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Las huertas agroecológicas requieren de planificación

No es difícil tener éxito, pero hay que seguir lineamientos básicos que tienen que ver con la temporada, la luz solar, el espacio entre cultivos y el intercambio de semillas.

Ahora que las huertas son más que una moda, y que el Gobierno de San Luis las está fomentando para que todos los puntanos puedan comer productos frescos, saludables y económicos, es bueno tener en cuenta algunos conceptos básicos que complementen las capacitaciones que lleva adelante el Ministerio de Producción en toda la geografía provincial.

El primero es que hacer una huerta agroecológica exitosa en casa requiere de planificación. Como primer medida en la siembra, porque luego esa disposición de los cultivos influirá en el éxito final. En verano la disponibilidad de luz solar es alta, lo cual beneficia el crecimiento de las plantas de la huerta que brindan hojas, frutos y tallos comestibles.

Primero hay que pensar en las hortalizas que más se consumen en casa. Este dato es clave para considerar el espacio que cada planta ocupará, para asociarlas de manera que ninguna compita entre sí por ese espacio y la luz directa del sol.

Junto a este paso hay que asegurar que sean cultivos de la estación, siguiendo un calendario. Por medio de una guía, se puede encontrar información sobre el mejor momento para sembrar una especie (temporada de cultivo); el tiempo que tarda en germinar y hasta la primera cosecha; la distancia a la que hay que sembrar las semillas entre sí (si es que van al sitio definitivo) y entre otras líneas de cultivo.

Lo primero que aconseja el programa ProHuerta del INTA es acercarse a otra huerta para facilitar la circulación de semillas que se cultivan eficientemente en la región y de las que se obtienen las mejores cosechas.

Las principales especies de la temporada estival son albahaca, berenjena, calabaza, maíz dulce, melón, pepino, pimiento, poroto chaucha, puerro, radicheta o achicoria, tomate, zapallo, zapallito. Por su parte, las especies que podemos encontrar en todas las temporadas (si seleccionamos bien su variedad) son acelga, apio, lechuga, perejil, rabanito, remolacha, zanahoria.

En primavera-verano se siembra casi todo lo que produce frutos (tomate, pimiento, berenjena, zapallo, zapallito). Estas plantas necesitan como mínimo una exposición solar de seis horas.

A las especies vegetales que tienen semillas más pequeñas (lechugas, acelgas, rúculas, tomate, berenjena, pimientos, albahacas, puerro, radichetas), es importante sembrarlas en invernaderos o en sitios protegidos de los cambios bruscos de las temperaturas.

 

Lo más importante es decidir qué cultivos se quieren hacer cada temporada y darles prioridad a los que más gustan en la mesa familiar.

 

Las semillas grandes de esta temporada (porotos, maíz, zapallo, zapallito) se pueden sembrar directamente en el sitio donde crecerán durante el período de calor (siembra directa).

En recipientes hasta los 20 centímetros de profundidad se pueden sembrar las especies de raíces pequeñas (como rabanitos y cebollas) y la mayor parte de las aromáticas, como menta, tomillo, orégano, estragón, que a su vez tienen un efecto beneficioso porque ayudan a espantar los insectos.

En los que tienen hasta 40 centímetros (cajones de verduras reciclados, antiguos baldes), se puede sembrar especies de hojas comestibles, como acelga, lechugas de estación, radichetas y rúculas. En tanto que en los que tienen un tamaño mayor, como pueden ser pallets reciclados o macetas), es aconsejable sembrar las especies que brindan sus frutos (tomate, pimientos, calabazas, melones).

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Las huertas agroecológicas requieren de planificación

No es difícil tener éxito, pero hay que seguir lineamientos básicos que tienen que ver con la temporada, la luz solar, el espacio entre cultivos y el intercambio de semillas.

Ahora que las huertas son más que una moda, y que el Gobierno de San Luis las está fomentando para que todos los puntanos puedan comer productos frescos, saludables y económicos, es bueno tener en cuenta algunos conceptos básicos que complementen las capacitaciones que lleva adelante el Ministerio de Producción en toda la geografía provincial.

El primero es que hacer una huerta agroecológica exitosa en casa requiere de planificación. Como primer medida en la siembra, porque luego esa disposición de los cultivos influirá en el éxito final. En verano la disponibilidad de luz solar es alta, lo cual beneficia el crecimiento de las plantas de la huerta que brindan hojas, frutos y tallos comestibles.

Primero hay que pensar en las hortalizas que más se consumen en casa. Este dato es clave para considerar el espacio que cada planta ocupará, para asociarlas de manera que ninguna compita entre sí por ese espacio y la luz directa del sol.

Junto a este paso hay que asegurar que sean cultivos de la estación, siguiendo un calendario. Por medio de una guía, se puede encontrar información sobre el mejor momento para sembrar una especie (temporada de cultivo); el tiempo que tarda en germinar y hasta la primera cosecha; la distancia a la que hay que sembrar las semillas entre sí (si es que van al sitio definitivo) y entre otras líneas de cultivo.

Lo primero que aconseja el programa ProHuerta del INTA es acercarse a otra huerta para facilitar la circulación de semillas que se cultivan eficientemente en la región y de las que se obtienen las mejores cosechas.

Las principales especies de la temporada estival son albahaca, berenjena, calabaza, maíz dulce, melón, pepino, pimiento, poroto chaucha, puerro, radicheta o achicoria, tomate, zapallo, zapallito. Por su parte, las especies que podemos encontrar en todas las temporadas (si seleccionamos bien su variedad) son acelga, apio, lechuga, perejil, rabanito, remolacha, zanahoria.

En primavera-verano se siembra casi todo lo que produce frutos (tomate, pimiento, berenjena, zapallo, zapallito). Estas plantas necesitan como mínimo una exposición solar de seis horas.

A las especies vegetales que tienen semillas más pequeñas (lechugas, acelgas, rúculas, tomate, berenjena, pimientos, albahacas, puerro, radichetas), es importante sembrarlas en invernaderos o en sitios protegidos de los cambios bruscos de las temperaturas.

 

Lo más importante es decidir qué cultivos se quieren hacer cada temporada y darles prioridad a los que más gustan en la mesa familiar.

 

Las semillas grandes de esta temporada (porotos, maíz, zapallo, zapallito) se pueden sembrar directamente en el sitio donde crecerán durante el período de calor (siembra directa).

En recipientes hasta los 20 centímetros de profundidad se pueden sembrar las especies de raíces pequeñas (como rabanitos y cebollas) y la mayor parte de las aromáticas, como menta, tomillo, orégano, estragón, que a su vez tienen un efecto beneficioso porque ayudan a espantar los insectos.

En los que tienen hasta 40 centímetros (cajones de verduras reciclados, antiguos baldes), se puede sembrar especies de hojas comestibles, como acelga, lechugas de estación, radichetas y rúculas. En tanto que en los que tienen un tamaño mayor, como pueden ser pallets reciclados o macetas), es aconsejable sembrar las especies que brindan sus frutos (tomate, pimientos, calabazas, melones).

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