17.2°SAN LUIS - Miércoles 05 de Agosto de 2020

17.2°SAN LUIS - Miércoles 05 de Agosto de 2020

EN VIVO

Y la carrera espacial continúa

El 16 de junio de 1963, la cosmonauta soviética Valentina Vladimírovna Tereshkova se convirtió en la primera mujer en viajar al espacio.

 

Hija de una obrera textil y de un granjero que terminó muerto en la Segunda Guerra Mundial, Valentina se transformó en todo un símbolo para su país y para el mundo: fue la demostración de que una persona de bajos recursos, que había tenido que abandonar la escuela para trabajar y ayudar a su familia, podía soñar con llegar al espacio. Por el otro, se convirtió también en la prueba de que una mujer podía orbitar la Tierra al igual que cualquier hombre.

 

Después de dar 48 vueltas a nuestro planeta en poco más de 70 horas a bordo de la nave Vostok 6, Tereshkova regresó con honores y se transformó en una persona influyente, también, en la vida política de la URSS.

 

Pero ¿se trataba realmente de una demostración y no de una simple fachada de una igualdad consolidada?

 

La realidad es que los motivos para enviar a una mujer al espacio pueden encontrarse más en el contexto de la Guerra Fría que en la igualdad entre los géneros. La URSS se preocupó por ser la primera potencia en cumplir con este cometido como forma de demostrar una supuesta igualdad que no existía en el mundo capitalista. Por eso, la figura de Tereshkova resultó la ganadora. No se trata de restarle mérito (que los tenía, dadas sus habilidades para estudiar y para convertirse también en una excelente paracaidista), pero lo cierto es que entre las 400 candidatas Valentina fue la que reunía las mejores cualidades tanto físicas y de preparación, como de imagen proyectable.

 

Luego del viaje, su rostro apareció en estampillas, envolturas de chocolates y su figura fue exaltada en canciones. La vida no sería igual desde entonces: a los pocos meses del viaje se casó con otro astronauta, Andriyan Nikolayev, un matrimonio que muchos consideraron un arreglo político y que terminó tiempo después en divorcio.

 

La imagen de Valentina fue celosamente cuidada, incluso por ella misma.

 

¿Hasta dónde fue libre de volar la “Gaviota”, tal como fue bautizada la cosmonauta por entonces? Tal vez nunca lo sabremos.

 

Cuesta creer que se trató simplemente de un gran avance repentino hacia la igualdad de oportunidades. Tres años antes de su viaje, en pleno auge de la carrera espacial, una publicidad mostraba a una mujer astronauta sosteniendo una botella de detergente: "Las mujeres del futuro harán de la Luna un lugar más limpio", rezaba el anuncio.

 

Recién dos décadas después, en 1980, una mujer volvió a viajar al espacio. Al día de hoy, de las más de 500 personas que emprendieron el vuelo, solo 60 mujeres lograron cumplir la travesía.

 

 

 

 

 

Temas de nota:

Comentá vos tambien...