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Según una testigo, la acusada de matar a su hijo "estaba perdida"

La joven y su madre están detenidas por el homicidio del recién nacido, el 18 de julio en el Hospital del Sur.

Confusa, desorientada, como perdida. Según una testigo, así estaba Romina Jaime, la joven detenida bajo la sospecha de haber matado a su hijo recién nacido junto a su madre, en julio pasado, en un hospital de San Luis, refirió el abogado que defiende a ambas imputadas, Héctor Zavala Agüero. Para ver si surgen fundamentos para un planteo que la despegue del grave delito del que la acusan, el letrado pidió que a Jaime le hagan una pericia psicológica-psiquiátrica, que realizarán en los próximos días. 

Jaime asegura que no sabía que estaba embarazada, aunque el bebé nació a término, en un parto natural (a pesar de que fue en circunstancias poco usuales) y tenía peso normal. 

La testigo a la que hizo referencia Zavala Agüero es una bioquímica que el jueves 18 de julio la atendió en el Hospital del Sur. Por lo que han reconstruido los policías del Departamento Homicidios, esa tarde, Jaime dio a luz a su hijo, un varón, en un baño. La hipótesis es que luego, ella, su madre, Mónica Zingman, o juntas asfixiaron al bebé, cuyo cuerpo fue hallado un rato después envuelto en un saco, adentro de una bolsa que estaba donde se depositan los residuos patológicos del centro de salud. 

La bioquímica “dijo que al salir del baño vio a Romina confusa, distraída, extraviada, en estado de shock. Y lo mismo dijo la compañera. Sentaron a Romina en una silla y lo primero que le preguntó la testigo es qué hora y día era, y ella le contestó en forma muy confusa. Estaba desorientada”, refirió el defensor. 

La testigo “le extrajo sangre y es quien abrió la puerta del baño, porque Romina estaba con un sangrado. Describió el lugar e indicó quiénes estaban presentes ese día”, agregó Zavala Agüero, quien resaltó un dato que dio la profesional. “Ella declaró que, si bien no es común, ha sucedido que mujeres embarazadas refieran que menstruaban. No sería extraño, entonces, lo que dijo mi defendida”, consideró, en referencia a que Jaime explicó que no había advertido su estado porque en esos meses siempre tuvo el período.

Jaime y Zingman fueron detenidas hace seis días en su casa, en el barrio San Luis XV. El juez que lleva adelante la causa, Ariel Parrillis, las imputó a ambas por “Homicidio calificado por el vínculo”. Ninguna declaró en la indagatoria.  

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Según una testigo, la acusada de matar a su hijo "estaba perdida"

La joven y su madre están detenidas por el homicidio del recién nacido, el 18 de julio en el Hospital del Sur.

Madre e hija. La más joven dice que no sabía que estaba embarazada. Su entorno afirma que no estaba al tanto. Foto: Archivo.

Confusa, desorientada, como perdida. Según una testigo, así estaba Romina Jaime, la joven detenida bajo la sospecha de haber matado a su hijo recién nacido junto a su madre, en julio pasado, en un hospital de San Luis, refirió el abogado que defiende a ambas imputadas, Héctor Zavala Agüero. Para ver si surgen fundamentos para un planteo que la despegue del grave delito del que la acusan, el letrado pidió que a Jaime le hagan una pericia psicológica-psiquiátrica, que realizarán en los próximos días. 

Jaime asegura que no sabía que estaba embarazada, aunque el bebé nació a término, en un parto natural (a pesar de que fue en circunstancias poco usuales) y tenía peso normal. 

La testigo a la que hizo referencia Zavala Agüero es una bioquímica que el jueves 18 de julio la atendió en el Hospital del Sur. Por lo que han reconstruido los policías del Departamento Homicidios, esa tarde, Jaime dio a luz a su hijo, un varón, en un baño. La hipótesis es que luego, ella, su madre, Mónica Zingman, o juntas asfixiaron al bebé, cuyo cuerpo fue hallado un rato después envuelto en un saco, adentro de una bolsa que estaba donde se depositan los residuos patológicos del centro de salud. 

La bioquímica “dijo que al salir del baño vio a Romina confusa, distraída, extraviada, en estado de shock. Y lo mismo dijo la compañera. Sentaron a Romina en una silla y lo primero que le preguntó la testigo es qué hora y día era, y ella le contestó en forma muy confusa. Estaba desorientada”, refirió el defensor. 

La testigo “le extrajo sangre y es quien abrió la puerta del baño, porque Romina estaba con un sangrado. Describió el lugar e indicó quiénes estaban presentes ese día”, agregó Zavala Agüero, quien resaltó un dato que dio la profesional. “Ella declaró que, si bien no es común, ha sucedido que mujeres embarazadas refieran que menstruaban. No sería extraño, entonces, lo que dijo mi defendida”, consideró, en referencia a que Jaime explicó que no había advertido su estado porque en esos meses siempre tuvo el período.

Jaime y Zingman fueron detenidas hace seis días en su casa, en el barrio San Luis XV. El juez que lleva adelante la causa, Ariel Parrillis, las imputó a ambas por “Homicidio calificado por el vínculo”. Ninguna declaró en la indagatoria.  

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