“Estoy podrida": el desahogo de una comerciante ante el hartazgo por la inseguridad
Un audio viral de Mili, la propietaria de “La Feria Mercedina” se volvió el testimonio más crudo de la ola de robos que afecta a los negocios de la ciudad.
"Estoy podrida. Estoy harta, me tienen podrida porque lo poco o mucho que tengo me lo gano trabajando".
Ese fue el grito que se viralizó en redes en las últimas horas y que puso en palabras lo que sienten decenas de comerciantes de Villa Mercedes frente a la reiteración de hechos delictivos. El audio, grabado por una dueña de “La Feria Mercedina”, Valeria Lerín (Mili) relata el robo que sufrió en su patio y termina en un descargo sin filtro contra la inseguridad diaria.
La emprendedora cuenta que los delincuentes intentaron llevarse zapatillas rompiendo las rejas de la ventana. "Se llevaron unas zapatillas de cada clase, así que mucho no les va a servir salvo que sea un rengo...", relató con ironía y bronca. Pero el robo fue solo el detonante. En el mensaje describe el hostigamiento constante: gente pidiendo plata en el semáforo, molestando a clientes, volviendo a la puerta de su casa a las 11 de la noche.
"Estoy cansada de chicas. Hace un mes me robaron una camiseta, sé quién fue, lo encontré, se la quitamos y lo denuncié. Pero están todo el día acá al frente, rompiendo las pelotas", dice en el audio que circuló por grupos de WhatsApp del barrio.
Del desahogo al reclamo colectivo
El testimonio se suma a una serie de denuncias públicas que comerciantes de la ciudad vienen difundiendo en redes para visibilizar lo que llaman "zona liberada".
El dueño de "Sr. Arepa" mostró los destrozos totales en su vidriera tras un intento de robo y pidió apoyo para poder pagar las reparaciones.
La panadería "Pane E Piu" difundió las cámaras de seguridad de un asalto que les vació la caja en tres minutos. Una boutique céntrica denunció que el ladrón se cambió de ropa dentro del local antes de llevarse la recaudación. Y, una panadería de San Martín y Justo Daract sufrió dos robos en días consecutivos.
En todos los casos, los videos y descargos tienen un punto en común: la sensación de abandono. Los comerciantes aseguran que los costos de reparar vidrieras, reponer mercadería y rearmar sus locales quiebran sus proyectos.
"Me cansé de ser empática, me cansé de darle plata, comida, ropa. A mí no me van a sacar más 1 peso", advierte la comerciante del audio. Y cierra con un pedido directo: "Vayan a laburar o métanlos en cana a los que roban. Porque nos cagan a nosotros y a los chicos que no pueden salir tranquilos a jugar afuera".
La herramienta de los vecinos
La difusión de las imágenes y audios se convirtió en una forma de protección vecinal y catarsis. Mientras los casos se multiplican, el reclamo es uno solo: mayor patrullaje preventivo y respuestas concretas de la justicia y los gobiernos local y provincial.
Para muchos en Villa Mercedes, el audio viral dejó de ser un caso aislado para convertirse en el reflejo de una ciudad que siente que trabajar honradamente cada vez cuesta más caro.
LA MEJOR OPCIÓN PARA VER NUESTROS CONTENIDOS
Suscribite a El Diario de la República y tendrás acceso primero y mejor para leer online el PDF de cada edición papel del diario, a nuestros suplementos y a los clasificados web sin moverte de tu casaMás Noticias
