Escuchá acá la 90.9

Escuchá acá la 90.9
X

Corte, peinado y una tendencia retro

Florencia Espinosa

Los locales coparon la ciudad y generaron nuevos hábitos: cada vez más varones adoptaron la costumbre de retocarse la barba semanalmente y lucir cortes de pelo con diseño.

Como una costumbre de antaño las barberías se van multiplicando en la ciudad. Cada vez se ven más locales con los tradicionales carteles azules, rojos y blancos, indicando que allí ofrecen los servicios de corte y emprolijado de barba y peluquería. Los hombres volvieron al viejo hábito de asistir una vez por semana, o más, a retocarse la barba. Una rutina que tenían los abuelos y que incluso hemos visto en más de un película. Asistir a las barberías era también una excusa más para una reunión social, y hoy está retomando esa impronta.

Hay muchas en el centro puntano e incluso se han expandido en la periferia y ya tienen presencia en algunos barrios. Algunas son peluquerías comunes que, con una lavada de cara, se adaptaron a la tendencia; pero otras nuevas abrieron y se especializan en cortes de pelo modernos, con diseño, y en el cuidado de la barba. El auge coincide también en otras ciudades. En Buenos Aires, por ejemplo, las barberías incluyen barra de tragos, mesas de pool y tienen más la apariencia de un bar que de un salón de belleza.

 

En algunas predomina la decoración vintage y los antiguos sillones son los más buscados.

 

Acá, aunque más austeras, también apuntan a ofrecer otros servicios, ya que la intención es destacarse del resto. En Barber Folk, un local ubicado en calle Belgrano, su dueño comentó que la idea es, a futuro, poder vender cerveza tirada, café o alguna otra bebida que condimente la espera. “Hay gente que viene entre amigos o incluso entre socios a cortarse el pelo, entonces mientras uno espera a otro, es ideal un trago de por medio o algo como para pasar el tiempo”, explicó Fernando Pipitone, quien si bien hace bastante que trabaja en el rubro, hace siete meses que abrió la barbería.

 

Algunos clientes asisten más de una vez a la semana a retocarse barba, cortarse y hasta hacerse perfilado de cejas.

 

“Se puso muy de moda la barba, cosa que antes no se veía. Una barbería es más compleja que una peluquería. La barbería está tomando mucho auge ahora porque entran los diseños, las líneas. Tenemos clientes que vienen una vez por semana a retocarse la barba, cada tres días, dos veces por semana, una vez al mes”, indicó, mientras saludaba a un hombre que ingresó al local a hacerse “lo de siempre”. Pipitone aseguró que el perfil de clientes no solo incluye varones, sino también mujeres, que al optar por el pelo corto también necesitan realizarse el corte con especialistas. “Ellas usan mucho el rapado en la nuca, los diseños se perfilan igual que los hombres, con un estilo por ahí distinto”, dijo. Aunque el cliente más habitué es, hoy por hoy, el adolescente. Fernando contó que reciben muchos chicos que están en el último año de la secundaria, próximos a egresar, que ya quieren ir definiendo el look que usarán en la fiesta y también los jóvenes deportistas, que desean lucir cada fin de semana en la cancha un corte prolijo y con personalidad. “Además los que trabajan mucho en comercio tienen que estar bien prolijos por la atención al público. Vienen a lookearse más seguido”, detalló. En el salón ofrecen promociones de corte más barba y también incluyen el perfilado de cejas.

Es que las diferentes etapas generacionales son determinantes a la hora de pedir los cortes o el arreglo de la barba. El barbero indicó que quienes tienen la barba desde hace cinco o más años no son de mantenerla prolija. Además, los mayores consideran que ciertos cortes son “para jóvenes” y no se animan, pero, por el contrario, Fernando explicó que no depende de la edad sino de la personalidad, el tipo de pelo, la forma de la cara y demás. “Los que optan por la barba ahora sí están más interiorizados en la moda y las nuevas propuestas. La mayoría de los adultos que vienen no es a retocarse sino a sacársela completa. Pero ahora hay nuevos productos para cuidarla, como aromatizantes, ceras, geles. Hasta viene una plancha para alisar porque la barba es un pelo más duro y tiene muchos remolinos. Es importante también explicarle al cliente cómo cuidar su barba en la casa, hay gente que viene muy seguido y obvio que a nosotros nos gusta y nos sirve que vuelvan, pero a veces con saber cuidarla o con un buen perfilado se ahorran tener que venir cada dos días”, detalló.

 

Homem, una barbería de la capital con gran afluencia de clientes.

 

La técnica también definirá el resultado. Fernando explicó que actualmente muchas máquinas reemplazan a las navajas y logran una terminación parecida, pero para ciertos detalles habrá que recurrir al filo. Justamente en eso se especializó el dueño de otra barbería ubicada en Caseros y Lavalle, Daniel Alonso López. El local, que ostenta el título de “Barbería Colombiana”, es atendido, justamente, por una familia que llegó hace un año y medio de ese país. Daniel explicó que casi todos los cortes los hace con navaja, ya que es la única forma de lograr el resultado buscado y con detalle. “Es una técnica que requiere práctica. La barbería moderna implica diseño. Me piden mucho el corte a los costados y la barba se la hacen arreglar todos. Aunque la gente acá no se anima tanto y no están acostumbrados a hacerlo como algo habitual. Allá en Colombia es re común, la gran mayoría asiste periódicamente a las barberías a hacerse todo”, detalló el joven barbero.

“De a poco se va naturalizando que el hombre vaya más a la peluquería hoy, hay mucha moda y es tendencia el arreglo de las barbas. Muchos no lo hacían pero ven a los otros que tienen las barbas más prolijitas y a la moda y se van animando”, agregó.

 

En ciertos cortes se utilizan navaja y en otros, máquina. Depende del resultado al que se aspire.

 

Su perfil de clientes son jóvenes de entre 18 y 30 años, que entran buscando el famoso corte “en degradé”. “Los mayores se hacen el corte clásico, uno que otro se hace más moderno. En Colombia los señores tienen cortes modernos, rapados, acá no. Tengo clientela fija, nos ha ido bien”, dijo. Y aseguró, con orgullo, que el dote de “colombiano” atrae curiosos y clientes que quieren conversar y conocer más sobre esa cultura latinoamericana. “La gente ve que es un local colombiano y le gusta entrar a charlar sobre mi país, muchas personas han visitado Colombia entonces les gusta conversar acerca del tema”, destacó.

En la barbería "Doncert", ubicada en calle Junín, lo que más solicitan son los degradé o sombreados. “He notado en este último tiempo que los diseños son cada vez más pedidos. Antes tampoco venían a retocarse la barba, ahora hay gente que viene y se hace la barba generalmente. Hay de todas las edades, aunque los jóvenes son los que prefieren hacerse diseños, líneas y esas cosas”, detalló Marcos Flores, mientras retocaba minuciosamente la patilla de un cliente. “Con la barba es diferente. No todos pueden hacerse la barba que quieren, hay que ver cómo crece el pelo, el tipo de pelo. Pero los asesoramos y lo vemos con ellos”, explicó.

 

Doncert y el arte del detalle.

 

Los barberos coincidieron es que es cada vez más frecuente que los clientes ingresen con una imagen de Instagram seleccionada. Actores, deportistas o fotos de barberías de otros países que marcan tendencia sirven de inspiración para los varones que quieren seguir la moda. “Hoy el jugador de fútbol ya no sorprende con cortes nuevos como antes, siguen más a los actores de las series del momento”, dijo Fernando. “Me pidieron una vez el corte de Cristiano Ronaldo, pero no accedí a hacérselo porque, la verdad, estaba muy mal hecho”, aseguró Marcos.

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
TAGS
COMENTARIOS

Corte, peinado y una tendencia retro

Los locales coparon la ciudad y generaron nuevos hábitos: cada vez más varones adoptaron la costumbre de retocarse la barba semanalmente y lucir cortes de pelo con diseño.

En el centro hay cada vez más barberías. Foto. Leandro Cruciani/Nicolás Varvara.

Como una costumbre de antaño las barberías se van multiplicando en la ciudad. Cada vez se ven más locales con los tradicionales carteles azules, rojos y blancos, indicando que allí ofrecen los servicios de corte y emprolijado de barba y peluquería. Los hombres volvieron al viejo hábito de asistir una vez por semana, o más, a retocarse la barba. Una rutina que tenían los abuelos y que incluso hemos visto en más de un película. Asistir a las barberías era también una excusa más para una reunión social, y hoy está retomando esa impronta.

Hay muchas en el centro puntano e incluso se han expandido en la periferia y ya tienen presencia en algunos barrios. Algunas son peluquerías comunes que, con una lavada de cara, se adaptaron a la tendencia; pero otras nuevas abrieron y se especializan en cortes de pelo modernos, con diseño, y en el cuidado de la barba. El auge coincide también en otras ciudades. En Buenos Aires, por ejemplo, las barberías incluyen barra de tragos, mesas de pool y tienen más la apariencia de un bar que de un salón de belleza.

 

En algunas predomina la decoración vintage y los antiguos sillones son los más buscados.

 

Acá, aunque más austeras, también apuntan a ofrecer otros servicios, ya que la intención es destacarse del resto. En Barber Folk, un local ubicado en calle Belgrano, su dueño comentó que la idea es, a futuro, poder vender cerveza tirada, café o alguna otra bebida que condimente la espera. “Hay gente que viene entre amigos o incluso entre socios a cortarse el pelo, entonces mientras uno espera a otro, es ideal un trago de por medio o algo como para pasar el tiempo”, explicó Fernando Pipitone, quien si bien hace bastante que trabaja en el rubro, hace siete meses que abrió la barbería.

 

Algunos clientes asisten más de una vez a la semana a retocarse barba, cortarse y hasta hacerse perfilado de cejas.

 

“Se puso muy de moda la barba, cosa que antes no se veía. Una barbería es más compleja que una peluquería. La barbería está tomando mucho auge ahora porque entran los diseños, las líneas. Tenemos clientes que vienen una vez por semana a retocarse la barba, cada tres días, dos veces por semana, una vez al mes”, indicó, mientras saludaba a un hombre que ingresó al local a hacerse “lo de siempre”. Pipitone aseguró que el perfil de clientes no solo incluye varones, sino también mujeres, que al optar por el pelo corto también necesitan realizarse el corte con especialistas. “Ellas usan mucho el rapado en la nuca, los diseños se perfilan igual que los hombres, con un estilo por ahí distinto”, dijo. Aunque el cliente más habitué es, hoy por hoy, el adolescente. Fernando contó que reciben muchos chicos que están en el último año de la secundaria, próximos a egresar, que ya quieren ir definiendo el look que usarán en la fiesta y también los jóvenes deportistas, que desean lucir cada fin de semana en la cancha un corte prolijo y con personalidad. “Además los que trabajan mucho en comercio tienen que estar bien prolijos por la atención al público. Vienen a lookearse más seguido”, detalló. En el salón ofrecen promociones de corte más barba y también incluyen el perfilado de cejas.

Es que las diferentes etapas generacionales son determinantes a la hora de pedir los cortes o el arreglo de la barba. El barbero indicó que quienes tienen la barba desde hace cinco o más años no son de mantenerla prolija. Además, los mayores consideran que ciertos cortes son “para jóvenes” y no se animan, pero, por el contrario, Fernando explicó que no depende de la edad sino de la personalidad, el tipo de pelo, la forma de la cara y demás. “Los que optan por la barba ahora sí están más interiorizados en la moda y las nuevas propuestas. La mayoría de los adultos que vienen no es a retocarse sino a sacársela completa. Pero ahora hay nuevos productos para cuidarla, como aromatizantes, ceras, geles. Hasta viene una plancha para alisar porque la barba es un pelo más duro y tiene muchos remolinos. Es importante también explicarle al cliente cómo cuidar su barba en la casa, hay gente que viene muy seguido y obvio que a nosotros nos gusta y nos sirve que vuelvan, pero a veces con saber cuidarla o con un buen perfilado se ahorran tener que venir cada dos días”, detalló.

 

Homem, una barbería de la capital con gran afluencia de clientes.

 

La técnica también definirá el resultado. Fernando explicó que actualmente muchas máquinas reemplazan a las navajas y logran una terminación parecida, pero para ciertos detalles habrá que recurrir al filo. Justamente en eso se especializó el dueño de otra barbería ubicada en Caseros y Lavalle, Daniel Alonso López. El local, que ostenta el título de “Barbería Colombiana”, es atendido, justamente, por una familia que llegó hace un año y medio de ese país. Daniel explicó que casi todos los cortes los hace con navaja, ya que es la única forma de lograr el resultado buscado y con detalle. “Es una técnica que requiere práctica. La barbería moderna implica diseño. Me piden mucho el corte a los costados y la barba se la hacen arreglar todos. Aunque la gente acá no se anima tanto y no están acostumbrados a hacerlo como algo habitual. Allá en Colombia es re común, la gran mayoría asiste periódicamente a las barberías a hacerse todo”, detalló el joven barbero.

“De a poco se va naturalizando que el hombre vaya más a la peluquería hoy, hay mucha moda y es tendencia el arreglo de las barbas. Muchos no lo hacían pero ven a los otros que tienen las barbas más prolijitas y a la moda y se van animando”, agregó.

 

En ciertos cortes se utilizan navaja y en otros, máquina. Depende del resultado al que se aspire.

 

Su perfil de clientes son jóvenes de entre 18 y 30 años, que entran buscando el famoso corte “en degradé”. “Los mayores se hacen el corte clásico, uno que otro se hace más moderno. En Colombia los señores tienen cortes modernos, rapados, acá no. Tengo clientela fija, nos ha ido bien”, dijo. Y aseguró, con orgullo, que el dote de “colombiano” atrae curiosos y clientes que quieren conversar y conocer más sobre esa cultura latinoamericana. “La gente ve que es un local colombiano y le gusta entrar a charlar sobre mi país, muchas personas han visitado Colombia entonces les gusta conversar acerca del tema”, destacó.

En la barbería "Doncert", ubicada en calle Junín, lo que más solicitan son los degradé o sombreados. “He notado en este último tiempo que los diseños son cada vez más pedidos. Antes tampoco venían a retocarse la barba, ahora hay gente que viene y se hace la barba generalmente. Hay de todas las edades, aunque los jóvenes son los que prefieren hacerse diseños, líneas y esas cosas”, detalló Marcos Flores, mientras retocaba minuciosamente la patilla de un cliente. “Con la barba es diferente. No todos pueden hacerse la barba que quieren, hay que ver cómo crece el pelo, el tipo de pelo. Pero los asesoramos y lo vemos con ellos”, explicó.

 

Doncert y el arte del detalle.

 

Los barberos coincidieron es que es cada vez más frecuente que los clientes ingresen con una imagen de Instagram seleccionada. Actores, deportistas o fotos de barberías de otros países que marcan tendencia sirven de inspiración para los varones que quieren seguir la moda. “Hoy el jugador de fútbol ya no sorprende con cortes nuevos como antes, siguen más a los actores de las series del momento”, dijo Fernando. “Me pidieron una vez el corte de Cristiano Ronaldo, pero no accedí a hacérselo porque, la verdad, estaba muy mal hecho”, aseguró Marcos.

Logín