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Ya no está verde: Alfazal empieza a tomar color

Juan Luna

El proyecto del gobierno provincial avanza: sumaron al Inta como aliado, realizan visitas a los productores, comenzarán a dictar cursos y las máquinas están cada vez más cerca.

Alfazal, el proyecto ambiental y productivo del Gobierno de la Provincia, de a poco empieza a tomar color y se pone en movimiento. La nueva unidad de negocios creada hace apenas dos meses, sigue dando pasos firmes en su doble propósito: sanear con pasturas el exceso hídrico de los campos de la Cuenca del Morro y generar oportunidades comerciales y económicas para los productores de toda la provincia. La semana pasada, la Secretaría de Estado San Luis Logística sumó un aliado que será muy importante en el asesoramiento, ya programaron las fechas de los primeros cursos técnicos, y esperan la llegada de las maquinarias para armar los rollos y procesar la alfalfa que exportarán a los países árabes.

Desde el principio, el sector productivo y profesional vio con muy buenos ojos la posibilidad de usar pasturas para aliviar los dolores de cabeza que generaba el avance de nuevos cursos de agua y el ascenso de las napas en unas 373.000 hectáreas del Departamento Pedernera. Porque las especies perennes aparecían como las ideales para bombear de manera rápida las capas freáticas y, a su vez, aprovecharlas en los esquemas productivos de los establecimientos, como forraje para la hacienda o como un insumo para vender a otros campos.

Por eso, en primera instancia el Ejecutivo puntano lanzó el Plan Integral Alfalfa. Repartió semillas entre los ganaderos de menor escala (con menos de 200 hectáreas de explotación agrícola) para que sembraran un colchón verde a lo largo de unas 15 mil hectáreas en la región.

Pero el junio pasado, llegó el segundo escalón para incentivar el uso del cultivo: darle a la alfalfa una salida económica. Por eso, formaron una Sapem (Sociedad Anónima de Participación Estatal Mayoritaria) en la que el Estado tiene un 99% de las acciones, que ofrecerá servicios de henificado, el procesamiento industrial de los rollos o fardos, y la posterior comercialización, con todos los trámites logísticos que supone. Y de a poco las piezas se empiezan a acomodar.

 

Producción primaria

Una de las grandes preocupaciones del equipo de la Secretaría de San Luis Logística, de la que depende la nueva unidad de negocios, es que la producción de alfalfa tenga el volumen y la calidad que requieren este tipo de operaciones, y que son las que demandan los países árabes para comprar las pasturas.

Por eso, en estos días, el ingeniero agrónomo Alejandro Vergés Manzur ha hecho una gira por diferentes campos en un radio de cincuenta kilómetros a la redonda de la Zona de Actividades Logísticas (ZAL) y de la Agrozal (plataforma agropecuaria), ambos ubicados a la altura del kilómetro 700 de la Autopista de las Serranías Puntanas.

"Estamos avanzando en visitar los establecimientos para conversar con los productores, informarles sobre el proyecto y ver cuáles son los estados actuales de las alfalfas. Se miden distintos parámetros del lote, como el grado de enmalezamiento, la antigüedad de la pastura, la variedad usada, la época de siembra, si está pastoreada o no, diferentes condiciones del cultivo que son importantes para determinar la calidad", detalló el hombre que forma parte del equipo a cargo de Alfazal.

Hasta la fecha, ya llevan relevadas unas 15.000 hectáreas por sistemas geográficos satelitales y buscan constatar empíricamente que esas superficies realmente estén cubiertas con alfalfa.

Vergés Manzur contó que se han encontrado con una buena respuesta de los productores, "qué están muy interesados en el proyecto y muy ávidos por participar, sobre todo porque es un cultivo que tiene mucha tradición en la zona, que ellos conocen y saben que funciona".

Pronto comenzarán a firmar una serie de contratos en la que los dueños de los establecimientos se comprometerán a entregar cierta cantidad de alfalfa, y de esa manera asegurar el volumen que el proyecto requiere para funcionar correctamente.

A nivel productivo, el ingeniero dijo que se han encontrado con una gran mayoría de lotes que son utilizados como parte de los esquemas forrajeros y que, por ende, tienen un manejo tradicional, sin tanto uso de herbicidas e insecticidas.

Para hacer el cambio de "paradigma" y empezar a planificar las alfalfas con un perfil más agrícola que ganadero, el equipo de Alfazal trabaja en un protocolo de estandarización de calidades, una especie de manual de buenas prácticas que deben seguirse desde el lote hasta la llegada del rollo a la planta, para que el producto tenga las características que exige el mercado.

 

Asesoramiento y un aliado clave

Además, el agrónomo señaló que si bien la alfalfa "es un paliativo en las zonas que tienen napas altas", en estas épocas de mayor sequía aparecieron muchas plantas invasoras, como cortaderas y tamarindos, que obligan a reacondicionar un poco los suelos.

Para ello también será muy importante el ciclo de charlas que dará el equipo de Alfazal dirigido a los productores, técnicos y contratistas, con temas que van desde el monitoreo de la pastura hasta las herramientas financieras que pueden utilizar. Tendrán una duración de cuatro horas, con la posibilidad de generar talleres o ensayos.

Ya hay algunas fechas confirmadas. Arrancarán el jueves 12 de setiembre, con una agenda de temas que abarcarán el control de malezas y plagas, las enfermedades más importantes en el cultivo, los monitoreos, la nutrición, y la influencia de las napas.

La segunda jornada será el jueves 19 de ese mismo mes, y las conferencias estarán más orientadas hacia el aspecto comercial. Hablarán de los costos y herramientas financieras, los márgenes brutos de producir y la rentabilidad del cultivo en secano. Darán un panorama sobre los precios internacionales y la composición de los valores desde el lote hasta el puerto.

Una semana después, el jueves 26, se enfocarán en las características que debe tener la pastura para ser exportada, el estado fenológico que deben tener las plantas para hacer los cortes, los momentos y tipos de rastrillado, las ventajas y diferencias de hacer rollos o fardos, la humedad para hacer los trabajos, el almacenaje a campo, los análisis de laboratorio, entre otros.

Luego habrá dos cursos más, que aún no tienen las fechas confirmadas, pero que abordarán aspectos como la selección de los lotes, épocas y densidades de siembra, elección de variedades adaptadas, rendimientos según biotipos, muestras dinámicas de henolaje, entre muchos más.

Para todas estas capacitaciones, los funcionarios de San Luis Logística contarán con el apoyo de los profesionales del Inta, gracias a un convenio de cooperación que firmaron ambos organismos.

Es que la semana pasada, el secretario de San Luis Logística, Sebastián Lavandeira, recibió en la Agrozal a los integrantes del Consejo Regional del Inta de La Pampa y San Luis, para mostrarles el funcionamiento de la secretaría y las acciones que tienen en desarrollo. Les hizo un resumen de las distintas unidades de negocios que tienen activas y les contó los avances de Alfazal.

El Consejo Regional es un organismo fundamental para el funcionamiento del instituto nacional, porque está integrado por varios organismos del sector agropecuario de ambas provincias. Tiene miembros de las dos Estaciones Experimentales (EEA), de federaciones rurales (como CRA, Coninagro, Aapresid y CREA), de las universidades nacionales, de la comunidad científica y la vinculación tecnológica, entre otros.

En su sesión mensual, que se llevó a cabo en Villa Mercedes, decidieron aceptar la propuesta del gobierno provincial y firmar el acuerdo de cooperación. "Servirá poder relacionarnos en este nuevo desarrollo de la producción de alfalfa. Tienen los técnicos más capacitados y tenemos que aprovechar sus conocimientos para beneficio de la comunidad en un proyecto que requiere de la integración de todos", explicó en ese momento Lavandeira.

La presidente del comité, Cecilia Fernández Belmonte, expresó por su parte: "Estamos muy agradecidos por la recepción y siempre son propicias las relaciones interinstitucionales e interdisciplinarias". Y aunque todavía resta estampar las firmas en el convenio, lo calificó como "un muy buen augurio porque es un ida y vuelta para trabajar en forma mancomunada para el bien de toda la comunidad".

La doctora en biología, que además es docente de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL), opinó que el problema de la Cuenca del Morro "es un tema en el que ya trabajan con varios especialistas que son referentes en la temática hace mucho tiempo". Pero consideró que el plan de la alfalfa, permite "el complemento ideal entre el conocimiento científico y la visión estratégica del Estado".

La cooperación ya empezó a dar sus frutos y hace poco hicieron un ensayo con dos variedades diferentes en el predio de la experimental, que arrojó algunos resultados interesantes en la cantidad de proteínas que tiene un cultivar sobre el otro.

 

A toda máquina

Las maquinarias representan otro factor muy importante para concretar los objetivos del plan. El gobierno provincial tuvo que hacer una fuerte inversión para poder adquirir el equipamiento que permitirá, por un lado, hacer los trabajos de henificado en los campos, y después procesarlos en una planta para embarcarlos hacia el exterior.

El equipo de henificado ya está comprado y solo restan detalles para traerlo a la provincia desde Córdoba. Está formado por dos tractores New Holland, una enrolladora con alta tecnología y sistema “cut”, una segadora acondicionadora Mainero, un rastrillo de entrega lateral, una casilla rodante cero kilómetro, una cisterna doble, un carro portarollo, un carro taller y una camioneta.

Con esa maquinaria, Alfazal ofrecerá el servicio de corte a los productores que no tengan el volumen suficiente para llamar a un contratista, o cuando estos no tengan espacio en su agenda. Las condiciones comerciales serán muy similares a las tradicionales, y pactarán la forma de pago con un porcentaje de la producción o con un precio accesible.

"La idea es no quitarle el trabajo a los contratistas de la zona o que el productor deje de usar sus propias máquinas, esto es un complemento. Pero al mismo tiempo, vamos a contar con una agenda de gente que ofrezca el servicio para contactarlos cuando sea necesario", aclaró Vergés Manzur.

San Luis Logística tiene abierta una convocatoria para dos puestos de trabajo, porque necesitan contratar a personas con experiencia que se encarguen de manejar los tractores y todo el equipamiento.

Por otra parte, en octubre llegan las partes de la máquina compactadora que permitirá armar una planta en el predio de la Agrozal.

Esa procesadora recibirá los rollos o los fardos de alfalfas. Primero, los desarmarán y harán un oreo en playones para llevar a la pastura al porcentaje ideal de humedad, y luego volverán a compactar el pasto para armar los henos con el formato de peso y tamaño que cabe en los contenedores de exportación.

Ahí empezará la logística para cargar el producto hasta los puertos, un área en la que la secretaría ha ganado mucha experiencia gracias a las operaciones que han hecho en estos últimos años para empresas privadas. También será importante el ferrocarril, como el medio de transporte más económico para llevar la mercadería hasta los barcos.

Todavía quedan varios meses para que el circuito se cierre y el proyecto empieza a generar ingresos para los productores locales y para la provincia. Pero de a poco, el verde de las alfalfas empieza a tomar color, y cada vez falta menos para que el proyecto ambiental y productivo se vuelva a realidad en los campos  de San Luis.

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Ya no está verde: Alfazal empieza a tomar color

El proyecto del gobierno provincial avanza: sumaron al Inta como aliado, realizan visitas a los productores, comenzarán a dictar cursos y las máquinas están cada vez más cerca.

Las puertas abiertas. Los funcionarios de la Secretaría San Luis Logística recibieron a los consejeros del Centro Regional del Inta.

Alfazal, el proyecto ambiental y productivo del Gobierno de la Provincia, de a poco empieza a tomar color y se pone en movimiento. La nueva unidad de negocios creada hace apenas dos meses, sigue dando pasos firmes en su doble propósito: sanear con pasturas el exceso hídrico de los campos de la Cuenca del Morro y generar oportunidades comerciales y económicas para los productores de toda la provincia. La semana pasada, la Secretaría de Estado San Luis Logística sumó un aliado que será muy importante en el asesoramiento, ya programaron las fechas de los primeros cursos técnicos, y esperan la llegada de las maquinarias para armar los rollos y procesar la alfalfa que exportarán a los países árabes.

Desde el principio, el sector productivo y profesional vio con muy buenos ojos la posibilidad de usar pasturas para aliviar los dolores de cabeza que generaba el avance de nuevos cursos de agua y el ascenso de las napas en unas 373.000 hectáreas del Departamento Pedernera. Porque las especies perennes aparecían como las ideales para bombear de manera rápida las capas freáticas y, a su vez, aprovecharlas en los esquemas productivos de los establecimientos, como forraje para la hacienda o como un insumo para vender a otros campos.

Por eso, en primera instancia el Ejecutivo puntano lanzó el Plan Integral Alfalfa. Repartió semillas entre los ganaderos de menor escala (con menos de 200 hectáreas de explotación agrícola) para que sembraran un colchón verde a lo largo de unas 15 mil hectáreas en la región.

Pero el junio pasado, llegó el segundo escalón para incentivar el uso del cultivo: darle a la alfalfa una salida económica. Por eso, formaron una Sapem (Sociedad Anónima de Participación Estatal Mayoritaria) en la que el Estado tiene un 99% de las acciones, que ofrecerá servicios de henificado, el procesamiento industrial de los rollos o fardos, y la posterior comercialización, con todos los trámites logísticos que supone. Y de a poco las piezas se empiezan a acomodar.

 

Producción primaria

Una de las grandes preocupaciones del equipo de la Secretaría de San Luis Logística, de la que depende la nueva unidad de negocios, es que la producción de alfalfa tenga el volumen y la calidad que requieren este tipo de operaciones, y que son las que demandan los países árabes para comprar las pasturas.

Por eso, en estos días, el ingeniero agrónomo Alejandro Vergés Manzur ha hecho una gira por diferentes campos en un radio de cincuenta kilómetros a la redonda de la Zona de Actividades Logísticas (ZAL) y de la Agrozal (plataforma agropecuaria), ambos ubicados a la altura del kilómetro 700 de la Autopista de las Serranías Puntanas.

"Estamos avanzando en visitar los establecimientos para conversar con los productores, informarles sobre el proyecto y ver cuáles son los estados actuales de las alfalfas. Se miden distintos parámetros del lote, como el grado de enmalezamiento, la antigüedad de la pastura, la variedad usada, la época de siembra, si está pastoreada o no, diferentes condiciones del cultivo que son importantes para determinar la calidad", detalló el hombre que forma parte del equipo a cargo de Alfazal.

Hasta la fecha, ya llevan relevadas unas 15.000 hectáreas por sistemas geográficos satelitales y buscan constatar empíricamente que esas superficies realmente estén cubiertas con alfalfa.

Vergés Manzur contó que se han encontrado con una buena respuesta de los productores, "qué están muy interesados en el proyecto y muy ávidos por participar, sobre todo porque es un cultivo que tiene mucha tradición en la zona, que ellos conocen y saben que funciona".

Pronto comenzarán a firmar una serie de contratos en la que los dueños de los establecimientos se comprometerán a entregar cierta cantidad de alfalfa, y de esa manera asegurar el volumen que el proyecto requiere para funcionar correctamente.

A nivel productivo, el ingeniero dijo que se han encontrado con una gran mayoría de lotes que son utilizados como parte de los esquemas forrajeros y que, por ende, tienen un manejo tradicional, sin tanto uso de herbicidas e insecticidas.

Para hacer el cambio de "paradigma" y empezar a planificar las alfalfas con un perfil más agrícola que ganadero, el equipo de Alfazal trabaja en un protocolo de estandarización de calidades, una especie de manual de buenas prácticas que deben seguirse desde el lote hasta la llegada del rollo a la planta, para que el producto tenga las características que exige el mercado.

 

Asesoramiento y un aliado clave

Además, el agrónomo señaló que si bien la alfalfa "es un paliativo en las zonas que tienen napas altas", en estas épocas de mayor sequía aparecieron muchas plantas invasoras, como cortaderas y tamarindos, que obligan a reacondicionar un poco los suelos.

Para ello también será muy importante el ciclo de charlas que dará el equipo de Alfazal dirigido a los productores, técnicos y contratistas, con temas que van desde el monitoreo de la pastura hasta las herramientas financieras que pueden utilizar. Tendrán una duración de cuatro horas, con la posibilidad de generar talleres o ensayos.

Ya hay algunas fechas confirmadas. Arrancarán el jueves 12 de setiembre, con una agenda de temas que abarcarán el control de malezas y plagas, las enfermedades más importantes en el cultivo, los monitoreos, la nutrición, y la influencia de las napas.

La segunda jornada será el jueves 19 de ese mismo mes, y las conferencias estarán más orientadas hacia el aspecto comercial. Hablarán de los costos y herramientas financieras, los márgenes brutos de producir y la rentabilidad del cultivo en secano. Darán un panorama sobre los precios internacionales y la composición de los valores desde el lote hasta el puerto.

Una semana después, el jueves 26, se enfocarán en las características que debe tener la pastura para ser exportada, el estado fenológico que deben tener las plantas para hacer los cortes, los momentos y tipos de rastrillado, las ventajas y diferencias de hacer rollos o fardos, la humedad para hacer los trabajos, el almacenaje a campo, los análisis de laboratorio, entre otros.

Luego habrá dos cursos más, que aún no tienen las fechas confirmadas, pero que abordarán aspectos como la selección de los lotes, épocas y densidades de siembra, elección de variedades adaptadas, rendimientos según biotipos, muestras dinámicas de henolaje, entre muchos más.

Para todas estas capacitaciones, los funcionarios de San Luis Logística contarán con el apoyo de los profesionales del Inta, gracias a un convenio de cooperación que firmaron ambos organismos.

Es que la semana pasada, el secretario de San Luis Logística, Sebastián Lavandeira, recibió en la Agrozal a los integrantes del Consejo Regional del Inta de La Pampa y San Luis, para mostrarles el funcionamiento de la secretaría y las acciones que tienen en desarrollo. Les hizo un resumen de las distintas unidades de negocios que tienen activas y les contó los avances de Alfazal.

El Consejo Regional es un organismo fundamental para el funcionamiento del instituto nacional, porque está integrado por varios organismos del sector agropecuario de ambas provincias. Tiene miembros de las dos Estaciones Experimentales (EEA), de federaciones rurales (como CRA, Coninagro, Aapresid y CREA), de las universidades nacionales, de la comunidad científica y la vinculación tecnológica, entre otros.

En su sesión mensual, que se llevó a cabo en Villa Mercedes, decidieron aceptar la propuesta del gobierno provincial y firmar el acuerdo de cooperación. "Servirá poder relacionarnos en este nuevo desarrollo de la producción de alfalfa. Tienen los técnicos más capacitados y tenemos que aprovechar sus conocimientos para beneficio de la comunidad en un proyecto que requiere de la integración de todos", explicó en ese momento Lavandeira.

La presidente del comité, Cecilia Fernández Belmonte, expresó por su parte: "Estamos muy agradecidos por la recepción y siempre son propicias las relaciones interinstitucionales e interdisciplinarias". Y aunque todavía resta estampar las firmas en el convenio, lo calificó como "un muy buen augurio porque es un ida y vuelta para trabajar en forma mancomunada para el bien de toda la comunidad".

La doctora en biología, que además es docente de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL), opinó que el problema de la Cuenca del Morro "es un tema en el que ya trabajan con varios especialistas que son referentes en la temática hace mucho tiempo". Pero consideró que el plan de la alfalfa, permite "el complemento ideal entre el conocimiento científico y la visión estratégica del Estado".

La cooperación ya empezó a dar sus frutos y hace poco hicieron un ensayo con dos variedades diferentes en el predio de la experimental, que arrojó algunos resultados interesantes en la cantidad de proteínas que tiene un cultivar sobre el otro.

 

A toda máquina

Las maquinarias representan otro factor muy importante para concretar los objetivos del plan. El gobierno provincial tuvo que hacer una fuerte inversión para poder adquirir el equipamiento que permitirá, por un lado, hacer los trabajos de henificado en los campos, y después procesarlos en una planta para embarcarlos hacia el exterior.

El equipo de henificado ya está comprado y solo restan detalles para traerlo a la provincia desde Córdoba. Está formado por dos tractores New Holland, una enrolladora con alta tecnología y sistema “cut”, una segadora acondicionadora Mainero, un rastrillo de entrega lateral, una casilla rodante cero kilómetro, una cisterna doble, un carro portarollo, un carro taller y una camioneta.

Con esa maquinaria, Alfazal ofrecerá el servicio de corte a los productores que no tengan el volumen suficiente para llamar a un contratista, o cuando estos no tengan espacio en su agenda. Las condiciones comerciales serán muy similares a las tradicionales, y pactarán la forma de pago con un porcentaje de la producción o con un precio accesible.

"La idea es no quitarle el trabajo a los contratistas de la zona o que el productor deje de usar sus propias máquinas, esto es un complemento. Pero al mismo tiempo, vamos a contar con una agenda de gente que ofrezca el servicio para contactarlos cuando sea necesario", aclaró Vergés Manzur.

San Luis Logística tiene abierta una convocatoria para dos puestos de trabajo, porque necesitan contratar a personas con experiencia que se encarguen de manejar los tractores y todo el equipamiento.

Por otra parte, en octubre llegan las partes de la máquina compactadora que permitirá armar una planta en el predio de la Agrozal.

Esa procesadora recibirá los rollos o los fardos de alfalfas. Primero, los desarmarán y harán un oreo en playones para llevar a la pastura al porcentaje ideal de humedad, y luego volverán a compactar el pasto para armar los henos con el formato de peso y tamaño que cabe en los contenedores de exportación.

Ahí empezará la logística para cargar el producto hasta los puertos, un área en la que la secretaría ha ganado mucha experiencia gracias a las operaciones que han hecho en estos últimos años para empresas privadas. También será importante el ferrocarril, como el medio de transporte más económico para llevar la mercadería hasta los barcos.

Todavía quedan varios meses para que el circuito se cierre y el proyecto empieza a generar ingresos para los productores locales y para la provincia. Pero de a poco, el verde de las alfalfas empieza a tomar color, y cada vez falta menos para que el proyecto ambiental y productivo se vuelva a realidad en los campos  de San Luis.

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