eldiariodelarepublica.com
“Siento que mi hijo está con vida”, dijo el padre de Rubilar

Escuchá acá la 90.9

Escuchá acá la 90.9
X

“Siento que mi hijo está con vida”, dijo el padre de Rubilar

Aunque admitió que la remera encontrada en el campo, cercano a Las Isletas, era de “Pupi”, no cree que los restos óseos sean los del joven.

La remera azul petróleo y con mangas cortas que la Policía encontró a unos 20 metros de donde estaban los restos óseos, que podrían ser de Juan Carlos Rubilar, es la misma que usaba el joven desaparecido, reconoció Ricardo, su padre. La zapatilla roja del pie derecho que estaba a unos 150 metros de los huesos también se parecía bastante a la que calzaba el chico discapacitado, agregó. Pero, al menos para la familia, eso no quiere decir que las partes óseas halladas sobre el inmenso maizal del campo “La Laura”, al este de Las Isletas, sea todo lo que quedó de su hijo. “Seguimos buscando a 'Pupi', porque, para nosotros, él está en algún lado, vivo”, expresó.

Ayer (lunes), al mediodía, cuando El Diario habló con Ricardo se enteró por este medio que los investigadores habían encontrado en estos últimos días más huesos y cabellos en la siembra de “La Laura”. Aunque el hombre de 58 años no pudo evitar bajar la mirada y que una lágrima comenzara a escurrirse en su ojo derecho -un tic que le quedó desde que sufrió una parálisis facial-, de inmediato alzó la cabeza y le contestó al periodista: “A nosotros nos dijeron que hasta que no estén los resultados de ADN no podemos saber si esos huesos son de mi hijo”. Se refería a lo que el juez Alfredo Cuello y el fiscal Maximiliano Bazla le aclararon a su familia hace casi dos semanas sobre el hallazgo de los primeros restos.

Más allá de lo que esas pericias genéticas (que demorarían no menos de cinco meses en estar listas, según le habría comentado el juez a la familia) puedan revelar, el padre de Rubilar está convencido de que las partes óseas secuestradas no son del joven de 29 años. “Todos me han dicho que si alguien muere tendría que quedarle algo de la piel. Por eso es imposible que en cuatro meses y medio todo lo que quede de una persona sean esos huesos pelados y blancos que encontraron”, explicó, de acuerdo a lo que unos amigos cazadores le contaron sobre cómo, después de mucho tiempo, los cuerpos de los animales quedan reducidos a esqueletos amarillentos y, más tarde, blanquecinos.

Pero, a un margen de esa explicación, hay otra cosa que mantiene viva la esperanza de hallar a “Pupi”. “Yo siento que mi hijo aún está con vida, porque cuando alguien muere se manifiesta de alguna manera. Se mueven las cosas o uno presiente el espíritu de esa persona. Y yo no siento eso ahora…”, se sinceró.

En tanto a la remera encontrada en “La Laura”, el hombre no niega que pueda ser del chico desaparecido el 4 de febrero. “El día que él se perdió hacía mucho calor, como 38 o 39 grados. A lo mejor, mi hijo se sacó la chomba, se la puso en el hombro y andaba en cuero”, explicó. Respecto a la zapatilla roja, si bien reconoce que Juan Carlos pudo perderla en el camino, no está del todo seguro de que sea suya. Su hija Jésica, que fue a la morgue a reconocer los elementos, le contó que el calzado que le mostraron estaba “muy viejo”. “No puede ser de 'Pupi' porque nosotros hacía como veinte días que le habíamos comprado las zapatillas con las que andaba”, aclaró. Además, los cordones del calzado que localizaron en el campo eran negros, mientras que los que usaba el chico al momento de su desaparición eran blancos, aseguró.

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
TAGS
COMENTARIOS

“Siento que mi hijo está con vida”, dijo el padre de Rubilar

28 de febrero. La familia de "Pupi" pidió por su aparición frente a la Municipalidad de Villa Mercedes. Foto: Héctor Portela.

Aunque admitió que la remera encontrada en el campo, cercano a Las Isletas, era de “Pupi”, no cree que los restos óseos sean los del joven.

La remera azul petróleo y con mangas cortas que la Policía encontró a unos 20 metros de donde estaban los restos óseos, que podrían ser de Juan Carlos Rubilar, es la misma que usaba el joven desaparecido, reconoció Ricardo, su padre. La zapatilla roja del pie derecho que estaba a unos 150 metros de los huesos también se parecía bastante a la que calzaba el chico discapacitado, agregó. Pero, al menos para la familia, eso no quiere decir que las partes óseas halladas sobre el inmenso maizal del campo “La Laura”, al este de Las Isletas, sea todo lo que quedó de su hijo. “Seguimos buscando a 'Pupi', porque, para nosotros, él está en algún lado, vivo”, expresó.

Ayer (lunes), al mediodía, cuando El Diario habló con Ricardo se enteró por este medio que los investigadores habían encontrado en estos últimos días más huesos y cabellos en la siembra de “La Laura”. Aunque el hombre de 58 años no pudo evitar bajar la mirada y que una lágrima comenzara a escurrirse en su ojo derecho -un tic que le quedó desde que sufrió una parálisis facial-, de inmediato alzó la cabeza y le contestó al periodista: “A nosotros nos dijeron que hasta que no estén los resultados de ADN no podemos saber si esos huesos son de mi hijo”. Se refería a lo que el juez Alfredo Cuello y el fiscal Maximiliano Bazla le aclararon a su familia hace casi dos semanas sobre el hallazgo de los primeros restos.

Más allá de lo que esas pericias genéticas (que demorarían no menos de cinco meses en estar listas, según le habría comentado el juez a la familia) puedan revelar, el padre de Rubilar está convencido de que las partes óseas secuestradas no son del joven de 29 años. “Todos me han dicho que si alguien muere tendría que quedarle algo de la piel. Por eso es imposible que en cuatro meses y medio todo lo que quede de una persona sean esos huesos pelados y blancos que encontraron”, explicó, de acuerdo a lo que unos amigos cazadores le contaron sobre cómo, después de mucho tiempo, los cuerpos de los animales quedan reducidos a esqueletos amarillentos y, más tarde, blanquecinos.

Pero, a un margen de esa explicación, hay otra cosa que mantiene viva la esperanza de hallar a “Pupi”. “Yo siento que mi hijo aún está con vida, porque cuando alguien muere se manifiesta de alguna manera. Se mueven las cosas o uno presiente el espíritu de esa persona. Y yo no siento eso ahora…”, se sinceró.

En tanto a la remera encontrada en “La Laura”, el hombre no niega que pueda ser del chico desaparecido el 4 de febrero. “El día que él se perdió hacía mucho calor, como 38 o 39 grados. A lo mejor, mi hijo se sacó la chomba, se la puso en el hombro y andaba en cuero”, explicó. Respecto a la zapatilla roja, si bien reconoce que Juan Carlos pudo perderla en el camino, no está del todo seguro de que sea suya. Su hija Jésica, que fue a la morgue a reconocer los elementos, le contó que el calzado que le mostraron estaba “muy viejo”. “No puede ser de 'Pupi' porque nosotros hacía como veinte días que le habíamos comprado las zapatillas con las que andaba”, aclaró. Además, los cordones del calzado que localizaron en el campo eran negros, mientras que los que usaba el chico al momento de su desaparición eran blancos, aseguró.

Logín