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Una juez inspeccionó la casa de una nena que fue abusada


La juez Penal de Concarán, Patricia Besso, viajó a Tilisarao para hacer una inspección en la casa donde vive una nena de 4 años que fue abusada. La magistrado que investiga el caso explicó ayer que la medida obedece a que quería tener una impresión de primera mano del lugar donde la víctima reside con su mamá, de 22 años, y otros integrantes de la familia materna.
Cuando estuvo allí, la juez se enteró de que la menor no estaba en el domicilio. Después de que le dieron de alta en el Hospital de Tilisarao –donde estuvo internada algunos días, recuperándose de las lesiones, y recibiendo tratamiento preventivo–, la pequeña viajó con la abuela materna a Río Cuarto, Córdoba. Pero ayer, según contó una fuente, ya estaba en Tilisarao, con su mamá.
Besso precisó ayer que durante la semana pasada, además, se enviaron a Laboratorios Puntanos las muestras que le tomaron a la criatura en el Poder Judicial, después de que la joven hizo la denuncia policial.
El viernes 6 de junio ella llevó a su hija al hospital: le decía que sentía dolor entre las piernas. Una médica constató que tenía inflamación y les pidió a un urólogo que la examinara y a un bioquímico que le tomara muestras. Este último especialista hizo un hisopado y confirmó que tenía espermatozoides en los genitales. El resultado explicaba el malestar e indicaba que había sido ultrajada.
Luego la joven hizo la denuncia en la comisaría y más tarde, por orden de la juez de Familia y Menores de Concarán, Daniela Estrada, llevó a su hija a Concarán, para que la revisaran una pediatra y un forense. El último especialista le tomó las muestras que fueron enviadas a Laboratorios Puntanos, que podrían ser usadas para un futuro cotejo, explicó Besso.
El miércoles pasado la nena iba a ser entrevistada por la psicóloga Olga Pinto en la Cámara Gesell, una habitación acondicionada de modo especial para que declaren los chicos, usualmente aquéllos que han sido víctimas o testigos de un delito.
Pero “la licenciada Pinto consideró que no estaba en condiciones (de enfrentar la medida)”, informó Besso. La juez Estrada confirmó ayer que por consejo de Pinto no harán Cámara Gesell. “La nena se puso muy nerviosa, y hacer la Cámara Gesell sería someterla a un estrés innecesario. Lo que se hará, posiblemente a fines de la semana próxima, es una entrevista personal con la licenciada Pinto. Y ella elevará un informe de ese encuentro”, explicó Estrada.
Según la presentación asentada en la Policía, la niña manifestó que su papá era quien la había lastimado. Ese joven también vive en Tilisarao y está separado de la denunciante. La pareja tiene otra hija en común, de 2 años. La juez Besso refirió que el muchacho se presentó días atrás en el juzgado –también estuvo en el de Familia y Menores– y se puso a disposición de los investigadores. “Compareció de modo espontáneo, con dos abogados”, dijo. Él sabe que su decisión implica que eventualmente tenga que someterse a la extracción de alguna muestra biológica, que será comparada con las de su hija. Pero dijo que no tenía inconveniente, contó una fuente.


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Una juez inspeccionó la casa de una nena que fue abusada

Cámara gesell. No se hará, para no someter a la nena a estrés.

La juez Penal de Concarán, Patricia Besso, viajó a Tilisarao para hacer una inspección en la casa donde vive una nena de 4 años que fue abusada. La magistrado que investiga el caso explicó ayer que la medida obedece a que quería tener una impresión de primera mano del lugar donde la víctima reside con su mamá, de 22 años, y otros integrantes de la familia materna.
Cuando estuvo allí, la juez se enteró de que la menor no estaba en el domicilio. Después de que le dieron de alta en el Hospital de Tilisarao –donde estuvo internada algunos días, recuperándose de las lesiones, y recibiendo tratamiento preventivo–, la pequeña viajó con la abuela materna a Río Cuarto, Córdoba. Pero ayer, según contó una fuente, ya estaba en Tilisarao, con su mamá.
Besso precisó ayer que durante la semana pasada, además, se enviaron a Laboratorios Puntanos las muestras que le tomaron a la criatura en el Poder Judicial, después de que la joven hizo la denuncia policial.
El viernes 6 de junio ella llevó a su hija al hospital: le decía que sentía dolor entre las piernas. Una médica constató que tenía inflamación y les pidió a un urólogo que la examinara y a un bioquímico que le tomara muestras. Este último especialista hizo un hisopado y confirmó que tenía espermatozoides en los genitales. El resultado explicaba el malestar e indicaba que había sido ultrajada.
Luego la joven hizo la denuncia en la comisaría y más tarde, por orden de la juez de Familia y Menores de Concarán, Daniela Estrada, llevó a su hija a Concarán, para que la revisaran una pediatra y un forense. El último especialista le tomó las muestras que fueron enviadas a Laboratorios Puntanos, que podrían ser usadas para un futuro cotejo, explicó Besso.
El miércoles pasado la nena iba a ser entrevistada por la psicóloga Olga Pinto en la Cámara Gesell, una habitación acondicionada de modo especial para que declaren los chicos, usualmente aquéllos que han sido víctimas o testigos de un delito.
Pero “la licenciada Pinto consideró que no estaba en condiciones (de enfrentar la medida)”, informó Besso. La juez Estrada confirmó ayer que por consejo de Pinto no harán Cámara Gesell. “La nena se puso muy nerviosa, y hacer la Cámara Gesell sería someterla a un estrés innecesario. Lo que se hará, posiblemente a fines de la semana próxima, es una entrevista personal con la licenciada Pinto. Y ella elevará un informe de ese encuentro”, explicó Estrada.
Según la presentación asentada en la Policía, la niña manifestó que su papá era quien la había lastimado. Ese joven también vive en Tilisarao y está separado de la denunciante. La pareja tiene otra hija en común, de 2 años. La juez Besso refirió que el muchacho se presentó días atrás en el juzgado –también estuvo en el de Familia y Menores– y se puso a disposición de los investigadores. “Compareció de modo espontáneo, con dos abogados”, dijo. Él sabe que su decisión implica que eventualmente tenga que someterse a la extracción de alguna muestra biológica, que será comparada con las de su hija. Pero dijo que no tenía inconveniente, contó una fuente.


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