11°SAN LUIS - Jueves 29 de Septiembre de 2022

11°SAN LUIS - Jueves 29 de Septiembre de 2022

EN VIVO

Ayelén Rosalez quiere dejar a Balonmano Porriño en Primera

La arquera es uno de los puntos más altos que tiene su equipo. Busca seguir creciendo para dar otro salto de calidad.

Por redacción
| 31 de marzo de 2020
Su tierra natal. Ayelén disfruta cada vez que visita San Luis. Esta es su cuarta temporada en el handball español. Foto: El Diario.

Ayelén Rosalez encontró el handball de muy pequeña. Se formó en las inferiores del Club Handball San Luis, pero con apenas 13 años se fue a jugar a Comercio de Villa Dolores, donde estuvo cuatro temporadas. De ahí pasó a formar parte del Club Municipalidad de Alta Gracia, hasta que a los 20 años le salió la gran chance de jugar en España.

 

En la temporada 2016/17 debutó en KH-7 Granollers. Fue un año y medio de aprendizaje, para luego poder fichar por el Balonmano Porriño, entidad que la cobija en la actualidad.

 

Cada año se nota con más confianza. Dice que el modelo de defensa que plantea su equipo la ayuda mucho. Está feliz en Porriño y espera cerrar la temporada de la mejor manera posible. “Venimos de una mala racha de no poder puntuar en varios partidos; quedan seis juegos y estamos en zona de descenso, a tres puntos de la salvación. Por suerte todo el equipo está pensando en el próximo rival, no nos hemos relajado ante nada. Tampoco sabemos si la Liga va a seguir o cómo va a quedar todo, pero bueno, nosotras hasta que no se diga lo contrario tenemos la cabeza puesta en el próximo encuentro”, comentó Ayelén.

 

Como toda deportista, desea dar otro salto de calidad. Quiere ir paso a paso, como siempre se manejó y se maneja. Si le llega una oferta de otro país de Europa no lo dudaría, considera que hay que aprovechar las oportunidades para no arrepentirse después. Sueña con la Selección Argentina, pero mientras tanto se dedica a mejorar sus puntos débiles y a potenciar sus virtudes.

 

 

Acostumbrada a la distancia

 

A pesar de su corta edad, tiene una gran experiencia, no solo en lo deportivo, sino también en la vida. A la edad del primer año del secundario, tomó la decisión de dejar la provincia para ir detrás de sus sueños. Es cierto, con el apoyo de la familia, pero no fue fácil acostumbrarse a estar lejos de sus afectos, del barrio, de las amigas y la escuela. A pesar del cambio se acostumbró rápido. Encontró en el handball ese cómplice ideal para hacer los días más llevaderos. No hubo viaje de estudio ni juntadas con amigas, tuvo que hacer el secundario libre, pero esas cosas que perdió las encontró en el amor al deporte.

 

Sin embargo, esta vez la lejanía con la familia es diferente. El coronavirus, ese flagelo que afecta al mundo, hace que la preocupación sea otra. “La familia está bien, cuando empezó todo el caos acá, se preocuparon por mí al igual que yo ahora estoy preocupada por ellos. Pero bueno, estamos en contacto y nos mantenemos informados. Tengo muchas ganas de ir a casa, pero de momento hay que esperar a que pase todo esto”, dijo.

 

 

"Tengo muchas ganas de ir a casa, pero de momento hay que esperar a que pase todo esto", Ayelén Rosalez.

 

 

Está pendiente no solo de la familia, sino también de su país. “En Argentina espero que la gente empiece a tomar conciencia con este tema y que salga lo menos posible. Es todo muy difícil en estos tiempos, pero hay que estar juntos y hacerlo no solo por nosotros, sino también por los demás. Por esa gente que está brindando sus servicios arriesgando su salud para el bienestar de la nuestra, ojalá todos los argentinos respeten el protocolo y todo esto pase lo más rápido posible", cerró.

 

Esta pandemia también afectó el trabajo diario. El día a día es muy diferente. La cuarentena frenó todo. Y cada deportista entrena por su cuenta; por suerte, la arquera puntana tiene un patio grande y puede moverse cómodamente con los entrenamientos. "Desde el club nos mandan distintas rutinas de fuerza los lunes, miércoles y viernes. Los martes, jueves y sábados hacemos videoconferencia con ejercicios aeróbicos todas juntas. Más allá del trabajo, nos mantenemos unidas y trabajamos todas por igual, creo que eso también es importante", afirmó.

 

Mientras entrena duro y no deja de pensar un solo momento en su gente, sueña con seguir progresando. Hace siete años que dejó San Luis. Parece toda una veterana del deporte, pero solo tiene 24 años. Es dueña de una enorme personalidad. Se destacó en todos los equipos que jugó, y en Porriño no es la excepción. El presente del equipo no es el mejor, pero Aye sabe que lo van a sacar adelante. Todo le costó mucho y es por eso que esta puntana seguirá persiguiendo sus sueños: el más inmediato es dejar a Porriño en Primera.

 

Comentá vos tambien...