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No declaró la joven acusada de matar a su bebé

Según el abogado defensor, la mujer no se encontraba en condiciones. 

Si bien estaba previsto que madre e hija, acusadas por el asesinato del bebé de la más joven, declararan este jueves ante el juez Penal 2 de San Luis, Ariel Parrillis, solo lo hizo Mónica Zingman, la mayor. Reiteró que ella no sabía que su hija, Romina Jaime, estaba embarazada, informó su defensor. La joven, en cambio, no declaró.

Jaime y Zingman fueron trasladadas por segundo día consecutivo para la realización de las pericias psicológicas y psiquiátricas en el Cuerpo Profesional Forense del Poder Judicial. Tras esa diligencia, la joven no quedó en condiciones anímicas para declarar ante el juez, explicó el abogado. “Lloraba mucho. No pude hablar demasiado con ella, por esta razón. Por eso no va a ampliar la declaración indagatoria en este momento. Seguramente lo hará más adelante”, refirió Zavala Agüero cerca de las 14, al retirarse del juzgado.

A la siesta, el informe de los psicólogos y psiquiatras aún no estaba terminado, pero se incorporaría en las próximas horas, dijo el letrado, quien agregó que todavía no había podido dialogar con el psicólogo Alberto Jaimez, a quien buscó como perito de parte.

Según el abogado, lo que Zingman manifestó hoy está en sintonía con lo que han declarado varios testigos, entre ellos, familiares de las imputadas y personal médico que vio a Jaime el pasado 18 de agosto. Dijeron que no notaron que la chica estaba embarazada y que ese día la vieron desorientada, perdida.

Según la defensa, ella fue a hacerse atender al Hospital del Sur por un gran dolor abdominal y sin saber que estaba encinta. Dio a luz en un baño y, al ver al bebé inmóvil, creyó que estaba muerto, lo envolvió en un saco y se lo entregó a su madre. Los investigadores confirmaron en la autopsia que el niño murió por una asfixia mecánica.

 

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No declaró la joven acusada de matar a su bebé

Según el abogado defensor, la mujer no se encontraba en condiciones. 

En cambio, Mónica Zingman reiteró que no estaba enterada del embarazo de su hija. Foto: Archivo. 

Si bien estaba previsto que madre e hija, acusadas por el asesinato del bebé de la más joven, declararan este jueves ante el juez Penal 2 de San Luis, Ariel Parrillis, solo lo hizo Mónica Zingman, la mayor. Reiteró que ella no sabía que su hija, Romina Jaime, estaba embarazada, informó su defensor. La joven, en cambio, no declaró.

Jaime y Zingman fueron trasladadas por segundo día consecutivo para la realización de las pericias psicológicas y psiquiátricas en el Cuerpo Profesional Forense del Poder Judicial. Tras esa diligencia, la joven no quedó en condiciones anímicas para declarar ante el juez, explicó el abogado. “Lloraba mucho. No pude hablar demasiado con ella, por esta razón. Por eso no va a ampliar la declaración indagatoria en este momento. Seguramente lo hará más adelante”, refirió Zavala Agüero cerca de las 14, al retirarse del juzgado.

A la siesta, el informe de los psicólogos y psiquiatras aún no estaba terminado, pero se incorporaría en las próximas horas, dijo el letrado, quien agregó que todavía no había podido dialogar con el psicólogo Alberto Jaimez, a quien buscó como perito de parte.

Según el abogado, lo que Zingman manifestó hoy está en sintonía con lo que han declarado varios testigos, entre ellos, familiares de las imputadas y personal médico que vio a Jaime el pasado 18 de agosto. Dijeron que no notaron que la chica estaba embarazada y que ese día la vieron desorientada, perdida.

Según la defensa, ella fue a hacerse atender al Hospital del Sur por un gran dolor abdominal y sin saber que estaba encinta. Dio a luz en un baño y, al ver al bebé inmóvil, creyó que estaba muerto, lo envolvió en un saco y se lo entregó a su madre. Los investigadores confirmaron en la autopsia que el niño murió por una asfixia mecánica.

 

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