25°SAN LUIS - Viernes 31 de Julio de 2026

25°SAN LUIS - Viernes 31 de Julio de 2026

EN VIVO

Plaza Pringles: entre el abandono, el comercio informal y parches apurados

El intendente Gastón Hissa busca desalojar a los vendedores ambulantes bajo el paraguas de un plan de remodelación, pero la medida expone tanto el deterioro del centro como la falta de salidas estructurales para el empleo.

Por redacción
| Hace 1 hora

La Plaza Pringles, corazón latente de la capital puntana, se ha convertido en el espejo de un conflicto cruzado que acumula tensión. Por un lado, la degradación del espacio público; por el otro, la acuciante crisis económica que empuja a decenas de vecinos a la informalidad comercial para subsistir. En el medio, una gestión municipal que responde pero deja dudas sobre si existe, verdaderamente, un plan urbanístico a largo plazo.

 

 

Durante mucho tiempo las críticas llovieron desde múltiples frentes:

 

Historiadores y referentes culturales, lamentando el descuido de la idiosincrasia y el patrimonio arquitectónico de la plaza principal.

 

Comerciantes del microcentro y entidades afines, exigiendo frenar lo que consideran una competencia desleal en la vía pública.

 

Organizaciones y grupos sociales, que hoy leen el inminente "cierre" o intervención del espacio como un golpe directo a los sectores excluidos e incluso a la propia cultura puntana.

 

 

Ante el descontento, el intendente Gastón Hissa anunció la inclusión del espacio en el programa Volvé a Tu Plaza, justificando la salida de los vendedores ambulantes en la necesidad de "garantizar la libre circulación".

 

 

Si bien desde el Municipio remarcan que la medida se aplica con "sensibilidad social" y ofrecen reubicaciones —como la futura licitación de un galpón en el Paseo Ferroviario o el alquiler de locales céntricos—, el trasfondo vuelve a mostrar una dinámica de reacción antes que de planificación sustentable.

 

 

El plan oficial contempla tareas paisajísticas, forestación y la remoción de las tradicionales fuentes fuera de servicio para convertirlas en jardines. Sin embargo, la intervención plantea una encrucijada incómoda: embellecer el centro a costa de desplazar la urgencia social a la periferia no resuelve el problema de fondo. La gente vende en la calle porque el sistema formal le cerró las puertas.

 

 

La remodelación de la Plaza Pringles es sin duda necesaria para devolverle su valor histórico y funcional a la ciudad. El desafío —y la verdadera deuda de la gestión— será demostrar que el reordenamiento urbano no es una fachada para tapar la informalidad, sino una política que integre el derecho al espacio público sin ignorar la realidad económica de quienes hoy no tienen otra forma de llevar el pan a su mesa.

 

LA MEJOR OPCIÓN PARA VER NUESTROS CONTENIDOS
Suscribite a El Diario de la República y tendrás acceso primero y mejor para leer online el PDF de cada edición papel del diario, a nuestros suplementos y a los clasificados web sin moverte de tu casa

Suscribite a El Diario y tendrás acceso a la versión digital de todos nuestros productos y contenido exclusivo