Fabrican máscaras con impresoras 3D para luchar contra el coronavirus

En San Luis, escuelas, asociaciones y particulares dan una mano a través de esta novedosa tecnología.

Cada uno de nosotros aporta su granito de arena”, dijo Juan Francisco Barroso (15), quien al igual que un grupo de profesores de la Escuela Técnica N° 4 “Fray Luis Beltrán”, la Escuela Técnica Nº 9 "Domingo Faustino Sarmiento" (ex Industrial) y la Unión de Impresores 3D de San Luis diseñan, fabrican y distribuyen gratis mascarillas para combatir el coronavirus.
Con ganas de ayudar, el joven comentó que su madre fue quien lo impulsó a empezar con este proyecto. “Hace dos años me compré mi primera impresora y ella me dio la idea de las máscaras”, dijo y agregó que ese mismo día se puso a investigar en internet cómo se hacían.
Ya con el prototipo en sus manos, Juan Francisco juntó elásticos y radiografías que le donaron. “La placa se lava con lavandina y queda una filmina traslúcida con un color casi azulado, que luego se encastra en la vincha hecha en la impresora”, detalló. Además, señaló que hasta el momento entregó alrededor de veinte al Hospital Central de San Luis.
“Tengo diez más para dar. La idea es producir hasta quince por día, pero me quedé sin radiografías”, expresó el joven, que lejos de quedarse quieto se sumó a un grupo de empresas 3D. “A ellos le donaron acetato y elástico. Con su material sumado a mis vinchas llegamos a un buen número”, precisó.   
La Escuela Técnica N° 4 “Fray Luis Beltrán" también se sumó a esta movida solidaria. Su directora, Andrea Páez, recordó que apenas empezó a hablarse sobre el coronavirus, la institución aconsejó a sus alumnos sobre higiene y fabricaron alcohol en gel para toda la comunidad educativa.

 

Orgullo. Es lo que sienten al ver terminadas las mascarillas. Las donarán al personal de salud del Hospital San Luis.


Resaltó que fue un grupo de profesores quienes se dieron cuenta que habían varios proyectos con la impresora 3D. “Cuando se fueron a sus casas armaron un grupo de investigación. Después se contactaron con Fabián Esperanza, coordinador de anestesista del Hospital San Luis y de la Maternidad Provincial 'Doctora Teresita Baigorria', quien les comentó que necesitaban máscaras de seguridad y les compartió un diseño”, dijo.
Para que todo funcione, Diego Delicias, profesor de la institución, buscó la máquina en la escuela y se la llevó a su domicilio. “Todos se comunican y comparten ideas. Adaptaron el modelo que les dieron y comenzaron a imprimir”, destacó. Asimismo señaló que el material es el mismo que usan los alumnos en clases.
“Utilizan un filamento de plástico. En diciembre del año pasado el rollo rondaba los 500 pesos, hoy en día seguro cuesta más del doble”, destacó la directora, quien agregó estar orgullosa de lo que hacen los maestros. “Nuestra idea es que la escuela siempre esté a disposición de la comunidad. De nada nos sirve tener la impresora sin utilizar si podemos ayudar a alguien que lo necesita”, dijo y señaló que hasta el momento llevan hechas treinta máscaras que donarán al servicio de salud pública.
José Luis Ciruelos, licenciado en ingeniería, dijo que se sumó al grupo de Unión de Impresiones 3D San Luis, que se formó ante la necesidad de colaborar con mascarillas para evitar que los médicos se contagien. “Desde mi lugar quise poner mi granito de arena y me incorporé al equipo. La impresora es mi hobby", dijo.
Destacó que para realizar la estructura usaron filamento. Luego,  en la parte frontal, colocaron una lámina transparente y atrás lleva un elástico. “Algunas empresas donaron rollos de láminas. Ahora necesitamos que nos donen material para hacer más. Los particulares aportamos nuestros insumos y para muchos es su fuente de trabajo”, señaló el ingeniero
Precisó que ya donaron unas 300 vinchas y que continuarán haciéndolo. Hay treinta máquinas en el grupo que produce las viseras. Se las entregamos todas al personal de salud del Hospital San Luis. Ahora decidimos que un médico se encargue del reparto, ya que tienen mejor criterio y puede saber cuáles son los puestos específicos que las necesitarán”, manifestó y explicó que la máscara cubre desde la frente y hasta el cuello. Tiene unos 30 centímetros de alto por 20 de ancho.
“Protege toda la cara, ojos, nariz y boca e impide el ingreso de posibles virus”, concluyó.

 

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
TAGS
COMENTARIOS

Fabrican máscaras con impresoras 3D para luchar contra el coronavirus

En San Luis, escuelas, asociaciones y particulares dan una mano a través de esta novedosa tecnología.

Protección. Jorge Baigorria, José Luis Ciruelos y María Olga Llarte muestran con orgullo las máscaras que fueron hechas con el uso de la tecnología 3D.  Foto: Nicolás Varvara

Cada uno de nosotros aporta su granito de arena”, dijo Juan Francisco Barroso (15), quien al igual que un grupo de profesores de la Escuela Técnica N° 4 “Fray Luis Beltrán”, la Escuela Técnica Nº 9 "Domingo Faustino Sarmiento" (ex Industrial) y la Unión de Impresores 3D de San Luis diseñan, fabrican y distribuyen gratis mascarillas para combatir el coronavirus.
Con ganas de ayudar, el joven comentó que su madre fue quien lo impulsó a empezar con este proyecto. “Hace dos años me compré mi primera impresora y ella me dio la idea de las máscaras”, dijo y agregó que ese mismo día se puso a investigar en internet cómo se hacían.
Ya con el prototipo en sus manos, Juan Francisco juntó elásticos y radiografías que le donaron. “La placa se lava con lavandina y queda una filmina traslúcida con un color casi azulado, que luego se encastra en la vincha hecha en la impresora”, detalló. Además, señaló que hasta el momento entregó alrededor de veinte al Hospital Central de San Luis.
“Tengo diez más para dar. La idea es producir hasta quince por día, pero me quedé sin radiografías”, expresó el joven, que lejos de quedarse quieto se sumó a un grupo de empresas 3D. “A ellos le donaron acetato y elástico. Con su material sumado a mis vinchas llegamos a un buen número”, precisó.   
La Escuela Técnica N° 4 “Fray Luis Beltrán" también se sumó a esta movida solidaria. Su directora, Andrea Páez, recordó que apenas empezó a hablarse sobre el coronavirus, la institución aconsejó a sus alumnos sobre higiene y fabricaron alcohol en gel para toda la comunidad educativa.

 

Orgullo. Es lo que sienten al ver terminadas las mascarillas. Las donarán al personal de salud del Hospital San Luis.


Resaltó que fue un grupo de profesores quienes se dieron cuenta que habían varios proyectos con la impresora 3D. “Cuando se fueron a sus casas armaron un grupo de investigación. Después se contactaron con Fabián Esperanza, coordinador de anestesista del Hospital San Luis y de la Maternidad Provincial 'Doctora Teresita Baigorria', quien les comentó que necesitaban máscaras de seguridad y les compartió un diseño”, dijo.
Para que todo funcione, Diego Delicias, profesor de la institución, buscó la máquina en la escuela y se la llevó a su domicilio. “Todos se comunican y comparten ideas. Adaptaron el modelo que les dieron y comenzaron a imprimir”, destacó. Asimismo señaló que el material es el mismo que usan los alumnos en clases.
“Utilizan un filamento de plástico. En diciembre del año pasado el rollo rondaba los 500 pesos, hoy en día seguro cuesta más del doble”, destacó la directora, quien agregó estar orgullosa de lo que hacen los maestros. “Nuestra idea es que la escuela siempre esté a disposición de la comunidad. De nada nos sirve tener la impresora sin utilizar si podemos ayudar a alguien que lo necesita”, dijo y señaló que hasta el momento llevan hechas treinta máscaras que donarán al servicio de salud pública.
José Luis Ciruelos, licenciado en ingeniería, dijo que se sumó al grupo de Unión de Impresiones 3D San Luis, que se formó ante la necesidad de colaborar con mascarillas para evitar que los médicos se contagien. “Desde mi lugar quise poner mi granito de arena y me incorporé al equipo. La impresora es mi hobby", dijo.
Destacó que para realizar la estructura usaron filamento. Luego,  en la parte frontal, colocaron una lámina transparente y atrás lleva un elástico. “Algunas empresas donaron rollos de láminas. Ahora necesitamos que nos donen material para hacer más. Los particulares aportamos nuestros insumos y para muchos es su fuente de trabajo”, señaló el ingeniero
Precisó que ya donaron unas 300 vinchas y que continuarán haciéndolo. Hay treinta máquinas en el grupo que produce las viseras. Se las entregamos todas al personal de salud del Hospital San Luis. Ahora decidimos que un médico se encargue del reparto, ya que tienen mejor criterio y puede saber cuáles son los puestos específicos que las necesitarán”, manifestó y explicó que la máscara cubre desde la frente y hasta el cuello. Tiene unos 30 centímetros de alto por 20 de ancho.
“Protege toda la cara, ojos, nariz y boca e impide el ingreso de posibles virus”, concluyó.

 

Logín