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Perspectivas de la producción y la exportación de carne

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Perspectivas de la producción y la exportación de carne

Nicolás Razzetti

Se esperan más ventas externas del sector vacuno y un estancamiento de la producción, lo que afirmaría los precios de la hacienda.

El Senasa informó los resultados de la faena vacuna de diciembre, lo que permite completar las estadísticas de 2017. De los datos oficiales se destaca un crecimiento en la faena total del 7,5%, que estuvo apuntalada por la mayor participación de vaquillonas y terneras, consecuencia del menor interés por la retención de hembras de parte de los criadores. La faena de vaquillonas aumentó 20% y la de terneras 14%, mientras que la de vacas aumentó sólo 3%, lo que habla a las claras de que los criadores decidieron frenar el proceso de incremento del stock de hembras. Hay menos fichas puestas en la reposición y eso se reflejó a lo largo del año en los precios de los vientres. Por otra parte, hay que destacar que la participación de las hembras representó el 43% del total, lo que da cuenta de que estamos en un momento de equilibrio, donde no hay retención ni liquidación.

Cabe destacar que en los últimos dos meses del año la suma de vacas, vaquillonas y terneras alcanzó el 45% del total. El dato estadístico indica dos cosas. Por un lado, como ya lo señalamos, hay menos interés por retener hembras, y a su vez en el cierre del año se expresa la contracara de ese fenómeno, que es el mayor engorde de terneras y vaquillonas en los feedlots, que por la demora que causó el exceso de lluvias en la terminación de la hacienda llevó a la acumulación de oferta en el último tramo.

Por otra parte la participación de los machos tuvo una performance positiva, ya que su injerencia en el total se incrementó 4%, pero de todos modos no logró el crecimiento esperado. La quita de retenciones y la eliminación de las restricciones administrativas (roes) para las exportaciones y los reintegros que se implementaron este año no impulsaron la producción de esta categoría.

Entre los privados reclaman mejores condiciones de competitividad para que la exportación incremente su participación en el negocio, que en 2017 llegó al 11% del total producido (300 mil toneladas sobre una producción estimada de 3,85 millones de toneladas). Eso podría incentivarse con reducciones en la carga fiscal a la producción de novillos, habría también que acostumbrar al consumo doméstico a la ingesta de carne de animales más grandes, dar vuelta atrás con el camino recorrido en los últimos 20 años en los cuales la demanda interna de sectores con cierta capacidad de consumo desarrolló su preferencia por la carne de hacienda liviana terminada a corral.

 

Perspectivas para la producción de carnes

El consumo de carnes en la Argentina sigue en niveles muy altos, aún cuando las exportaciones crecen. En el caso del sector vacuno, los embarques cuando esté computado diciembre habrían llegado a las 300 mil toneladas res con hueso sobre una producción de 3,85/3,9 millones de toneladas. En el cierre del año el consumo fue de 60 kilos y en el promedio de los 12 meses se ubicó muy cerca de ese registro. Para 2018 el crecimiento productivo estará atado a las posibilidad de agregado de valor o terminación de hacienda con kilajes mayores aprovechando la buena relación maíz–carne.

Es cierto que hay más vientres en stock, también es real que la cría se vio afectada por las inundaciones este año, con lo cual no habría que esperar grandes cambios en la oferta de terneros, lo que lleva a pensar que las variaciones en la oferta y producción de carne no serían significativas. En ese contexto, si las exportaciones vuelven a crecer (algunos más optimistas creen que subirían otro 30%, pero hay cálculos más conservadores como los de Aacrea que hablan de un incremento de sólo 30 mil toneladas), el mercado ganadero y los precios de la carne deberían aumentar.

Muchos hablan en realidad de apenas una recuperación o recomposición de valores debido al retraso respecto de la inflación que sufrieron las cotizaciones en 2017.

 

Qué pasa con los pollos

En el sector avícola intentaron en 2017 recortar las líneas de producción, en eso están las principales empresas del rubro de acuerdo a lo que transmitieron las autoridades del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas.

La intención es evitar una caída del valor del producto a salida de fábrica. El año pasado manejaban una proyección de crecimiento del 6%, pero no llegarían y se espera que el consumo cierre en 43 kilos por habitante y año, pero Cepa dijo que en el último trimestre, por el achique de la producción, será de 41 kilos. En cuanto a las exportaciones, se llegaría a las 200 mil toneladas.

Para 2018 los dirigentes del sector creen que habrá un reordenamiento de la cadena. “La producción no va a crecer, seguramente tendremos uno o dos puntos menos que este año” dijo Roberto Domenech, presidente de Cepa, quien destacó que se requiere de medidas que devuelvan la competitividad sectorial: “Esperamos que el dólar esté paso a paso con la inflación”, señaló, con la esperanza de evitar la inflación en dólares de los costos.

Domenech dijo que los otros temas que aquejan al sector tienen que ver con la informalidad comercial y sanitaria, dos aspectos a trabajar, como así también la reducción de la presión fiscal.

 

Los cerdos se van para arriba

En el caso del sector porcino se habla de niveles de rentabilidad todavía buenos. Según un reciente informe sectorial de Coninagro, “la Argentina duplicó la producción de carne de cerdo en el transcurso de los últimos 7 años, pasando de las 280 mil toneladas en 2010 a las 565 mil de 2017. Asimismo el crecimiento fue sostenido, manteniéndose en el orden del 8%”. Luego el documento señala que en un modelo productivo pequeño y mediano el margen va de los 4.300 a 6.800 pesos, y la rentabilidad ronda el 20/27%. Este año las empresas productoras de carne de cerdo abastecieron al consumo local con 15 kilos por habitante/año y comenzaron a exportar. Se espera en 2018 un nuevo crecimiento productivo, según indicó Juan Uccelli, de la Asociación de Productores de Porcinos. “El crecimiento del sector está ya determinado con una base similar a la de 2017, que rondaría el 6% en cabezas y la posibilidad de aumentar los kilos a faena, aumentando la participación en la mesa de los argentinos”, completó el dirigente del sector porcino.

 

Aún  con problemas, Brasil mantiene el liderazgo en el mercado

Según datos difundidos por Abiec, la Asociación Brasileña de Industrias de la Carne, en noviembre el volumen de carne bovina exportada fue de 146.000 toneladas, lo que significó una facturación de 609 millones de dólares. Respecto del mismo mes del año pasado, Brasil embarcó 46% más carne y aumentó 43% la facturación.

En tanto, en el acumulado de enero a noviembre y tomando en cuenta también los productos congelados, los embarques de carne fresca vacuna de Brasil sumaron 1,1 millón de toneladas, de las cuales el 40% fueron a China y Hong Kong. Se trata del segundo mejor año de la historia para las exportaciones brasileñas, sólo superado por el volumen embarcado en 2014, según declararon a la prensa autoridades de ese país.

El mérito es mayor si se tiene en cuenta las dificultades que tuvo el sector en la primera parte del año. En un primer momento estalló el conflicto por la comercialización de carne en mal estado, luego empresarios de la mayor empresa multinacional del país vecino (JBS) se vieron involucrados en casos de corrupción. El empuje del sector frigorífico y de la cadena de la carne logró revertir ese mal arranque del año. Además queda en evidencia la fortaleza de la demanda mundial de carne vacuna. Para este año el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) prevé que las exportaciones de carne superen las 10 millones de toneladas, lo que significaría un crecimiento del 9% en el comercio global durante los últimos 5 años.

Brasil es el segundo productor mundial de carne vacuna. El año pasado llegó a las 10 millones de toneladas y para este año se esperan embarques por 1,8 millones de toneladas, lo que significa que ocupará también el segundo lugar, pero en el ranking de exportadores.

 

Paraguay: esperan crecimiento del sector cárnico

Funcionarios del gobierno paraguayo estimaron que este año toda la cadena de la carne podría crecer 8%. Se basan en que a partir de enero se comienza a implementar un plan piloto de aumento del procreo.

Esa proyección está basada en un programa oficial de fomento de la implementación de tecnología en el manejo de la reproducción de animales y también en financiación de parte de la banca pública y privada.

Según datos oficiales, el stock ganadero es de 13,8 millones de cabezas. A noviembre de 2017 Paraguay exportó carne por 1.312 millones de dólares y se espera un nuevo crecimiento este año. En tal sentido las autoridades y empresarios guaraníes aguardan la respuesta de Hong Kong para una entrevista con autoridades de su servicio veterinario con el objetivo de evaluar la apertura de ese mercado.

Empresarios de la industria de la carne y directivos del servicio sanitario declararon a la prensa de ese país que consideran que el proceso está terminado y que quedarían algunos ajustes muy pequeños para un entendimiento total sobre algunos aspectos mínimos.

Hong Kong, según cifras del USDA, importó el año pasado 425 mil toneladas de carne vacuna res con hueso, se trató del quinto importador global del producto. Un buen cliente para las aspiraciones paraguayas.

Por Nicolás Razzetti

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Perspectivas de la producción y la exportación de carne

Se esperan más ventas externas del sector vacuno y un estancamiento de la producción, lo que afirmaría los precios de la hacienda.

Dibujo: Marcelo Bentivegna.

El Senasa informó los resultados de la faena vacuna de diciembre, lo que permite completar las estadísticas de 2017. De los datos oficiales se destaca un crecimiento en la faena total del 7,5%, que estuvo apuntalada por la mayor participación de vaquillonas y terneras, consecuencia del menor interés por la retención de hembras de parte de los criadores. La faena de vaquillonas aumentó 20% y la de terneras 14%, mientras que la de vacas aumentó sólo 3%, lo que habla a las claras de que los criadores decidieron frenar el proceso de incremento del stock de hembras. Hay menos fichas puestas en la reposición y eso se reflejó a lo largo del año en los precios de los vientres. Por otra parte, hay que destacar que la participación de las hembras representó el 43% del total, lo que da cuenta de que estamos en un momento de equilibrio, donde no hay retención ni liquidación.

Cabe destacar que en los últimos dos meses del año la suma de vacas, vaquillonas y terneras alcanzó el 45% del total. El dato estadístico indica dos cosas. Por un lado, como ya lo señalamos, hay menos interés por retener hembras, y a su vez en el cierre del año se expresa la contracara de ese fenómeno, que es el mayor engorde de terneras y vaquillonas en los feedlots, que por la demora que causó el exceso de lluvias en la terminación de la hacienda llevó a la acumulación de oferta en el último tramo.

Por otra parte la participación de los machos tuvo una performance positiva, ya que su injerencia en el total se incrementó 4%, pero de todos modos no logró el crecimiento esperado. La quita de retenciones y la eliminación de las restricciones administrativas (roes) para las exportaciones y los reintegros que se implementaron este año no impulsaron la producción de esta categoría.

Entre los privados reclaman mejores condiciones de competitividad para que la exportación incremente su participación en el negocio, que en 2017 llegó al 11% del total producido (300 mil toneladas sobre una producción estimada de 3,85 millones de toneladas). Eso podría incentivarse con reducciones en la carga fiscal a la producción de novillos, habría también que acostumbrar al consumo doméstico a la ingesta de carne de animales más grandes, dar vuelta atrás con el camino recorrido en los últimos 20 años en los cuales la demanda interna de sectores con cierta capacidad de consumo desarrolló su preferencia por la carne de hacienda liviana terminada a corral.

 

Perspectivas para la producción de carnes

El consumo de carnes en la Argentina sigue en niveles muy altos, aún cuando las exportaciones crecen. En el caso del sector vacuno, los embarques cuando esté computado diciembre habrían llegado a las 300 mil toneladas res con hueso sobre una producción de 3,85/3,9 millones de toneladas. En el cierre del año el consumo fue de 60 kilos y en el promedio de los 12 meses se ubicó muy cerca de ese registro. Para 2018 el crecimiento productivo estará atado a las posibilidad de agregado de valor o terminación de hacienda con kilajes mayores aprovechando la buena relación maíz–carne.

Es cierto que hay más vientres en stock, también es real que la cría se vio afectada por las inundaciones este año, con lo cual no habría que esperar grandes cambios en la oferta de terneros, lo que lleva a pensar que las variaciones en la oferta y producción de carne no serían significativas. En ese contexto, si las exportaciones vuelven a crecer (algunos más optimistas creen que subirían otro 30%, pero hay cálculos más conservadores como los de Aacrea que hablan de un incremento de sólo 30 mil toneladas), el mercado ganadero y los precios de la carne deberían aumentar.

Muchos hablan en realidad de apenas una recuperación o recomposición de valores debido al retraso respecto de la inflación que sufrieron las cotizaciones en 2017.

 

Qué pasa con los pollos

En el sector avícola intentaron en 2017 recortar las líneas de producción, en eso están las principales empresas del rubro de acuerdo a lo que transmitieron las autoridades del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas.

La intención es evitar una caída del valor del producto a salida de fábrica. El año pasado manejaban una proyección de crecimiento del 6%, pero no llegarían y se espera que el consumo cierre en 43 kilos por habitante y año, pero Cepa dijo que en el último trimestre, por el achique de la producción, será de 41 kilos. En cuanto a las exportaciones, se llegaría a las 200 mil toneladas.

Para 2018 los dirigentes del sector creen que habrá un reordenamiento de la cadena. “La producción no va a crecer, seguramente tendremos uno o dos puntos menos que este año” dijo Roberto Domenech, presidente de Cepa, quien destacó que se requiere de medidas que devuelvan la competitividad sectorial: “Esperamos que el dólar esté paso a paso con la inflación”, señaló, con la esperanza de evitar la inflación en dólares de los costos.

Domenech dijo que los otros temas que aquejan al sector tienen que ver con la informalidad comercial y sanitaria, dos aspectos a trabajar, como así también la reducción de la presión fiscal.

 

Los cerdos se van para arriba

En el caso del sector porcino se habla de niveles de rentabilidad todavía buenos. Según un reciente informe sectorial de Coninagro, “la Argentina duplicó la producción de carne de cerdo en el transcurso de los últimos 7 años, pasando de las 280 mil toneladas en 2010 a las 565 mil de 2017. Asimismo el crecimiento fue sostenido, manteniéndose en el orden del 8%”. Luego el documento señala que en un modelo productivo pequeño y mediano el margen va de los 4.300 a 6.800 pesos, y la rentabilidad ronda el 20/27%. Este año las empresas productoras de carne de cerdo abastecieron al consumo local con 15 kilos por habitante/año y comenzaron a exportar. Se espera en 2018 un nuevo crecimiento productivo, según indicó Juan Uccelli, de la Asociación de Productores de Porcinos. “El crecimiento del sector está ya determinado con una base similar a la de 2017, que rondaría el 6% en cabezas y la posibilidad de aumentar los kilos a faena, aumentando la participación en la mesa de los argentinos”, completó el dirigente del sector porcino.

 

Aún  con problemas, Brasil mantiene el liderazgo en el mercado

Según datos difundidos por Abiec, la Asociación Brasileña de Industrias de la Carne, en noviembre el volumen de carne bovina exportada fue de 146.000 toneladas, lo que significó una facturación de 609 millones de dólares. Respecto del mismo mes del año pasado, Brasil embarcó 46% más carne y aumentó 43% la facturación.

En tanto, en el acumulado de enero a noviembre y tomando en cuenta también los productos congelados, los embarques de carne fresca vacuna de Brasil sumaron 1,1 millón de toneladas, de las cuales el 40% fueron a China y Hong Kong. Se trata del segundo mejor año de la historia para las exportaciones brasileñas, sólo superado por el volumen embarcado en 2014, según declararon a la prensa autoridades de ese país.

El mérito es mayor si se tiene en cuenta las dificultades que tuvo el sector en la primera parte del año. En un primer momento estalló el conflicto por la comercialización de carne en mal estado, luego empresarios de la mayor empresa multinacional del país vecino (JBS) se vieron involucrados en casos de corrupción. El empuje del sector frigorífico y de la cadena de la carne logró revertir ese mal arranque del año. Además queda en evidencia la fortaleza de la demanda mundial de carne vacuna. Para este año el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) prevé que las exportaciones de carne superen las 10 millones de toneladas, lo que significaría un crecimiento del 9% en el comercio global durante los últimos 5 años.

Brasil es el segundo productor mundial de carne vacuna. El año pasado llegó a las 10 millones de toneladas y para este año se esperan embarques por 1,8 millones de toneladas, lo que significa que ocupará también el segundo lugar, pero en el ranking de exportadores.

 

Paraguay: esperan crecimiento del sector cárnico

Funcionarios del gobierno paraguayo estimaron que este año toda la cadena de la carne podría crecer 8%. Se basan en que a partir de enero se comienza a implementar un plan piloto de aumento del procreo.

Esa proyección está basada en un programa oficial de fomento de la implementación de tecnología en el manejo de la reproducción de animales y también en financiación de parte de la banca pública y privada.

Según datos oficiales, el stock ganadero es de 13,8 millones de cabezas. A noviembre de 2017 Paraguay exportó carne por 1.312 millones de dólares y se espera un nuevo crecimiento este año. En tal sentido las autoridades y empresarios guaraníes aguardan la respuesta de Hong Kong para una entrevista con autoridades de su servicio veterinario con el objetivo de evaluar la apertura de ese mercado.

Empresarios de la industria de la carne y directivos del servicio sanitario declararon a la prensa de ese país que consideran que el proceso está terminado y que quedarían algunos ajustes muy pequeños para un entendimiento total sobre algunos aspectos mínimos.

Hong Kong, según cifras del USDA, importó el año pasado 425 mil toneladas de carne vacuna res con hueso, se trató del quinto importador global del producto. Un buen cliente para las aspiraciones paraguayas.

Por Nicolás Razzetti

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