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Quines: dos policías salvaron a un nene de ahogarse en un canal

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Quines: dos policías salvaron a un nene de ahogarse en un canal

Cuando los efectivos vieron a Brian Luna de 4 años sumergido en el agua, no tenía signos vitales. Lo reanimaron.

La reacción inmediata de dos efectivos de la Policía de la Provincia fue clave para que Brian Elías Luna de 4 años continúe con vida. Los auxiliares Gustavo Díaz y Tamara Montiveros salvaron al pequeño de ahogarse, tras caer a un canal revestido en Quines, en una zona semi rural que demarca el límite entre el pueblo y el campo, un escenario ideal para que ocurriera una tragedia que, afortunadamente, no fue.

"Ayer (por el martes), entre las 18 y las 19 estaba en la casa de mi suegra, con mi cuñada (Tamara Montiveros) y mi hija Florencia, que me dijo que iba a salir a correr. En menos de cuatro minutos volvió desesperada y nos avisó que había una criatura en el canal", señaló Díaz, quien nació en Quines, tiene 33 años, lleva una década en la fuerza y actualmente cumple tareas en Nogolí.

"De inmediato salimos corriendo con Tamara, hicimos media cuadra por la calle Manuel Félix Montiveros hasta llegar al puente que cruza el cauce. Cuando vi al chico salté al agua y lo sacamos, venía boca abajo y con el cuerpo sumergido, estaba todo morado. Pensé que no había vuelta atrás", agregó el auxiliar de policía, en la reconstrucción del acontecimiento -según aseguró- que más conmoción le generó hasta el momento.

Una vez que lograron extraer a Brian del acaudalado canal que alimenta a las estancias de San Miguel, los oficiales lo recostaron sobre el piso. Mientras Montiveros intentaba buscar indicios de vida en el menor, Díaz comenzó a realizarle ejercicios de reanimación, primero presionándole el pecho y luego, respiración boca a boca. Hasta ahí, todos los esfuerzos parecían inútiles y un mal presentimiento acechaba a los rescatistas.

"Parecía que no estaba vivo porque no respiraba y además tenía todo el cuerpo morado. Después de tres intentos de asistencia respiratoria hizo efecto y empezó a mostrar signos vitales", agregó el policía del destacamento de Nogolí.

Con la reacción del pequeño, la tragedia comenzó a desdibujarse, más aún cuando por allí pasó Armando Tisera, un trabajador del Consorcio de Regantes de Quines que realizaba controles en la costa del canal en una camioneta.

"Cuando le hicimos señas y vio el alboroto frenó de inmediato. Cargamos al chico en la caja y lo llevamos al hospital del pueblo, en el trayecto vomitó líquido blanco, fue una señal de que estaba recuperándose", explicó Díaz, quien inclusive al llegar al centro de asistencia no tuvo ningún dato sobre la identidad de Brian, quien por precaución fue trasladado al hospital de San Luis, donde permanecía alojado hasta ayer en compañía de su familia.

 

Instinto de protección

"Fue inexplicable, creo que cualquier persona hubiera hecho lo mismo por ayudar al prójimo. Por suerte fue una historia con un final feliz porque no tuvimos que lamentar nada malo y el nene está bien. Personalmente me nació como un instinto ayudarlo a que vuelva a respirar", sostuvo Montiveros, de 30 años y quien hace 9 meses es policía. El año pasado, durante sus prácticas profesionales, colaboró en un parto en el puesto de Lafinur de la Policía Caminera.

"Estos casos sirven para reconocer las falencias que uno tiene en su profesión y capacitarse para mejorar porque son imprevistos que pasan y hay que actuar", agregó la oficial.

Al igual que su compañero y cuñado, Montiveros explicó que ingresó a la fuerza policial como una alternativa laboral, pese a que obtuvo un título como maestra de escuela. Sin embargo, afirmó que salvar a Brian alimentó su vocación profesional, que -según indicó- está dispuesta a complementar con conocimientos de medicina o enfermería.

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"Fueron a jugar y mi nieto resbaló"

"Mi hija había ido a un festejo en una casa que está cerca del canal y Brian fue a jugar con el chico que cumplía años a la orilla del canal. Mi nieto resbaló hacia el agua", explicó Antonio Luna, el abuelo del pequeño que salvó su vida milagrosamente, gracias a la actuación de dos policías que en ese momento se encontraban de franco en su pueblo natal.

Según dijo Luna a El Diario de la República, no es la primera vez que cae gente al cauce que tiene como principal función servir para el riego y el consumo de los animales.

"Es un peligro y no es la primera vez que pasa porque ya han muerto varias personas, grandes y niños", afirmó el hombre, quien se enteró por un vecino de que su nieto de 4 años casi muere ahogado.

Además, señaló que la mamá del chico, Micaela Luna de 24 años, arribó a la capital puntana recién ayer a la tarde, debido a que entró en una crisis de nervios por la situación que le tocó vivir a su pequeño hijo.

Quines: dos policías salvaron a un nene de ahogarse en un canal

Peligroso. Según el abuelo de Brian, en el canal al que cayó su nieto ya ha muerto gente ahogada.

Cuando los efectivos vieron a Brian Luna de 4 años sumergido en el agua, no tenía signos vitales. Lo reanimaron.

La reacción inmediata de dos efectivos de la Policía de la Provincia fue clave para que Brian Elías Luna de 4 años continúe con vida. Los auxiliares Gustavo Díaz y Tamara Montiveros salvaron al pequeño de ahogarse, tras caer a un canal revestido en Quines, en una zona semi rural que demarca el límite entre el pueblo y el campo, un escenario ideal para que ocurriera una tragedia que, afortunadamente, no fue.

"Ayer (por el martes), entre las 18 y las 19 estaba en la casa de mi suegra, con mi cuñada (Tamara Montiveros) y mi hija Florencia, que me dijo que iba a salir a correr. En menos de cuatro minutos volvió desesperada y nos avisó que había una criatura en el canal", señaló Díaz, quien nació en Quines, tiene 33 años, lleva una década en la fuerza y actualmente cumple tareas en Nogolí.

"De inmediato salimos corriendo con Tamara, hicimos media cuadra por la calle Manuel Félix Montiveros hasta llegar al puente que cruza el cauce. Cuando vi al chico salté al agua y lo sacamos, venía boca abajo y con el cuerpo sumergido, estaba todo morado. Pensé que no había vuelta atrás", agregó el auxiliar de policía, en la reconstrucción del acontecimiento -según aseguró- que más conmoción le generó hasta el momento.

Una vez que lograron extraer a Brian del acaudalado canal que alimenta a las estancias de San Miguel, los oficiales lo recostaron sobre el piso. Mientras Montiveros intentaba buscar indicios de vida en el menor, Díaz comenzó a realizarle ejercicios de reanimación, primero presionándole el pecho y luego, respiración boca a boca. Hasta ahí, todos los esfuerzos parecían inútiles y un mal presentimiento acechaba a los rescatistas.

"Parecía que no estaba vivo porque no respiraba y además tenía todo el cuerpo morado. Después de tres intentos de asistencia respiratoria hizo efecto y empezó a mostrar signos vitales", agregó el policía del destacamento de Nogolí.

Con la reacción del pequeño, la tragedia comenzó a desdibujarse, más aún cuando por allí pasó Armando Tisera, un trabajador del Consorcio de Regantes de Quines que realizaba controles en la costa del canal en una camioneta.

"Cuando le hicimos señas y vio el alboroto frenó de inmediato. Cargamos al chico en la caja y lo llevamos al hospital del pueblo, en el trayecto vomitó líquido blanco, fue una señal de que estaba recuperándose", explicó Díaz, quien inclusive al llegar al centro de asistencia no tuvo ningún dato sobre la identidad de Brian, quien por precaución fue trasladado al hospital de San Luis, donde permanecía alojado hasta ayer en compañía de su familia.

 

Instinto de protección

"Fue inexplicable, creo que cualquier persona hubiera hecho lo mismo por ayudar al prójimo. Por suerte fue una historia con un final feliz porque no tuvimos que lamentar nada malo y el nene está bien. Personalmente me nació como un instinto ayudarlo a que vuelva a respirar", sostuvo Montiveros, de 30 años y quien hace 9 meses es policía. El año pasado, durante sus prácticas profesionales, colaboró en un parto en el puesto de Lafinur de la Policía Caminera.

"Estos casos sirven para reconocer las falencias que uno tiene en su profesión y capacitarse para mejorar porque son imprevistos que pasan y hay que actuar", agregó la oficial.

Al igual que su compañero y cuñado, Montiveros explicó que ingresó a la fuerza policial como una alternativa laboral, pese a que obtuvo un título como maestra de escuela. Sin embargo, afirmó que salvar a Brian alimentó su vocación profesional, que -según indicó- está dispuesta a complementar con conocimientos de medicina o enfermería.

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