Escuchá acá la 90.9
X

Chau nicotina: más de 100 puntanos dejaron de fumar

Lo hicieron con grupos de cesación tabáquica del Hospital de Juana Koslay y el CAPS "Malvinas Argentina" de San Luis.

Más de 100 puntanos le dijeron chau a la nicotina, unos 100 lo lograron en el consultorio de Cesación Tabáquica del Hospital de Juana Koslay, "Doctor Gregorio Vivas" y los restantes en el Centro de Atención Primaria "Malvinas Argentina" de San Luis
Gustavo Juárez, médico generalista y coordinador del consultorio de Juana Koslay, manifestó que en estos diez años lograron que 100 personas dejaran el cigarrillo y que el perfil de los pacientes ha evolucionado, ya que en un principio recibían a mayores de 50 años que sufrieron alguna lesión en el organismo y que iban por prescripción médica. Mientras que hoy el grupo etario bajó de 30 a 40 años y asisten por voluntad propia. "Este cambio nos pareció importante porque nos permitió observar que tanto a nivel social como cultural, ya no se veía positivo consumir nicotina", contó.

El especialista afirmó que en una primera instancia se pide una entrevista con el paciente y que al cuarto encuentro se evalúa si está en condiciones de comenzar con terapia psicológica. Además detalló que de 300 personas solo 100 lograron asistir a todas las evaluaciones y que actualmente  60 están en estado de preparación para dejar de fumar. "La situación económica y social que atraviesa el país colabora para que las personas no asistan a sus pruebas y no controlen su salud", dijo.

Detalló que en mayor medida las mujeres tomaron la decisión de dejar de fumar. "En primer lugar porque son madres, después las afecta estéticamente y por último son las que más asisten a los CAPS, mientras que los hombres son más reticentes al cuidado de la salud", acentuó Juárez. 

El coordinador manifestó que no hay parte del organismo que no se vea afectada por el tabaco. "Se encuentra dentro de los tres más potentes factores de riesgos cardiovasculares, es el responsable del 90 por ciento de los cánceres pulmonares, provoca enfermedades respiratorias como EPOC y asma,  como también es una de la sustancias más adictivas", aseguró.

Expresó que el cigarrillo causa el mismo efecto dañino en una persona que no fuma. "Hay contaminaciones que se producen por usar  el tabaco y otras por el humo. En ese grupo entran los fumadores pasivos y por eso las leyes son tan duras en no permitir que se haga dentro de establecimientos cerrados, públicos y privados",  expresó el especialista y contó que en Argentina unos 40 mil pacientes mueren anualmente por alguna enfermedad relacionada a esta práctica y 600 son pasivas.

Juárez advirtió que el cigarrillo electrónico es una estrategia de las tabacaleras para introducir la adicción. "Es la nueva forma de fumar en el siglo XXI, ya no se hace por combustión con papel y filtro, sino a través de elementos que calientan la nicotina", resaltó. Además precisó que está demostrado que contiene elementos cancerígenos  como plomo, cromo y níquel. 

También precisó que en algún momento se lo promocionó como una herramienta para dejar el tabaco. "Esto retrasa los logros alcanzados socialmente durante todos estos años, como por ejemplo el no ver como normal fumar. Según estadísticas de la encuesta mundial de tabaquismo, el 7 por ciento de los estudiantes del secundario entre 13 y 15 años lo utiliza, mientras que el 14 restante alguna vez lo probó", concluyó.

Arminda Matar, coordinadora del grupo de Cesación Tabáquica del "Malvinas Argentina", destacó que funciona desde hace dos años y que hasta el momento dos personas dejaron el tabaco. Detalló que los martes a las 10 se juntan con los pacientes. 

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
TAGS
COMENTARIOS

Chau nicotina: más de 100 puntanos dejaron de fumar

Lo hicieron con grupos de cesación tabáquica del Hospital de Juana Koslay y el CAPS "Malvinas Argentina" de San Luis.

Según especialistas, el humo del cigarrillo afecta en igual o mayor medida a una persona que no fuma. 

Más de 100 puntanos le dijeron chau a la nicotina, unos 100 lo lograron en el consultorio de Cesación Tabáquica del Hospital de Juana Koslay, "Doctor Gregorio Vivas" y los restantes en el Centro de Atención Primaria "Malvinas Argentina" de San Luis
Gustavo Juárez, médico generalista y coordinador del consultorio de Juana Koslay, manifestó que en estos diez años lograron que 100 personas dejaran el cigarrillo y que el perfil de los pacientes ha evolucionado, ya que en un principio recibían a mayores de 50 años que sufrieron alguna lesión en el organismo y que iban por prescripción médica. Mientras que hoy el grupo etario bajó de 30 a 40 años y asisten por voluntad propia. "Este cambio nos pareció importante porque nos permitió observar que tanto a nivel social como cultural, ya no se veía positivo consumir nicotina", contó.

El especialista afirmó que en una primera instancia se pide una entrevista con el paciente y que al cuarto encuentro se evalúa si está en condiciones de comenzar con terapia psicológica. Además detalló que de 300 personas solo 100 lograron asistir a todas las evaluaciones y que actualmente  60 están en estado de preparación para dejar de fumar. "La situación económica y social que atraviesa el país colabora para que las personas no asistan a sus pruebas y no controlen su salud", dijo.

Detalló que en mayor medida las mujeres tomaron la decisión de dejar de fumar. "En primer lugar porque son madres, después las afecta estéticamente y por último son las que más asisten a los CAPS, mientras que los hombres son más reticentes al cuidado de la salud", acentuó Juárez. 

El coordinador manifestó que no hay parte del organismo que no se vea afectada por el tabaco. "Se encuentra dentro de los tres más potentes factores de riesgos cardiovasculares, es el responsable del 90 por ciento de los cánceres pulmonares, provoca enfermedades respiratorias como EPOC y asma,  como también es una de la sustancias más adictivas", aseguró.

Expresó que el cigarrillo causa el mismo efecto dañino en una persona que no fuma. "Hay contaminaciones que se producen por usar  el tabaco y otras por el humo. En ese grupo entran los fumadores pasivos y por eso las leyes son tan duras en no permitir que se haga dentro de establecimientos cerrados, públicos y privados",  expresó el especialista y contó que en Argentina unos 40 mil pacientes mueren anualmente por alguna enfermedad relacionada a esta práctica y 600 son pasivas.

Juárez advirtió que el cigarrillo electrónico es una estrategia de las tabacaleras para introducir la adicción. "Es la nueva forma de fumar en el siglo XXI, ya no se hace por combustión con papel y filtro, sino a través de elementos que calientan la nicotina", resaltó. Además precisó que está demostrado que contiene elementos cancerígenos  como plomo, cromo y níquel. 

También precisó que en algún momento se lo promocionó como una herramienta para dejar el tabaco. "Esto retrasa los logros alcanzados socialmente durante todos estos años, como por ejemplo el no ver como normal fumar. Según estadísticas de la encuesta mundial de tabaquismo, el 7 por ciento de los estudiantes del secundario entre 13 y 15 años lo utiliza, mientras que el 14 restante alguna vez lo probó", concluyó.

Arminda Matar, coordinadora del grupo de Cesación Tabáquica del "Malvinas Argentina", destacó que funciona desde hace dos años y que hasta el momento dos personas dejaron el tabaco. Detalló que los martes a las 10 se juntan con los pacientes. 

Logín