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Cómo manejar el estrés del ternero en el encierre a corral

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Cómo manejar el estrés del ternero en el encierre a corral

Magdalena Strongoli

Pablo Guiroy es ingeniero agronómo y realizó trabajos de investigación en Estados Unidos sobre un producto para fortalecerlos durante los primeros 21 días, que es el período crítico.

Los procesos de adaptación no son exclusivos de las personas. Tanto los laboratorios como los especialistas que trabajan para los feedlots sostienen que cuando los vacunos son separados de su madre y pasan al corral sufren un profundo estrés que puede llevarlos a la muerte. El ingeniero agrónomo Pablo Guiroy, quien trabaja en desarrollo e investigación en la firma Provimi, estuvo en San Luis Feria para hablar de lo importante que son los primeros 21 días en el encierre a corral.

Las enfermedades respiratorias son una de las patologías más comunes que sufren los animales, sobre todo para aquéllos que ante un espacio desconocido y nueva alimentación experimentan una sensación de miedo propia de la incertidumbre que viven. "La tensión del animal comienza justo en el momento en el que es separado de su madre. Si esa separación implica ir a un feedlot, esos niveles de tensión aumentan", dijo el especialista al comienzo de su disertación, que convocó a alrededor de 30 productores ganaderos que en su mayoría eran clientes de  Sánchez Agronegocios.

El transporte, tanto en distancias cortas como largas, es otro momento en el que no se hacen las cosas según la necesidad del animal y el momento que vive. "Generalmente se baja al bovino en el campo de destino, se lo deja hasta que se tranquiliza y a continuación se lo coloca en la manga para ser vacunado. Rápidamente le ofrecerán una nueva alimentación que se encuentra en comederos que jamás han conocido y si a eso le sumamos algún factor climático poco favorable, el riesgo de que contraigan alguna enfermedad es altísimo", alertó Guiroy.

"En Argentina el período de engorde es relativamente corto y no supera los 120 días. Los técnicos creemos -hay estudios que lo sustentan- que los primeros 21 días dentro del corral tienen un efecto importantísimo en la futura performance del animal", aseguró, al tiempo que mostraba en un proyector una imagen de un vacuno con la cabeza baja, ojos que lagrimeaban y un caminar cansino, todos indicios que muestran a simple vista que el animal está enfermo. Más adelante en la charla analizó cuánto le cuesta al productor detectar animales con patologías. 

"Un animal estresado, que obviamente baja las defensas, tiene muchas más posibilidades de enfermarse", dijo Guiroy, y analizó un experimento en el que mostró a las claras sus afirmaciones. En la prueba se inyecta a animales con ingreso a confinamiento con una bacteria muy virulenta. Al día dos, había muerto el 20 por ciento y al otro día, más de la mitad.

 

Para el animal los primeros 21 días dentro del feedlot son vitales y es fundamental lograr bajarle los niveles de estrés producidos por el cambio de vida.

 

El investigador, quien ya había estado en San Luis durante el remate de Ser Beef del año pasado, contó que quienes hacen esas pruebas en los Estados Unidos se preguntan: ¿qué es más importante, el alimento y el agua?, ¿o el transporte? "Por un lado hay animales a los que por dos días se los restringió de agua y comida sin moverlos de su lugar de origen. Por otro, tenemos rodeos subidos a un camión durante 24 horas de viaje hasta su destino". Contó que el resultado de esa prueba fue que a los 28 días presentaban 300 gramos de diferencia entre los que estuvieron 24 horas sin agua ni alimento, contra los que anduvieron de viaje, por lo que quedó demostrado que la nutrición es lo más importante para el bienestar de los animales .

Agregó la explicación de por qué el mayor estrés se da ante la ausencia de las necesidades básicas y es que los vacunos no saben si ése será su destino final, por lo que los invade una incertidumbre que los llena de miedo.  "Cuando los animales llegan a un lugar nuevo pueden presentar inapetencia. Hay que adaptar el rumen. Otra de las consecuencias es la pérdida de nutrientes en los tejidos y baja inmunidad, entre otros problemas", contó Guiroy.

¿Cuándo se enferman los animales y de qué se enferman?, fueron los interrogantes que el especialista consideró pertinente responder. "Hay un estudio de 2009 que durante cinco años seguidos registró todos los animales enfermos en un feedlot. Arrojó que la mayoría de las patologías se presentan en las primeras cuatro semanas, lo que es normal porque los niveles de estrés hacen que sus defensas bajen", detalló, al tiempo que explicó que luego de los 21 días las tasas de mortalidad bajan y que sólo si se ha cometido algún grave error a nivel digestivo puede haber decesos.

Las principales enfermedades que se presentan en los rodeos están relacionadas con el aparato respiratorio. "Gracias a un estudio a campo que se hizo en Texas, Estados Unidos, se pudo detectar que ésa era el principal problema sanitario en el arribo de los animales para encierre. El 70 por ciento se moría por causas respiratorias. 'La hija del estrés', como llaman los estudiosos a esa patología, es más frecuente en los cambios de estación. Es decir, en la zafra del ternero en Argentina (de marzo a mayo) por ejemplo, se da mucho porque aumenta el polvo, y ésa es una de las causas de las enfermedades respiratorias".

"Otro elemento a tener en cuenta es el alimento triturado, que también produce pequeñas partículas que ingresan a las vías respiratorias del animal. La defensa del animal son los mocos que absorben todas las partículas pequeñas que están dando vuelta en el ambiente. El problema es cuando el animal se deshidrata o cuando la exposición al sol y al viento estropea la función de la mucosa", analizó el ingeniero, que para ser bien gráfico aseguró que el sistema respiratorio de los vacunos no es tan distinto al de los humanos.

"Las consecuencias del mal funcionamiento del sistema respiratorio son la mortandad en masa y costos más elevados. En caso de detectar anomalías se colocarán antibióticos en el momento en el que presentan el primer síntoma: el lagrimeo. A lo que hay que sumarle que hay que destinar personal para que cuide a esos animales y la interrupción de tareas", sacó cuentas Guiroy.

A los 160 días de engorde hicieron estudios a finales de los '90 sobre animales enfermos que habían sobrevivido, a los que le pusieron una caravana. El aumento diario de enfermos y no detectados fue de 100 gramos. "Lo interesante fue que descubrieron en los frigoríficos que el problema eran los subclínicos. Es decir, aquéllos que no habían sido detectados", comentó el especialista, quien explicó los momentos por los que pasará un ternero a corral antes de cumplir con el objetivo de ser faenado.

Hay factores que el productor puede controlar y otros que le son ajenos. "La inmunidad del ternero va a depender también de factores previos como si la madre tenía buena nutrición, si la cría recibió calostro, si era de temperamento malo o si fueron vacunados. Ésos y otros factores repercutirán positivamente a la hora del destete, pero muchas veces no los manejamos", enfatizó.

El ingeniero, que trabajó alrededor de 20 años en Estados Unidos y volvió a su país por motivos familiares, comentó que lo anterior no es posible modificarlo, pero si el tratamiento que se les da al momento en el que ingresan al establecimiento de engorde. "La nutrición y el manejo del animal en general es lo que podremos controlar. Entonces, ¿qué hacer en el ingreso al corral? Cuando el animal está en pastoreo tiene una carga muy baja de patógenos, pero los diferentes tratamientos en el engorde (mangas, privación de alimentación, frío y calor) hacen que las defensas bajen porque al revés del campo de cría, los feedlot tiene alta cantidad de patógenos", explicó, y añadió que ante esa realidad en la producción Argentina se hace poco y nada.

 

 

El especialista sostiene que para devolverle la tranquilidad perdida es necesario acercarlo a lo que es conocido por el ternero y bajar así la incertidumbre.

 

La vacuna soluciona otros problemas pero no el de los primeros 21 días, tiempo que tarda en hacer efecto la inmunidad. "Un animal con defensas puede defenderse de la entrada de patógenos. El momento de la inyección no garantiza la inmunidad sanitaria", reveló, y agregó que la primera defensa que se le puede dar al animal "es devolverle un estado de tranquilidad y una manera de hacerlo es reencontrarlo con lo que es conocido para él. Tres aspectos son importantes tener en cuenta. En primer lugar la mente. Ofrecerle un heno como alimento será los más parecido a lo que recibió al pie de la madre. Ponerle agua en lugares sin ruidos es otra cosa que calma la mente. El rumen se pierde en los días que no han consumido alimentos y que hay que levantar. Por último hay que tener el cuenta el tejido, que se trabaja con tablas de nutrición que pueden evaluar qué cantidad de energía, proteína metabolizarte, calcio, fósforo y magnesio", aseguró, y afirmó que en ese primer momento no se puede pretender un crecimiento estable hasta que el rodeo se adapte al nuevo hábitat.

La charla terminó con un asado que compartieron productores, miembros de Sánchez Agronegocios y clientes de Provimi. Allí quedó planteado el tema de cómo asistir a los terneros en tan delicado momento y las distintas formas de hacerlo.

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Cómo manejar el estrés del ternero en el encierre a corral

Pablo Guiroy es ingeniero agronómo y realizó trabajos de investigación en Estados Unidos sobre un producto para fortalecerlos durante los primeros 21 días, que es el período crítico.

Los procesos de adaptación no son exclusivos de las personas. Tanto los laboratorios como los especialistas que trabajan para los feedlots sostienen que cuando los vacunos son separados de su madre y pasan al corral sufren un profundo estrés que puede llevarlos a la muerte. El ingeniero agrónomo Pablo Guiroy, quien trabaja en desarrollo e investigación en la firma Provimi, estuvo en San Luis Feria para hablar de lo importante que son los primeros 21 días en el encierre a corral.

Las enfermedades respiratorias son una de las patologías más comunes que sufren los animales, sobre todo para aquéllos que ante un espacio desconocido y nueva alimentación experimentan una sensación de miedo propia de la incertidumbre que viven. "La tensión del animal comienza justo en el momento en el que es separado de su madre. Si esa separación implica ir a un feedlot, esos niveles de tensión aumentan", dijo el especialista al comienzo de su disertación, que convocó a alrededor de 30 productores ganaderos que en su mayoría eran clientes de  Sánchez Agronegocios.

El transporte, tanto en distancias cortas como largas, es otro momento en el que no se hacen las cosas según la necesidad del animal y el momento que vive. "Generalmente se baja al bovino en el campo de destino, se lo deja hasta que se tranquiliza y a continuación se lo coloca en la manga para ser vacunado. Rápidamente le ofrecerán una nueva alimentación que se encuentra en comederos que jamás han conocido y si a eso le sumamos algún factor climático poco favorable, el riesgo de que contraigan alguna enfermedad es altísimo", alertó Guiroy.

"En Argentina el período de engorde es relativamente corto y no supera los 120 días. Los técnicos creemos -hay estudios que lo sustentan- que los primeros 21 días dentro del corral tienen un efecto importantísimo en la futura performance del animal", aseguró, al tiempo que mostraba en un proyector una imagen de un vacuno con la cabeza baja, ojos que lagrimeaban y un caminar cansino, todos indicios que muestran a simple vista que el animal está enfermo. Más adelante en la charla analizó cuánto le cuesta al productor detectar animales con patologías. 

"Un animal estresado, que obviamente baja las defensas, tiene muchas más posibilidades de enfermarse", dijo Guiroy, y analizó un experimento en el que mostró a las claras sus afirmaciones. En la prueba se inyecta a animales con ingreso a confinamiento con una bacteria muy virulenta. Al día dos, había muerto el 20 por ciento y al otro día, más de la mitad.

 

Para el animal los primeros 21 días dentro del feedlot son vitales y es fundamental lograr bajarle los niveles de estrés producidos por el cambio de vida.

 

El investigador, quien ya había estado en San Luis durante el remate de Ser Beef del año pasado, contó que quienes hacen esas pruebas en los Estados Unidos se preguntan: ¿qué es más importante, el alimento y el agua?, ¿o el transporte? "Por un lado hay animales a los que por dos días se los restringió de agua y comida sin moverlos de su lugar de origen. Por otro, tenemos rodeos subidos a un camión durante 24 horas de viaje hasta su destino". Contó que el resultado de esa prueba fue que a los 28 días presentaban 300 gramos de diferencia entre los que estuvieron 24 horas sin agua ni alimento, contra los que anduvieron de viaje, por lo que quedó demostrado que la nutrición es lo más importante para el bienestar de los animales .

Agregó la explicación de por qué el mayor estrés se da ante la ausencia de las necesidades básicas y es que los vacunos no saben si ése será su destino final, por lo que los invade una incertidumbre que los llena de miedo.  "Cuando los animales llegan a un lugar nuevo pueden presentar inapetencia. Hay que adaptar el rumen. Otra de las consecuencias es la pérdida de nutrientes en los tejidos y baja inmunidad, entre otros problemas", contó Guiroy.

¿Cuándo se enferman los animales y de qué se enferman?, fueron los interrogantes que el especialista consideró pertinente responder. "Hay un estudio de 2009 que durante cinco años seguidos registró todos los animales enfermos en un feedlot. Arrojó que la mayoría de las patologías se presentan en las primeras cuatro semanas, lo que es normal porque los niveles de estrés hacen que sus defensas bajen", detalló, al tiempo que explicó que luego de los 21 días las tasas de mortalidad bajan y que sólo si se ha cometido algún grave error a nivel digestivo puede haber decesos.

Las principales enfermedades que se presentan en los rodeos están relacionadas con el aparato respiratorio. "Gracias a un estudio a campo que se hizo en Texas, Estados Unidos, se pudo detectar que ésa era el principal problema sanitario en el arribo de los animales para encierre. El 70 por ciento se moría por causas respiratorias. 'La hija del estrés', como llaman los estudiosos a esa patología, es más frecuente en los cambios de estación. Es decir, en la zafra del ternero en Argentina (de marzo a mayo) por ejemplo, se da mucho porque aumenta el polvo, y ésa es una de las causas de las enfermedades respiratorias".

"Otro elemento a tener en cuenta es el alimento triturado, que también produce pequeñas partículas que ingresan a las vías respiratorias del animal. La defensa del animal son los mocos que absorben todas las partículas pequeñas que están dando vuelta en el ambiente. El problema es cuando el animal se deshidrata o cuando la exposición al sol y al viento estropea la función de la mucosa", analizó el ingeniero, que para ser bien gráfico aseguró que el sistema respiratorio de los vacunos no es tan distinto al de los humanos.

"Las consecuencias del mal funcionamiento del sistema respiratorio son la mortandad en masa y costos más elevados. En caso de detectar anomalías se colocarán antibióticos en el momento en el que presentan el primer síntoma: el lagrimeo. A lo que hay que sumarle que hay que destinar personal para que cuide a esos animales y la interrupción de tareas", sacó cuentas Guiroy.

A los 160 días de engorde hicieron estudios a finales de los '90 sobre animales enfermos que habían sobrevivido, a los que le pusieron una caravana. El aumento diario de enfermos y no detectados fue de 100 gramos. "Lo interesante fue que descubrieron en los frigoríficos que el problema eran los subclínicos. Es decir, aquéllos que no habían sido detectados", comentó el especialista, quien explicó los momentos por los que pasará un ternero a corral antes de cumplir con el objetivo de ser faenado.

Hay factores que el productor puede controlar y otros que le son ajenos. "La inmunidad del ternero va a depender también de factores previos como si la madre tenía buena nutrición, si la cría recibió calostro, si era de temperamento malo o si fueron vacunados. Ésos y otros factores repercutirán positivamente a la hora del destete, pero muchas veces no los manejamos", enfatizó.

El ingeniero, que trabajó alrededor de 20 años en Estados Unidos y volvió a su país por motivos familiares, comentó que lo anterior no es posible modificarlo, pero si el tratamiento que se les da al momento en el que ingresan al establecimiento de engorde. "La nutrición y el manejo del animal en general es lo que podremos controlar. Entonces, ¿qué hacer en el ingreso al corral? Cuando el animal está en pastoreo tiene una carga muy baja de patógenos, pero los diferentes tratamientos en el engorde (mangas, privación de alimentación, frío y calor) hacen que las defensas bajen porque al revés del campo de cría, los feedlot tiene alta cantidad de patógenos", explicó, y añadió que ante esa realidad en la producción Argentina se hace poco y nada.

 

 

El especialista sostiene que para devolverle la tranquilidad perdida es necesario acercarlo a lo que es conocido por el ternero y bajar así la incertidumbre.

 

La vacuna soluciona otros problemas pero no el de los primeros 21 días, tiempo que tarda en hacer efecto la inmunidad. "Un animal con defensas puede defenderse de la entrada de patógenos. El momento de la inyección no garantiza la inmunidad sanitaria", reveló, y agregó que la primera defensa que se le puede dar al animal "es devolverle un estado de tranquilidad y una manera de hacerlo es reencontrarlo con lo que es conocido para él. Tres aspectos son importantes tener en cuenta. En primer lugar la mente. Ofrecerle un heno como alimento será los más parecido a lo que recibió al pie de la madre. Ponerle agua en lugares sin ruidos es otra cosa que calma la mente. El rumen se pierde en los días que no han consumido alimentos y que hay que levantar. Por último hay que tener el cuenta el tejido, que se trabaja con tablas de nutrición que pueden evaluar qué cantidad de energía, proteína metabolizarte, calcio, fósforo y magnesio", aseguró, y afirmó que en ese primer momento no se puede pretender un crecimiento estable hasta que el rodeo se adapte al nuevo hábitat.

La charla terminó con un asado que compartieron productores, miembros de Sánchez Agronegocios y clientes de Provimi. Allí quedó planteado el tema de cómo asistir a los terneros en tan delicado momento y las distintas formas de hacerlo.

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