Impunidad y fuertes sospechas: la escuela que cierra las puertas al frío
Advierten maltratos edilicios, falta de raciones de comida e impericia administrativa en un establecimiento rural del Departamento San Martín.
El abandono y la arbitrariedad parecen haberse instalado con total impunidad en el paraje Tala Verde. El miedo a hablar es latente y no es para menos: en el ámbito rural, las persecuciones suelen ser moneda corriente. Aun así, las graves irregularidades terminan saliendo a la superficie.
Según trascendió en los pasillos educativos del Departamento San Martín, hay una dramática situación que se vive diariamente en la Escuela Nº 15 "Santa Catalina de Siena", un establecimiento de la Región Educativa V que alberga a una matrícula sensible: ocho alumnos en el nivel primario y seis en el secundario.
Los testimonios apuntan de manera directa a la conducción del establecimiento y a la pasividad del Ministerio de Educación de la provincia. Según se pudo saber, los excesos comienzan desde temprano: los alumnos deben soportar a la intemperie las bajas temperaturas debido a que la dirección no abre las puertas del edificio a horario. Lo propio pasa con el personal docente, que sufre el mismo destrato.
El desamparo es tal que, según indican las fuentes, una de las maestras debe pernoctar en la casa de vecinos del paraje porque se le niega sistemáticamente el derecho a habitar la vivienda institucional de la escuela.
A los maltratos cotidianos se suma una sospecha mucho más grave que afecta la salud de los estudiantes: la falta de raciones alimentarias. "Los chicos no cuentan con el PANE y jamás almuerzan", aseguran voces de la zona, instalando un interrogante urgente sobre el destino de los fondos públicos que deberían financiar el comedor de una comunidad que realmente lo necesita.
A esto se añaden diversas anomalías administrativas y el hecho de que la directora ya habría excedido largamente la edad jubilatoria sin que se haga efectivo su retiro. La indignación local salpica también a las autoridades ministeriales, puntualmente al jefe de Educación Rural, Pablo Fernández, a quien le reclaman una intervención urgente que parece no llegar nunca.
Quienes conocen el día a día del Departamento San Martín insisten en que no se trata de generalizar, ya que abunda la vocación de servicio en los maestros y directores rurales. Sin embargo, advierten sobre un peligro latente: ciertos directivos que se "apropian" de las instituciones y las manejan con total discrecionalidad ante el llamativo silencio del Ministerio.
LA MEJOR OPCIÓN PARA VER NUESTROS CONTENIDOS
Suscribite a El Diario de la República y tendrás acceso primero y mejor para leer online el PDF de cada edición papel del diario, a nuestros suplementos y a los clasificados web sin moverte de tu casaMás Noticias
