15°SAN LUIS - Martes 18 de Enero de 2022

15°SAN LUIS - Martes 18 de Enero de 2022

EN VIVO

En el mundo hay 85 millones de niños explotados laboralmente

Por redacción
| 13 de noviembre de 2016

La ONG Save the Children denunció que 85 millones de niños realizan trabajos peligrosos, de 168 millones de niños que trabajan en todo el planeta (ver "Uno de cada seis...").

 


Ocho millones y medio están en situación de esclavitud, en trabajos ilegales, degradantes y peligrosos. El día a día de estos niños supone sobrevivir a las amenazas físicas, la violencia sexual o la pobreza crónica dentro de una familia endeudada.

 


La ONG en su informe del 12 de junio pasado (Día Mundial contra el Trabajo Infantil) denunció que los niños realizan largas jornadas de trabajo a cambio de muy poco o nada y son considerados como un objeto por parte de sus empleadores, quienes los humillan, los someten a abusos o los venden para que vuelvan a ser explotados.

 


La trata infantil, la explotación sexual con fines comerciales, el trabajo infantil forzoso por endeudamiento, el trabajo forzoso en minas o en la agricultura, los niños soldados, el matrimonio infantil forzoso y la esclavitud doméstica son las formas más frecuentes de esclavitud infantil.

 


En cuestión de género, el trabajo infantil afecta más a los niños que a las niñas, ya que 99,8 millones son niños frente a los 68,2 millones de niñas trabajadoras. Pese a ello, las niñas empiezan a trabajar a edades más tempranas, reciben menor remuneración que los niños por el mismo trabajo y sufren una triple carga: realizar trabajos domésticos, seguir con su educación y realizar trabajos remunerados.

 

Cifras para no engañarse

 


Las cifras muestran una reducción de 3 por ciento del trabajo infantil. La mayor disminución sucede en los niños y niñas entre 5 y 14 años; en este grupo el trabajo infantil descendió en un 10 por ciento. También hay menos niños en trabajos peligrosos, una variable a veces utilizada para referirse a las peores formas de trabajo infantil. De hecho, cuanto más peligroso es el trabajo y más vulnerables son los niños, más rápida es la disminución, en particular entre las niñas. Estas son buenas noticias. Sin embargo, la batalla está lejos de terminar: 215 millones de niños siguen atrapados en trabajo infantil y un número alarmante de ellos —115 millones— está expuesto a trabajos peligrosos.

 


La magnitud del problema se incrementó en África Subsahariana, donde uno de cada cuatro niños entre 5 y 17 años trabaja, a diferencia de Asia y el Pacífico, donde uno de cada ocho niños realiza actividades laborales.

 


En cuando a la edad y el género, el informe plantea que durante los últimos cuatro años el trabajo infantil aumentó entre los niños y disminuyó entre las niñas. De hecho, la mayor parte de la disminución mundial se debe al menor número de niñas involucradas en trabajo infantil. Sin embargo, existe un incremento alarmante del 20 por ciento en el grupo de entre 15 y 17 años, que aumentó de 52 millones a 62 millones de niños.

 


América Latina y el Caribe

 


América Latina y el Caribe son una de las regiones que registra una disminución del trabajo infantil. Sin embargo, aún hay 14 millones de niños, niñas y adolescentes entre 5 y 17 años en esta situación, la mayor parte realiza tareas peligrosas.

 


Esta cifra representa el 10% del total de niños en ese rango de edad en la región, que son alrededor de 141 millones.

 


De esos 14 millones de niños, niñas y adolescentes, 9,4 millones realizan trabajos que son peligrosos y amenazan su integridad física y psicológica.

 


Además, de la cifra total, 4 millones son adolescentes entre 15 y 17 años que realizan trabajos peligrosos, y que por ese motivo están considerados dentro de la clasificación de trabajo infantil.

 


Los otros 10 millones son niños entre 5 y 14 años, los cuales estarían trabajando por debajo de la edad mínima de admisión al empleo.

 


¿Cómo eliminar las peores formas de trabajo infantil?

 


La Conferencia Mundial sobre Trabajo Infantil, que permitió revitalizar la campaña contra el trabajo infantil, dio como resultado la llamada Hoja de Ruta para eliminar las peores formas de tareas de los niños.

 


El documento sugiere garantizar que todos los niños tengan acceso a la educación de calidad hasta por lo menos la edad mínima de admisión al empleo; construir un piso social por medio de políticas y programas de protección social que puedan ayudar a las familias pobres a mantener a sus hijos en la escuela. Por ejemplo, a través de programas de transferencia monetaria y comedores escolares; combatir la pobreza garantizando que los adultos tengan oportunidades de trabajo decente.

 


El mayor peso de estas acciones recae en la responsabilidad de los gobiernos para ratificar e implementar los convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre tareas infantiles.

 


Aunque también empleadores, sindicatos y organizaciones de la sociedad civil también tienen un papel importante que cumplir. Está comprobado que si se toman las decisiones políticas correctas y se realizan alianzas, el trabajo infantil puede ser reducido.

 


Malas noticias

 


La evolución del trabajo infantil basada en los ritmos de progreso de los últimos años indica que va a ser difícil eliminar las peores formas de explotación para 2020.

 


Desde el año 2000 se pasó de 246 millones de niños trabajadores (171 millones en condiciones peligrosas) a los 168 millones (y 85 millones) en 2012. Las perspectivas son que para 2016 se rebaje la cifra a 134 millones (y 65 millones) y a 107 millones (y 50 millones) en 2020.

 


Los gobiernos destinan en promedio 0,4 % del PIB en prestaciones familiares y para los hijos, la cifra varía entre 2,2 % en los países de Europa Occidental y 0,2 % en África y en la región de Asia y el Pacífico.

 


Comentá vos tambien...