frutas.

En el predio se instalaron todo tipo de empresas. Las grandes automotrices, las que fabrican tractores, los bancos que ofrecen tarjetas rurales, las dependencias del gobierno provincial y hasta hay una miniferia de pequeños productores, con 35 emprendedores y 12 artesanos, como para no extrañar lo que sucede cada 15 días en San Luis y Villa Mercedes.

Los chicos, como siempre, se sienten atraídos por los animales de granja. Establecimientos locales, pampeanos, cordobeses y mendocinos llevaron pavos real, pollitos bebés, borregos y gallinas para vender, o exhibir con mucho éxito. Para ellos también había un inflable donde saltar y un sector donde pintar.

Los remates también son un clásico. Ayer fue el de granja y el de caballos. Para hoy se espera el de bovinos, con Hereford, Angus, Limangus y Braford de gran calidad.

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