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“Me encanta la adrenalina de la conducción en vivo”

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“Me encanta la adrenalina de la conducción en vivo”

Miguel Garro

Entre el modelaje y la actuación, la chica tiene claro a los 28 años qué es lo que prefiere.

El año empezó para Ivana Nadal con el mismo programa que había terminado el anterior. Junto a Diego Dela Salla y Emiliano Espinoza todas las mañanas se ponía delante de las cámaras para “Tres arriba”, por TNT Sport. “La pasábamos muy bien. Al principio no podíamos creer que tres conductores tan diferentes pudiéramos tener química pero con el correr de los programas lo disfrutamos mucho”, dijo la modelo en una charla con “Cooltura”.

Para cuando confirmó su presencia en el ciclo deportivo, Ivana mantenía un proyecto que la entusiasmaba aún más: un programa de viajes para las redes sociales que llevaría la lógica de “Elegí tu propia aventura”. Nadal se imaginaba en algún destino del mundo ante la posibilidad de ir a un lugar o a otro. Y allí el público la guiaría. La conductora estaba fascinada con esa idea y lo único que lamentaba era que si se concretaba iba a tener que dejar el programa mañanero.

Por su salida de “Tres arriba” y, sobre todo, por sus últimos posteos en Instagram, donde se la ve en bikini en Nueva York o a punto de irse a dormir en Chile, es probable que el ciclo de turismo finalmente haya empezado, aunque no hay novedades al respecto e Ivana mantiene el silencio que suelen mantener aquellos que están en un nuevo proceso laboral en el mundo del espectáculo.

 

 

Uno de los primeros viajes que Nadal hizo en el año fue justamente a Villa Mercedes, donde condujo un festival de rock organizado por la Casa de la Música. “Me acuerdo que me trataron muy bien. Siempre que voy al interior me sorprende la calidez y lo fanática que es la gente”, sostuvo.

Dispuesta a dar su opinión en cualquier tema, una de las cosas que más le gustaba a la chica de 28 años del ciclo deportivo era que no había bajada de línea y cada uno de los conductores podía decir lo que pensaba. E Ivana hacía lo propio con el conocimiento de que no es una especialista en el fútbol.

Cuando la modelo tenía 20 y quedó seleccionada en el casting para “Tiempo extra”, el programa de la medianoche de TyC Sports con Diego Díaz, “El Pollo” Álvarez y Quique Feldman, lo primero que avisó era que de fútbol no tenía ni idea. “Mis papás son de River pero nunca se interesaron por el fútbol. A mí me pasaba lo mismo”.

La incursión en el programa -que coincidió con el descenso de River- impulsó en la chica un fanatismo que ya no puede disimular. Va al Monumental cada vez que puede y tiene un grupo de amigos con los que se junta a ver los partidos. Y está convencida de que el folclore del fútbol consiste en saber chicanear al rival y aguantar las cargadas de los otros.

No obstante, cuando tiene que opinar trata de no perder la centralidad. “De todos modos yo nunca opiné desde un lugar periodístico sino desde el personal, porque creo que el fútbol es algo personal, como cualquier espectáculo”.

 

Una chica en vivo

Ivana tiene claro que su carrera no va para el lado del periodismo. Prefiere la conducción. Y si es en vivo, mejor. “En ese momento no hay prueba y error, es lo que sale. Y me encanta, es parte de la adrenalina de nuestro trabajo”, dijo la modelo a quien le parece un esnobismo farandulesco decir que no se ve televisión.

“La televisión no va a desaparecer, yo no me paso todo el día mirándola, ni es mi medio principal, pero mi mamá y mi abuela, por ejemplo, miran tele todo el día. Yo miro noticieros, soy fanática mal de Los Simpson y cuando me engancho con un programa trato de seguirlo”, sostuvo.

De todos modos, Nadal prefiere las series de Netflix y confiesa que cuando ve una que le gusta no puede parar. Cada tanto busca alguna no tan nueva que le haya quedado pendiente, como ahora que está viendo “Elementary”, la versión de Sherlock Holmes donde Watson es una mujer. También asegura que le gustan las series policiales.

Para escuchar música, la modelo usa también las plataformas de internet. Tiene cuenta de Spotify, visita cada tanto YouTube, pero como es amante de la electrónica y el deep house, su cabecera es SoundClound, por una cuestión muy clara. “Permite subir sets completos de los djs, no canciones. Puede haber shows de cuatro horas corridas, sin interrupciones”.

 

 

A los 15 años, Ivana empezó como modelo, una profesión que por ahora no piensa abandonar del todo, pero que hará solo con cosas que le gustan como fotos especialmente producidas. “Hago producciones que tienen que ver con la actuación porque creo que son actividades que se complementan”, concluyó la joven, que de chica hizo hockey y natación, pero tuvo que dejarlas. “Para el hockey era muy alta y me hacía doler la espalda; para la natación tengo la presión baja y el agua caliente me hace mal”, enumera con algo de resignación.

Para reemplazarlos y para mantener su figura, la joven desgasta todo en el gimnasio, donde según dice encontró una suerte de terapia que libera energías y le sucede lo contrario de lo que podría pasar a cualquiera. “Cuando termino, en vez de querer descansar o irme a dormir, quiero seguir, como se me renuevan las energías”.

Puesta a hablar de temas más colectivos, Ivana dijo estar preocupada por la situación del país y considera que el gran problema es la educación. “Si mejoramos eso, mejoramos todo. Creo que quienes fallan ahí lo hacen a propósito, tendrán sus razones pero son parte de un circuito en la que una cosa se conecta a la otra”, sostuvo y mantuvo la idea del circuito pero a la inversa: “Si hubiera educación, no habría falta de respeto, no habría inseguridad y todos estaríamos mejor”.

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“Me encanta la adrenalina de la conducción en vivo”

Entre el modelaje y la actuación, la chica tiene claro a los 28 años qué es lo que prefiere.

Ivana asegura que regresará al modelaje solo para hacer producciones especiales. Fotos: Nicolás Varvara. 

El año empezó para Ivana Nadal con el mismo programa que había terminado el anterior. Junto a Diego Dela Salla y Emiliano Espinoza todas las mañanas se ponía delante de las cámaras para “Tres arriba”, por TNT Sport. “La pasábamos muy bien. Al principio no podíamos creer que tres conductores tan diferentes pudiéramos tener química pero con el correr de los programas lo disfrutamos mucho”, dijo la modelo en una charla con “Cooltura”.

Para cuando confirmó su presencia en el ciclo deportivo, Ivana mantenía un proyecto que la entusiasmaba aún más: un programa de viajes para las redes sociales que llevaría la lógica de “Elegí tu propia aventura”. Nadal se imaginaba en algún destino del mundo ante la posibilidad de ir a un lugar o a otro. Y allí el público la guiaría. La conductora estaba fascinada con esa idea y lo único que lamentaba era que si se concretaba iba a tener que dejar el programa mañanero.

Por su salida de “Tres arriba” y, sobre todo, por sus últimos posteos en Instagram, donde se la ve en bikini en Nueva York o a punto de irse a dormir en Chile, es probable que el ciclo de turismo finalmente haya empezado, aunque no hay novedades al respecto e Ivana mantiene el silencio que suelen mantener aquellos que están en un nuevo proceso laboral en el mundo del espectáculo.

 

 

Uno de los primeros viajes que Nadal hizo en el año fue justamente a Villa Mercedes, donde condujo un festival de rock organizado por la Casa de la Música. “Me acuerdo que me trataron muy bien. Siempre que voy al interior me sorprende la calidez y lo fanática que es la gente”, sostuvo.

Dispuesta a dar su opinión en cualquier tema, una de las cosas que más le gustaba a la chica de 28 años del ciclo deportivo era que no había bajada de línea y cada uno de los conductores podía decir lo que pensaba. E Ivana hacía lo propio con el conocimiento de que no es una especialista en el fútbol.

Cuando la modelo tenía 20 y quedó seleccionada en el casting para “Tiempo extra”, el programa de la medianoche de TyC Sports con Diego Díaz, “El Pollo” Álvarez y Quique Feldman, lo primero que avisó era que de fútbol no tenía ni idea. “Mis papás son de River pero nunca se interesaron por el fútbol. A mí me pasaba lo mismo”.

La incursión en el programa -que coincidió con el descenso de River- impulsó en la chica un fanatismo que ya no puede disimular. Va al Monumental cada vez que puede y tiene un grupo de amigos con los que se junta a ver los partidos. Y está convencida de que el folclore del fútbol consiste en saber chicanear al rival y aguantar las cargadas de los otros.

No obstante, cuando tiene que opinar trata de no perder la centralidad. “De todos modos yo nunca opiné desde un lugar periodístico sino desde el personal, porque creo que el fútbol es algo personal, como cualquier espectáculo”.

 

Una chica en vivo

Ivana tiene claro que su carrera no va para el lado del periodismo. Prefiere la conducción. Y si es en vivo, mejor. “En ese momento no hay prueba y error, es lo que sale. Y me encanta, es parte de la adrenalina de nuestro trabajo”, dijo la modelo a quien le parece un esnobismo farandulesco decir que no se ve televisión.

“La televisión no va a desaparecer, yo no me paso todo el día mirándola, ni es mi medio principal, pero mi mamá y mi abuela, por ejemplo, miran tele todo el día. Yo miro noticieros, soy fanática mal de Los Simpson y cuando me engancho con un programa trato de seguirlo”, sostuvo.

De todos modos, Nadal prefiere las series de Netflix y confiesa que cuando ve una que le gusta no puede parar. Cada tanto busca alguna no tan nueva que le haya quedado pendiente, como ahora que está viendo “Elementary”, la versión de Sherlock Holmes donde Watson es una mujer. También asegura que le gustan las series policiales.

Para escuchar música, la modelo usa también las plataformas de internet. Tiene cuenta de Spotify, visita cada tanto YouTube, pero como es amante de la electrónica y el deep house, su cabecera es SoundClound, por una cuestión muy clara. “Permite subir sets completos de los djs, no canciones. Puede haber shows de cuatro horas corridas, sin interrupciones”.

 

 

A los 15 años, Ivana empezó como modelo, una profesión que por ahora no piensa abandonar del todo, pero que hará solo con cosas que le gustan como fotos especialmente producidas. “Hago producciones que tienen que ver con la actuación porque creo que son actividades que se complementan”, concluyó la joven, que de chica hizo hockey y natación, pero tuvo que dejarlas. “Para el hockey era muy alta y me hacía doler la espalda; para la natación tengo la presión baja y el agua caliente me hace mal”, enumera con algo de resignación.

Para reemplazarlos y para mantener su figura, la joven desgasta todo en el gimnasio, donde según dice encontró una suerte de terapia que libera energías y le sucede lo contrario de lo que podría pasar a cualquiera. “Cuando termino, en vez de querer descansar o irme a dormir, quiero seguir, como se me renuevan las energías”.

Puesta a hablar de temas más colectivos, Ivana dijo estar preocupada por la situación del país y considera que el gran problema es la educación. “Si mejoramos eso, mejoramos todo. Creo que quienes fallan ahí lo hacen a propósito, tendrán sus razones pero son parte de un circuito en la que una cosa se conecta a la otra”, sostuvo y mantuvo la idea del circuito pero a la inversa: “Si hubiera educación, no habría falta de respeto, no habría inseguridad y todos estaríamos mejor”.

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