27°SAN LUIS - Miércoles 25 de Febrero de 2026

27°SAN LUIS - Miércoles 25 de Febrero de 2026

EN VIVO

Cómo combinar running y gimnasio sin sobrecargarte

Hay quienes creen que correr y entrenar fuerza pertenecen a universos distintos. Unos juran por los kilómetros acumulados; otros, por el hierro y las repeticiones. Sin embargo, cuando ambas prácticas se enlazan con criterio, el resultado suele ser más interesante que la suma de sus partes. El problema aparece cuando la combinación se improvisa.

Por redacción
| Hace 4 horas

Ahí llegan las sobrecargas, el cansancio que no cede y esa sensación de estar siempre al límite.

 

Alternar running y gimnasio no implica entrenar el doble, sino entrenar mejor. Requiere entender cómo responde el cuerpo al estímulo cardiovascular, cómo asimila el trabajo muscular y, sobre todo, cómo distribuir los esfuerzos para no entrar en una espiral de fatiga acumulada.

 

 

Entender qué le pedís a tu cuerpo

 

Correr genera un impacto repetido que recae principalmente en piernas y zona media.

 

Aunque a simple vista parezca un gesto sencillo, involucra una coreografía compleja entre tobillos, rodillas, caderas y tronco. Si a eso le sumás sesiones intensas de fuerza sin planificación, el organismo no distingue si el estrés viene de la cinta o de la barra. Solo percibe carga.

 

Los especialistas coinciden en algo que a veces se pasa por alto: el entrenamiento de fuerza mejora la economía de carrera, ayuda a sostener la técnica cuando aparece el cansancio y reduce el riesgo de lesiones. Pero esa misma fuerza, mal dosificada, puede restarte frescura para las sesiones de calidad en running.

 

Por eso, antes de diseñar la semana, conviene hacerse algunas preguntas incómodas.

 

¿Cuál es tu prioridad actual? ¿Mejorar tiempos en 10K? ¿Ganar masa muscular?

 

¿Simplemente mantenerte activo sin dolores? La respuesta cambia el orden y la intensidad de cada sesión.

 

 

El rol del calzado en la ecuación

 

Puede parecer un detalle menor, pero no lo es. El tipo de calzado que usás en cada disciplina influye en cómo se distribuyen las fuerzas y en qué medida se fatiga tu sistema musculoesquelético.

 

A la hora de buscar zapatillas de hombre para entrenar, es clave priorizar modelos acordes al uso específico. Para correr, conviene optar por opciones livianas, con buena amortiguación y ventilación, pensadas para absorber el impacto repetido.

 

En el gimnasio, en cambio, muchas rutinas de fuerza se benefician de una suela más firme y estable, que permita transferir la energía al suelo sin “hundirse”.

 

No se trata de tener un armario infinito, sino de evitar usar el mismo par para todo. La estabilidad que necesitás al hacer sentadillas no es la misma que cuando acumulás kilómetros en asfalto. Esa distinción, aparentemente mínima, puede marcar la diferencia entre un entrenamiento sólido y una molestia persistente en el tendón de Aquiles.

 

 

Cómo organizar la semana sin caer en el exceso

 

 

                 

Una de las recomendaciones más repetidas por entrenadores es no superponer sesiones exigentes de ambas disciplinas el mismo día, salvo que tengas experiencia y una planificación muy ajustada. Si el martes hacés series intensas en pista, quizás el miércoles sea mejor optar por un trabajo de fuerza enfocado en tren superior o en ejercicios de estabilidad, dejando las piernas con un margen de recuperación.

 

Una estructura habitual para quienes entrenan cuatro o cinco días por semana podría alternar así:

 

● Día 1, running de calidad

 

● Día 2, fuerza enfocada en core y tren superior

 

● Día 3, rodaje suave

 

● Día 4, fuerza con énfasis en piernas

 

● Día 5, descanso activo o movilidad

 

No es un molde rígido. Es un punto de partida. Lo que importa es que no encadenes estímulos máximos sin pausa. El cuerpo necesita asimilar lo que le proponés. De lo contrario, el rendimiento se estanca y aparecen molestias que no siempre dan aviso previo.

 

 

Qué ejercicios de fuerza favorecen al corredor

 

No todo en el gimnasio debería girar en torno al espejo. Para quien corre, la fuerza funcional cobra mayor relevancia que el volumen aislado. Movimientos como sentadillas, peso muerto, zancadas o step-ups ayudan a reforzar los patrones que se activan en cada zancada.

 

El trabajo de core —plancha frontal, lateral, variantes dinámicas— mejora la estabilidad de la pelvis y evita que la técnica se deteriore cuando la fatiga aprieta. También los ejercicios, donde cada pierna trabaja por separado, resultan útiles para compensar desequilibrios.

 

La clave está en la calidad. Mejor pocas repeticiones bien ejecutadas que series interminables con técnica descuidada. Y, sobre todo, progresar de forma gradual. Aumentar peso o volumen cada semana sin criterio suele ser la antesala de la sobrecarga.

 

 

Alimentación y descanso como parte del plan

 

Entrenar más no compensa comer mal o dormir poco. Al sumar running y gimnasio, el gasto energético aumenta y también lo hacen las necesidades de recuperación. No se trata de contar cada caloría, sino de asegurar un aporte adecuado de proteínas para reparar tejido muscular y de hidratos para reponer glucógeno.

 

La hidratación merece un apartado propio. La deshidratación leve puede disminuir el rendimiento y aumentar la percepción de esfuerzo. Algo tan simple como distribuir el consumo de agua a lo largo del día evita llegar a la sesión ya en déficit.

 

En cuanto al descanso, no siempre significa quedarse quieto. Una caminata suave, una sesión de movilidad o incluso un trote muy ligero pueden favorecer la circulación y acelerar la recuperación. Lo importante es que el sistema nervioso tenga margen para resetearse.

 

 

Encontrar tu propio equilibrio

 

Cada persona responde de manera distinta al mismo estímulo. Lo que para uno es manejable, para otro puede ser excesivo. Combinar running y gimnasio sin sobrecargarte implica experimentar con criterio, registrar sensaciones y ajustar cuando algo no encaja.

 

El entrenamiento no debería convertirse en una carrera contra el cansancio. Más bien en un proceso donde la fuerza sostiene la zancada y la resistencia potencia el trabajo en sala. Si estás buscando renovar tu equipo o sumar opciones que se adapten a esta dinámica, en tiendas como Vaypol podés encontrar propuestas pensadas para distintos objetivos y niveles, con variedad suficiente como para que tu rutina evolucione sin perder coherencia.

 

LA MEJOR OPCIÓN PARA VER NUESTROS CONTENIDOS
Suscribite a El Diario de la República y tendrás acceso primero y mejor para leer online el PDF de cada edición papel del diario, a nuestros suplementos y a los clasificados web sin moverte de tu casa

Temas de nota:

Suscribite a El Diario y tendrás acceso a la versión digital de todos nuestros productos y contenido exclusivo