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Vecinos del este de la ciudad se quejan de un gran basural

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Vecinos del este de la ciudad se quejan de un gran basural

Afirman que a pesar de las señales para no arrojar residuos, la gente siempre tira basura.

La esquina de Bernardo Houssay y Las Teas, en el barrio 148 Viviendas del este de la ciudad de San Luis, se convirtió en el basurero de muchos. Los vecinos se quejan de que a pesar de que hay un cartel que pide no tirar basura, la gente pasa y arroja sus desperdicios ahí. Si bien reconocen que la Municipalidad hace la limpieza del lugar, le reclaman también contenedores (Ver: "Reclaman...") ya que en el barrio no tienen ninguno, según afirmaron.

"Prohibido arrojar basura. Ord. Municipal Nº 2555/94", reza con legibles letras negras el cartel blanco ubicado en ese cruce. A centímetros hay restos de poda, cartones, vestimenta, colchones rotos, plásticos y todo tipo de basura en general.

Enfrente vive la familia que colocó el letrero. Si bien no quisieron dar declaraciones a El Diario, aseguraron que es un problema constante que lleva ya muchos años y que el cartel no solucionó nada.

Sobre la otra vereda vive Eugenia Rodríguez. Desde su ventana observa cómo la esquina acumula basura por gente que llega con su auto para tirarla, o que llega a pie con una carretilla llena de residuos para arrojar.

 

 

"La gente no toma conciencia del problema que causa. Vivo sola con mi marido y con toda esta basura, por suerte no tengo niños en la casa. Todos los días tengo que estar sacando basura, porque el viento trae el olor a mi casa. Hace un mes tuvimos que ponernos unos guantes y barbijos para sacar un animal muerto. Tuvimos que enterrarlo porque ya no se soportaba el olor", manifestó.

Pero el problema no se reduce a quienes están lindantes con el basural. A media cuadra, Miriam Funes también se quejó de la situación: "La gente tira mugre todo el tiempo y no toman conciencia de los que viven al lado. Vemos que son vecinos del barrio, que viven tal vez a cinco cuadras más adentro".

Luego agregó: "Vivo con muchos chicos y en casi todas las casas hay niños. Van a jugar a esa zona y revisan la basura para ver qué juguete pueden sacar. Me preocupo por ellos y por todos porque el medioambiente puede perjudicar mucho a la salud. En verano no podemos salir a la puerta de casa a tomar algo, porque el olor es fortísimo".

Rodríguez aseguró que trataron de que la Municipalidad haga algo contra las personas que tiran la basura, pero dice que les pidieron que les lleven el nombre y apellido de los infractores, algo complicado de conseguir para los vecinos.

"Pensamos en juntar firmas porque estamos ante un foco infeccioso en un lugar donde hay muchos niños", señaló.

Remarcaron también un desconocimiento generalizado sobre cuándo hay que sacar la basura, ya que aseguran que los vecinos lo hacen mucho antes de que pase el camión, lo que genera que perros rompan las bolsas y los desperdicios se dispersen por todo lados.

 

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Vecinos del este de la ciudad se quejan de un gran basural

Afirman que a pesar de las señales para no arrojar residuos, la gente siempre tira basura.

Contrastes. a la gente no le importa lo que diga el letrero y de todas formas tiran residuos de todo tipo y tamaño  en ese sector. Foto: Marianela Sánchez.

La esquina de Bernardo Houssay y Las Teas, en el barrio 148 Viviendas del este de la ciudad de San Luis, se convirtió en el basurero de muchos. Los vecinos se quejan de que a pesar de que hay un cartel que pide no tirar basura, la gente pasa y arroja sus desperdicios ahí. Si bien reconocen que la Municipalidad hace la limpieza del lugar, le reclaman también contenedores (Ver: "Reclaman...") ya que en el barrio no tienen ninguno, según afirmaron.

"Prohibido arrojar basura. Ord. Municipal Nº 2555/94", reza con legibles letras negras el cartel blanco ubicado en ese cruce. A centímetros hay restos de poda, cartones, vestimenta, colchones rotos, plásticos y todo tipo de basura en general.

Enfrente vive la familia que colocó el letrero. Si bien no quisieron dar declaraciones a El Diario, aseguraron que es un problema constante que lleva ya muchos años y que el cartel no solucionó nada.

Sobre la otra vereda vive Eugenia Rodríguez. Desde su ventana observa cómo la esquina acumula basura por gente que llega con su auto para tirarla, o que llega a pie con una carretilla llena de residuos para arrojar.

 

 

"La gente no toma conciencia del problema que causa. Vivo sola con mi marido y con toda esta basura, por suerte no tengo niños en la casa. Todos los días tengo que estar sacando basura, porque el viento trae el olor a mi casa. Hace un mes tuvimos que ponernos unos guantes y barbijos para sacar un animal muerto. Tuvimos que enterrarlo porque ya no se soportaba el olor", manifestó.

Pero el problema no se reduce a quienes están lindantes con el basural. A media cuadra, Miriam Funes también se quejó de la situación: "La gente tira mugre todo el tiempo y no toman conciencia de los que viven al lado. Vemos que son vecinos del barrio, que viven tal vez a cinco cuadras más adentro".

Luego agregó: "Vivo con muchos chicos y en casi todas las casas hay niños. Van a jugar a esa zona y revisan la basura para ver qué juguete pueden sacar. Me preocupo por ellos y por todos porque el medioambiente puede perjudicar mucho a la salud. En verano no podemos salir a la puerta de casa a tomar algo, porque el olor es fortísimo".

Rodríguez aseguró que trataron de que la Municipalidad haga algo contra las personas que tiran la basura, pero dice que les pidieron que les lleven el nombre y apellido de los infractores, algo complicado de conseguir para los vecinos.

"Pensamos en juntar firmas porque estamos ante un foco infeccioso en un lugar donde hay muchos niños", señaló.

Remarcaron también un desconocimiento generalizado sobre cuándo hay que sacar la basura, ya que aseguran que los vecinos lo hacen mucho antes de que pase el camión, lo que genera que perros rompan las bolsas y los desperdicios se dispersen por todo lados.

 

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