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El silencio de los no inocentes, una costumbre gubernamental

El video que se viralizó en las últimas horas en el que el ministro de Cultura maltrata a policías dejó mudos a los voceros gubernamentales. No es la primera vez.  

Por redacción
| 08 de mayo de 2025

Humilla, lastima, denigra el silencio aturdidor con que el Gobierno provincial tomó la aparición de un video en donde se ve al ministro de Turismo y Cultura, Juan Álvarez Pinto, humilla, lastima y denigra a un grupo de policías que lo detuvo para un control de rutina. A los gritos, desencajado, el funcionario mostró todo su autoritarismo en unos pocos segundos que duraron para siempre.

 

 

Como es su costumbre, la administración provincial prefirió callar y ocultar, una conducta que repite cada vez que un funcionario se ve envuelto en hechos de corrupción o en escándalos como el que ahora salpica, una vez más, al ministro.

 

 

La semana pasada las acusaciones cayeron sobre el ministro de Desarrollo Productivo Federico Trombotto, en su mayoría en relación a su vinculación a la comida en mal estado que el PANE repartió en las escuelas públicas y que derivó en la intoxicación de más de 70 alumnos. Con un tacto en su mano derecha que se parece al de un manco de mano derecha, Diego Masci, el secretario de comunicación, se centró en responder una sola de esas acusaciones: la que decía que el Gobierno provincial veía algo de responsablidad en la distribución del alimento a la intendencia Municipal. De lo otro no dijo nada, calló y con eso otorgó. 

 

 

Tan mal le salió el tiro a Masci que lo único que salió a desmentir con su dialéctica de escuela primaria fue lo que horas más tarde se confirmó por una filtración que funcionarios de la Municipalidad hicieron al portal El mosquito puntano que confirman la vinculación de Trombotto con los alimentos repartidos en las escuelas.

 

 

En el caso del irascible Álvarez Pinto la mudez es aún más llamativa. El Gobierno tiene muchas formas de defender a su delfín barbado. Sin embargo no lo hace.

 

 

Puede decir que el ministro estaba viviendo una jornada especial por algún motivo personal, puede decir que la Policía lo hostigó de mala manera y provocó la reacción desmesurada, puede decir que le llama la atención que el video aparezca pocos días antes de un acto electoral, puede decir que es una campaña de desprestigio, puede decir –con el sentido tan particular de la lealtad que tiene el poggismo- que el funcionario pertenece al partido radical y que de allí deben surgir las explicaciones. Pero no dijo nada.

 

 

Por redes sociales, un grupo de defensores del poggismo de cabotaje solo atinó una defensa al informar que el video fue grabado en noviembre del 2023. Más allá de que la fecha no está estipulada por ninguna fuente oficial debido a todas guardaron silencio, esa justificación era la única que no tenía fuerza ni validez. Álvarez Pinto maltrató a la Policía y abusó de su autoridad –en noviembre de 2023 era intendente de Merlo- más allá de las fechas. El hecho es gravísimo hoy, fue gravísimo ayer y será gravísimo mañana.

 

 

El ministros también se mantuvo en silencio, aunque siempre sonriente para las fotos. En sus redes sociales subió historias sobre el proceso electoral y por la noche del miércoles observó en la primera fila del Cine Teatro San Luis de una presentación de la delegación puntana que en enero participó del festival de Cosquín. Es probable que el jueves viaje a Buenos Aires para ser parte del modesto acto central de la provincia en la Feria del Libro que se realiza en la Rural. Ojalá, si maneja, lleve los papeles del auto en norma.

 

 

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