Una leyenda que vuelve: el caso OVNI de San Luis que fue investigado en Estados Unidos
El misterioso hecho volvió a escena. Un expediente de 37 fojas desclasificado presentado por CEFORA confirma que el hecho ocurrido en el embalse puntano que fue investigado por la Policía, la Fuerza Aérea y llegó a Estados Unidos.
Era la madrugada del 4 de febrero de 1978. El reloj marcaba las 4:45 cuando seis amigos que pescaban en el dique La Florida vieron algo que cambió esa noche y sus vidas para siempre. A 100 metros del Club Náutico, una luz intensa apareció detrás de la balsa. Cuando se dieron vuelta, tenían frente a ellos un objeto con forma de plato invertido, de entre 10 y 15 metros de diámetro, flotando a cuatro metros del suelo.
De allí, según el relato que quedó registrado en un expediente policial, descendió una escalera y bajó una figura de casi dos metros de altura, piel pálida, cabello rubio y traje plateado brillante. Los hombres dijeron que el ser los miró, sonrió y levantó las manos con las palmas hacia arriba, como saludando, antes de regresar a la nave.
Casi 50 años después, ese episodio vuelve a estar en el centro de la escena. La Comisión para el Estudio del Fenómeno OVNI de la República Argentina (CEFORA) presentó un expediente de 37 fojas que, aseguran, perteneció al archivo del investigador cubano Virgilio Sánchez Ocejo. El documento habría sido recibido por Sánchez de manos de Joseph Hynek, astrónomo y asesor del proyecto Blue Book de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.
Lo que dice el expediente
La documentación reúne testimonios tomados por la Policía de San Luis y la Policía Federal, registros de la intervención de la Base Aérea de Villa Reynolds y pericias realizadas en el lugar. El informe policial del 18 de febrero de 1978, firmado por el entonces jefe de Policía Raúl López, describe “un OVNI rodeado de una aureola con irradiación fosforescente”.
Se tomaron muestras del suelo para analizarlas en la Cátedra de Mineralogía de la Universidad Nacional de San Luis. Los estudios con detector Geiger-Müller no encontraron radioactividad. Tampoco se hallaron signos de magnetismo, calor o presión anormales. Las rocas analizadas eran metamórficas, típicas de la zona, sin alteraciones de agentes externos.
El mayor Alberto Iannariello, de la V° Brigada Aérea, estuvo presente durante las entrevistas y, según consta en el expediente, se llevó copias de los testimonios para elevarlas a sus mandos y remitirlas a Estados Unidos. CEFORA intentó contactarlo en Texas, donde reside actualmente, pero no obtuvo respuesta.
Voces y testigos
Los pescadores que declararon fueron Manuel Álvarez, Regino Perroni, Pedro Sosa, Ramón Sosa, Genaro Sosa y Jacinto Lucero. Eran empleados de Aerolíneas Argentinas, del Banco Provincia, de Casa de Gobierno y de la fábrica de cerámica San José. Todos coincidieron en la descripción del objeto y de la figura que descendió.
El caso tuvo cobertura nacional en 1978 y fue investigado por el grupo del ufólogo Fabio Zerpa, junto a Betina Allen, Hugo Quiroga, Beatriz Bibiloni y Alberto Radaelli.
Por qué vuelve a hablarse del caso
CEFORA informó que el expediente llegó a la comisión a través de Sánchez Ocejo y que recién ahora pudieron certificar que se trata de una copia del original. Para la entidad, el documento confirma que el caso fue de interés para investigadores internacionales y que involucró a fuerzas de seguridad y militares argentinas.
La historia de La Florida no ofrece respuestas cerradas. Pero el archivo reabre una pregunta que quedó flotando esa madrugada de febrero: qué fue lo que descendió sobre el dique puntano, y por qué un caso ocurrido en San Luis terminó en los archivos de uno de los estudiosos de ovnis más influyentes del mundo.
LA MEJOR OPCIÓN PARA VER NUESTROS CONTENIDOS
Suscribite a El Diario de la República y tendrás acceso primero y mejor para leer online el PDF de cada edición papel del diario, a nuestros suplementos y a los clasificados web sin moverte de tu casaMás Noticias
