26°SAN LUIS - Miércoles 26 de Enero de 2022

26°SAN LUIS - Miércoles 26 de Enero de 2022

EN VIVO

La víctima deseó que Dios perdone a su violador; un tribunal le dio 16 años de cárcel

Este miércoles, Gabriel Alejandro Denis fue condenado en un juicio abreviado por haber secuestrado, golpeado, herido y abusado de una adolescente en 2017, en Merlo.

Por redacción
| 25 de septiembre de 2019
Denis, de suéter claro, sentado ante los jueces antes del veredicto. Fotos: Prensa Poder Judicial.

Lo que Gabriel Alejandro Denis le hizo a la víctima fue un verdadero horror. Valiéndose de un arma blanca, el hombre interceptó a la joven de 17 años en la calle, la amenazó y la mantuvo secuestrada seis horas en una precaria pieza en la zona de Piedra Blanca, donde la violó reiteradas veces, la golpeó y hasta le provocó un profundo corte en una mano cuando intentó resistirse. Pero este miércoles, cuando los jueces de la Cámara de Apelaciones de Concarán le preguntaron a la joven qué opinaba sobre la condena que iban a darle a su agresor, la chica dijo creer “mucho en Dios después de esto, que te perdone Dios (dirigiéndose a Denis). No voy a perder mi fe en las cosas buenas de la vida por todo esto. No le deseo el mal a nadie, nunca”. Finalmente, el acusado fue sentenciado a 16 años de cárcel.

 

El hecho ocurrió la noche del martes 24 de enero de 2017, cuando la víctima, que entonces tenía 17 años, fue interceptada por Denis cerca de las diez de la noche cuando salió de comprar de un kiosco en la zona de Piedra Blanca abajo.

 

Con un cuchillo tipo serrucho, el agresor la obligó a fingir que era su pareja y la llevó hasta una precaria construcción en el fondo del lavadero de autos en el que trabajaba, en la esquina de avenida Fermín Romero y calle Las Achiras.

 

Según le relató la adolescente a su mamá, en las seis horas que la tuvo retenida Denis la abusó varias veces, dos con acceso carnal, y la golpeó en varias oportunidades hasta que la hirió en uno de sus dedos con el cuchillo, un corte que precisó cuatro puntos de sutura.

 

 

 

Cuando logró escapar, la madrugada del miércoles 25, semidesnuda y a pie, la víctima corrió hasta la casa de su novio, que buscó a su suegra para llevarla al hospital de Merlo, a dónde ingresó alrededor de las cinco de la mañana según versa la reconstrucción que hizo la oficina de Prensa del Poder Judicial.

 

El mismo día médicos y psicólogos del Poder Judicial la revisaron y constataron que tenía hematomas en la cabeza, el cuello, los brazos y en la espalda. Además del corte en la mano.

 

El 3 de febrero la entrevistaron en Cámara Gesell, otra prueba central para la causa, aunque para ese entonces Denis ya estaba prófugo, e indocumentado, ya que la Policía halló su DNI en el allanamiento que hizo al lavadero de autos.

 

El acusado cayó preso el miércoles 23 mayo de 2018, en calle Chacho Peñaloza de la capital, cerca del Puente Blanco. Días más tarde, el juez Penal de Santa Rosa, Jorge Pinto, lo citó a indagatoria, pero el hombre se abstuvo, aunque antes de que venciera la prórroga de la detención pidió hablar.

 

En ese momento negó todos cargos y aclaró que la joven damnificada y él eran conocidos, y que desde unos 3 meses antes de la denuncia se juntaban regularmente a consumir sustancias ilícitas.

 

Para Pinto el resto de las pruebas fueron contundentes y lo procesó con prisión preventiva por el delito de abuso sexual con acceso carnal gravemente ultrajante, en concurso real con los delitos de abuso sexual con acceso carnal agravado por causar un grave daño en la salud física y mental de la víctima y por cometerse con arma; y retención y/o ocultación de una persona, con el fin de obligarla a hacer y tolerar algo contra su voluntad, agravado por haberse logrado el propósito y por cometerse en perjuicio de una menor de edad.

 

 

 

Juicio abreviado

 

Poco más de un año después de haber negado su crimen, Denis finalmente admitió todo con la finalidad de acceder a un juicio abreviado, que se celebró esta mañana.

 

Con la culpabilidad admitida, el defensor oficial José Francisco Pérez y el Fiscal de Cámara Mario Zudaire acordaron una pena a 16 años de cárcel de cumplimiento efectivo.

 

Fue cuando los jueces Sergio Darío De Battista, Juan Manuel Saá Zarandon y Sandra Elizabeth Piguillem le consultaron a la víctima, presente en la sala, su opinión. Respondió entre lágrimas.

 

 

Comentá vos tambien...