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Amasan pan y lo llevan a los barrios periféricos

Emanuel González y sus amigos arman bolsas y las reparten a las familias que no pueden salir a trabajar.

Emanuel González es un joven villamercedino que hace cinco años realiza tareas solidarias para comedores de la ciudad. En el último tiempo, su colaboración era solo con "Adulam", ubicado en el barrio Ciudad Jardín. Pero desde que el Presidente de la Nación puso en vigencia el Decreto de Necesidad y Urgencia, el muchacho buscó la forma de brindarles alguna ayuda a las familias que se vieron más perjudicadas por la cuarentena, como los trabajadores independientes y los desempleados, entre otros.

Todo comenzó porque algunos conocidos le enviaron mensajes, y ahí decidió incorporarse en un grupo que fue formado en la red social Facebook, cuyo nombre es “Nos Ayudamos”. Allí, con un grupo de personas de todos los sectores de la ciudad, comenzó una campaña para que sus amigos y contactos puedan hacer donaciones sin la necesidad de salir de sus casas. Así fue como en un principio recibió algunos corderitos y rasquetas por parte de comerciantes; al día siguiente, junto a su familia, su pareja Gabriela Videla y el hijo de ella, Pablo Quevedo, se pusieron guantes y barbijos y los llevaron a los lugares más carenciados con el lema de que “cada casa tenga algo para desayunar”.

En comunicación por WhatsApp con sus amigos Sebastián Peinado, Martín Sosa y Mariano Casale, se les ocurrió la idea de hacer la propia panificación y buscar en cada barrio un representante que conozca quiénes la necesitan y puedan llevarles una bolsa con pan casero. Uno de los integrantes hace facturas para vender en la calle y aprovecharon sus herramientas para utilizar los kilos de harina y levadura que tenían para ayudar a los demás.

La primera vez, hicieron veinticinco unidades, al día siguiente sumaron diez y ayer tenían sesenta y cinco en proceso de leudado.

Zuleika Arsat y Micaela Díaz, dos de las administradoras del grupo de Facebook, son las encargadas de hacer un listado de los domicilios a los que llevarán las bolsitas de mercadería. También César Mansilla, propietario de una panadería, colabora con la donación de lo que no vende en su comercio, como prepizzas, pan de hamburguesas, pebetes y facturas.

El muchacho sale a las 20, con un permiso especial y una camioneta que le prestaron; va desde la periferia al centro para llegar a todos lados.

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Amasan pan y lo llevan a los barrios periféricos

Emanuel González y sus amigos arman bolsas y las reparten a las familias que no pueden salir a trabajar.

Donaciones. Villamercedinos colaboran con alimentos no perecederos.

Emanuel González es un joven villamercedino que hace cinco años realiza tareas solidarias para comedores de la ciudad. En el último tiempo, su colaboración era solo con "Adulam", ubicado en el barrio Ciudad Jardín. Pero desde que el Presidente de la Nación puso en vigencia el Decreto de Necesidad y Urgencia, el muchacho buscó la forma de brindarles alguna ayuda a las familias que se vieron más perjudicadas por la cuarentena, como los trabajadores independientes y los desempleados, entre otros.

Todo comenzó porque algunos conocidos le enviaron mensajes, y ahí decidió incorporarse en un grupo que fue formado en la red social Facebook, cuyo nombre es “Nos Ayudamos”. Allí, con un grupo de personas de todos los sectores de la ciudad, comenzó una campaña para que sus amigos y contactos puedan hacer donaciones sin la necesidad de salir de sus casas. Así fue como en un principio recibió algunos corderitos y rasquetas por parte de comerciantes; al día siguiente, junto a su familia, su pareja Gabriela Videla y el hijo de ella, Pablo Quevedo, se pusieron guantes y barbijos y los llevaron a los lugares más carenciados con el lema de que “cada casa tenga algo para desayunar”.

En comunicación por WhatsApp con sus amigos Sebastián Peinado, Martín Sosa y Mariano Casale, se les ocurrió la idea de hacer la propia panificación y buscar en cada barrio un representante que conozca quiénes la necesitan y puedan llevarles una bolsa con pan casero. Uno de los integrantes hace facturas para vender en la calle y aprovecharon sus herramientas para utilizar los kilos de harina y levadura que tenían para ayudar a los demás.

La primera vez, hicieron veinticinco unidades, al día siguiente sumaron diez y ayer tenían sesenta y cinco en proceso de leudado.

Zuleika Arsat y Micaela Díaz, dos de las administradoras del grupo de Facebook, son las encargadas de hacer un listado de los domicilios a los que llevarán las bolsitas de mercadería. También César Mansilla, propietario de una panadería, colabora con la donación de lo que no vende en su comercio, como prepizzas, pan de hamburguesas, pebetes y facturas.

El muchacho sale a las 20, con un permiso especial y una camioneta que le prestaron; va desde la periferia al centro para llegar a todos lados.

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